Frustrado el regreso del Boeing 737 Max de Norwegian varado en Málaga

Vista del avión varado en Málaga casi tres meses y que ahora se encuentra en Francia./ Salvador Salas
Vista del avión varado en Málaga casi tres meses y que ahora se encuentra en Francia. / Salvador Salas

Pese a contar con permiso para su reposicionamiento en Estocolmo, Alemania no autorizó que sobrevolara su espacio aéreo

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

El avión Boeing 737 Max que la aerolínea Norwegian ha tenido varado en Málaga durante casi tres meses por la prohibición de volar con este tipo de aviones vio frustrado su regreso a Estocolmo al denegarle, ya en pleno vuelo, Alemania el permiso para sobrevolar su espacio aéreo. El vuelo, con autorización de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) para su regreso a su base, se desplazaba sin pasajeros dentro del protocolo establecido para el reposicionamiento de estas aeronaves. Sin embargo, la negativa de Alemania provocó que el avión tuviera que cambiar sus planes sobre la marcha y aterrizar en el aeropuerto francés de Chalons Vatry, en el sureste de París, según explicaron fuentes de la compañía.

Ante este imprevisto, Norwegian realiza en la actualidad gestiones para conseguir la autorización pertinente que le permita mover de esta infraestructura gala el avión en los próximos días, sin entender cómo con un permiso de Easa y tras sobrevolar el espacio aéreo español y francés no se consintió entrar en el de Alemania.

El Norwegian Boeing 737 Max 8 se quedó varado en el aeropuerto de Málaga el pasado 14 de marzo. Dedicado a a la autora de cuentos Elsa Berkow, con matrícula SE-RTB, afecto a la licencia sueca Norwegian Air Sweden AB y con el número de vuelo DY8922, el aparato dejó de formar parte de la imagen del aeropuerto de Málaga, en el que se quedó en tierra al coincidir su aterrizaje con pasajeros en la capital de la Costa del Sol con la prohibición, primero de la propia compañía de operar con este modelo de avión y, después, por el cierre del espacio aéreo de la UE a este modelo tras los dos accidentes en cinco meses, sin supervivientes en ninguno de ellos, con este aparato.

De hecho, días atrás, el consejero delegado de Boeing, Dennis Muilenburg, reconoció en París que su compañía cometió un «error» en la gestión del problema técnico sufrido por la flota de los 737 MAX, paralizada en casi todo el mundo tras dos accidentes, informa Efe en base a publicaciones en medios estadounidenses. «Claramente cometimos un error en la implementación de los sistemas de alarma», concedió Muilenburg. El directivo calificó de «momento decisivo» los siniestros de los vuelos 610 de Lion Air, en octubre de 2018, y 302 de Ethiopian, en marzo de 2019, que causaron casi 350 muertes, aparentemente causados por el software de control de vuelo conocido como MCAS. En todo caso, Muilenburg se mostró convencido de que el gigante aeronáutico saldrá adelante de la actual crisis como una compañía «mejor y más fuerte» de lo que era antes.