Sevilla, 29 may (EFE).- Un juzgado de Sevilla ha declarado la nulidad de la cláusula de gastos de un banco, cuya suma asciende a casi 4.000 euros, y ha incluido de forma pionera en los mismos el impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Hasta ahora, la justicia había acogido la nulidad de los gastos de Registro de la Propiedad y, casi de forma mayoritaria, la de los gastos de notaría, gracias a una sentencia del Tribunal Supremo de 23 de diciembre pero no ocurría lo mismo en el caso del impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Este gasto normalmente representa más del 70 % del importe a abonar por el hipotecado, según ha informado a Efe el Bufete jurídico Salmerón.

Todo ello se fundamenta en dicha resolución del Supremo, que según el despacho de abogados, confirma la nulidad de determinados gastos de formalización de préstamos hipotecarios, por considerarlos abusivos y beneficiar a los bancos en exclusiva, pero no concretaba las consecuencias jurídicas de tal declaración de nulidad.

En el caso de los gastos de Registro de la Propiedad y de notaría, ambos del ámbito exclusivamente civil, "apenas había lugar a dudas pero no tanto así en el caso del impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, que al estar regulado por un reglamento tributario, que considera adquirente al solicitante del préstamo, quedaba al libre arbitrio de cada juzgado".

"Esta sentencia pionera lograda nuevamente por Bufete Salmerón abre, a través de un giro en la argumentación jurídica, la vía a la reclamación judicial del mencionado tributo. La interpretación del despacho y la del juzgado coinciden en cuanto a la obligatoriedad del abono del impuesto por parte de la entidad financiera", ha recalcado el comunicado.

Según la resolución, la cláusula quinta de la escritura, que impone al prestatario la obligación de pagar los gastos de notario, registro, impuesto de actos jurídicos documentados y gastos pre-procesales o procesales, "debe ser declarada nula por abusiva, condenándose a la demandada al pago a la parte actora de dichos gastos más los intereses legales desde la fecha de su pago".

El juzgado establece además la nulidad de otras cláusulas como vencimiento anticipado, limitación al tipo de interés (conocida popularmente como cláusula suelo) e intereses de demora, estimando la fundamentación jurídica expuesta por el despacho y la devolución al cliente de una cantidad total de más de 15.000 euros.