Victoriano Giráldez Carrasco, juez de línea recien retirado: «Todos estos años en el arbitraje me ayudaron a hacerme persona»

Personas vinculadas al colectivo arbitral y al mundo del fútbol homenajean esta noche en una cena al asistente malagueño

Giráldez Carrasco, con parte de su colección de camisetas, entre las que se ven las de Zidane, Fernando Sanz y Ronaldinho. ::
                             ÁLVARO CABRERA/
Giráldez Carrasco, con parte de su colección de camisetas, entre las que se ven las de Zidane, Fernando Sanz y Ronaldinho. :: ÁLVARO CABRERA

Victoriano Giráldez Carrasco se ha retirado del arbitraje la campaña que acaba de concluir. Cumplió los preceptivos 45 años y dejará de correr con el banderín como juez asistente después de acumular la friolera de 325 encuentros en Primera División, un registro que será difícil de batir por sus sucesores. Pocos pueden presumir como este malagueño de haber estado a pie de campo como quinto árbitro en una final del Mundial (2006), seis Real Madrid-Barcelona, tres finales de la Copa del Rey, otras tantas de la Copa de la UEFA o la fase final de la Eurocopa de Inglaterra de 1996.

-Esta noche se ha organizado una cena de homenaje. ¿Nos puede desvelar quiénes serán sus asistentes?

-Sí. Será en el Hotel AC Málaga Palacio, a las 21.30 horas, y acudirá el presidente del Comité Técnico de Árbitros, Sánchez Arminio; el secretario general de este organismo, Raúl Masso; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el concejal de Deportes, Elías Bendodo; el secretario general de la Liga de Fútbol Profesional, Carlos del Campo, y ex árbitros como López Nieto, Megía Dávila o Medina Cantalejo, así como otros en activo como Ramírez Domínguez.

-Como asistente, todo comenzó en un...

-(Se queda meditando unos segundos) ... Pues no lo recuerdo. Lo que sí le puedo decir es que mi primer partido en Primera fue un Celta-Espanyol.

-Y terminó en un...

-... Atlético de Madrid-Getafe (de la penúltima jornada).

-¿Le dio tiempo a emocionarse entonces?

-Cuando estás en la vorágine del partido no piensas en lo que viene. Pero ya en los últimos cinco minutos te dices «¡joder!, esto ya se acaba!». La ley dice que te tienes que marchar, pero la gente con más experiencia me cuenta que cuando pasa el tiempo es cuando empiezas a notarlo y no sabes qué hacer en tus ratos libres.

-Como ya se ha retirado, ahora ya sí puedo preguntarle de qué equipo es...

-Del Málaga.

-¿Y de los grandes?

-Ninguno me ha producido más simpatías. Son equipos que están por encima del bien y del mal.

-¿Existe una imposibilidad natural de atinar siempre en el fuera de juego?

-Está demostrado que es así, mediante estudios oftalmológicos. Es imposible ver a la vez el momento en el que sale el balón (en el pase) y la posición del que está en fuera de juego. Lo que tratamos de hacer es equivocarnos lo menos posible.

-¿Cuál es el mejor asistente que ha conocido después de tantos años en el arbitraje?

-Álvarez Cruz. Creo que porque sabía lo que tenía que hacer cuando estaba en la banda. Tenía calma para tomar decisiones. Hay que tener en cuenta que en esto dos y dos no son cuatro. Las matemáticas no influyen. Le mando un abrazo, ya que está convaleciente tras un accidente.

-¿Cuál fue su partido más importante?

-Debo decir que la final del Mundial (de 2006), aunque no fuera ejerciendo propiamente, pero sí de quinto árbitro. En lo personal, el debut en Primera, porque era el pistoletazo de salida, para ver cómo se iba a desarrollar este mundo. Te juegas mucho entonces, comprobar si estás preparado psicológicamente para un partido de Primera.

-Ahora que se retira, ¿a quiénes agradecería todo lo vivido en los terrenos de juego?

-Entré en 1979 y me voy en 2010, así que son muchas personas. Pero, sobre todo, a López Nieto. He ido de la mano de él hasta que se retiró. Después Medina Cantalejo fue el enganche perfecto, y acabé con Ramírez Domínguez.

-¿Qué ha aprendido de todos estos años?

-Lo resumo en dos palabras: hacerme persona. Ha sido muy bonito. Empecé con catorce años y empiezas a formarte. Aprendes todo. Ha sido toda una vida.

-¿Ayuda el pinganillo o no?

-Muchísimo. Aplicar la nueva tecnología al mundo del fútbol ha sido un éxito para nosotros. Ayuda a estar en contacto, que antes era visual.

-¿Qué consejo le daría a quien está empezando en esta labor?

-Que no perdiera la ilusión por llegar. Si lo hice yo, ¿por qué no tú?

-Usted tiene muchas camisetas de fútbol recopiladas en todos estos años. Háblenos de sus trofeos más preciados.

-Valor les doy a todas. Sobre todo, a una de Zidane del Mundial de 2006. También la última camiseta que usó Chendo, que es una persona maravillosa. O una de Etxeberria, en un partido anterior al de su retirada.

-Ya que hay actualmente muchos ex árbitros retirados como delegados de campo, ¿qué le parecería a usted esta posibilidad?

-Termino un ciclo en la vida, y no puedo decir no a nada. Sé que hay bastantes compañeros que ya ejercen, pero los clubes se abastecen de personas de nuestro perfil porque podemos aportar en esta faceta. Todo se verá y no descarto esa posibilidad.