Fallece el sacerdote Alfonso Rosales Trujillo, párroco de la Divina Pastora durante 27 años

Impulsó la creación de las hermandades del Dulce Nombre y la Virgen de la Alegría en el barrio de Capuchinos

JESÚS HINOJOSAMÁLAGA.
Capilla ardiente en la Divina Pastora. ::
                             E. NIETO/
Capilla ardiente en la Divina Pastora. :: E. NIETO

El sacerdote malagueño Alfonso Rosales Trujillo falleció ayer a los 86 años. Este cura, que durante 27 años fue párroco de la iglesia de la Divina Pastora (precisamente en esta parroquia se instaló ayer la capilla ardiente) y Santa Teresa de Jesús, era especialmente querido en el barrio de Capuchinos. Durante su etapa al frente de este templo, entre 1981 y 2008, fue impulsor de la fundación de la Hermandad Romera de Nuestra Señora de la Alegría y de la Cofradía del Cristo de la Soledad y la Virgen del Dulce Nombre, que sale en procesión el Domingo de Ramos. Asimismo, propició el establecimiento en esta iglesia de la hermandad salesiana del Cristo de las Penas, con sede actualmente en el santuario de María Auxiliadora, y fue especialmente devoto de los titulares de la Cofradía del Prendimiento y de la Divina Pastora de las Almas, patrona del barrio.

Alfonso Rosales, que ha pasado los últimos años de su vida en la residencia diocesana El Buen Samaritano, en Churriana, nació en Málaga, en la calle Eduardo Domínguez Ávila, el 3 de abril de 1927. Inició sus estudios primarios en el Colegio Salesiano San Bartolomé, completando los secundarios en el Instituto Vicente Espinel. Fue en esta etapa cuando se integró en la parroquia de San Felipe Neri y comenzó a despertarse en él la llamada al sacerdocio. Así ingresó en el Seminario Diocesano y, una vez completada su preparación, fue ordenado sacerdote en la Catedral de Málaga el 21 de junio de 1953 de manos del cardenal Herrera Oria.Entre sus primeros destinos como párroco estuvieron Olías y Totalán, Jubrique, Ubrique y Villaluenga del Rosario, entre otros.