CHIQUILLO

ANTONIO GARRIDO

Me escriben lectores para decirme que echan de menos artículos sobre palabras de uso en Andalucía. Es verdad que la actualidad del lenguaje manda y sobre todo ahora que adquiere tonos épicos, ridículos por otra parte, que solo pretenden levantar el ánimo de los electores de cada opción política. Ya sabemos que no se levantarán de la mesa de negociación, que negociarán hasta la extenuación.

Las palabras van y vienen; de nuevo, postureo, al que dediqué comentario, está en auge en la presente situación tan cansina y tan aburrida en el plano lingüístico y tan complicada en la realidad de la nación.

El filólogo se parece a aquel vendedor de cupones que corría por la calle Sierpes de Sevilla, anunciando su mercancía al grito de: 'La bulla me come'. Los papeles de Panamá, buen título para una novela, han situado en el centro de uso la palabra inglesa 'offshore'. ¿Qué hacer? Lo más fácil y lo que estamos escuchando es pronunciarla mal y repetirla; así lo acabo de comprobar en el noticiario de la 1.

No creo que fuera insuperable el esfuerzo de ponerse de acuerdo en los medios de comunicación para usar la forma que se adapte mejor al español; por supuesto, en los medios públicos debía ser de obligado cumplimiento pero no seas ingenuo Antonio. En este caso se plantea una forma muy larga que no me convence mucho: 'inscrita en un paraíso fiscal' o 'con ventajas fiscales'. También existen 'extraterritorial' y 'en el extranjero'. La que creo que aclara mejor el concepto es 'en paraísos fiscales'. Mantener el barbarismo lo reducirá a un ámbito reducido de uso.

El uso y abuso de palabras de otras lenguas sin adaptar es error y es cursilería, pedantería e ignorancia. No me diga el avisado lector que se aplicará un 'nudge' no es insifrible. Tenemos la palabra acicate, palabra que tiene su origen en el árabe hispánico y que en su segunda acepción significa 'incentivo', 'estímulo'.

Volvamos al principio, satisfecha la actualidad. Tienen razón esos lectores, voy a retomar léxico andaluz con más frecuencia. Vamos a ello desde donde lo dejamos.

Chiquillo, -lla. Se usa para referirse a los niños en un arco temporal que va desde recién nacido hasta los ocho o diez años. En algunos lugares se amplía hasta quince pero no es el uso normal. La RAE solo establece sinónimos con niño y muchacho. Es un diminutivo y, por tanto, con valores afectivos que se mantienen en las formas 'chiquinino', 'chiquirrín', 'chiquitín', 'chiquitillo', 'chiquituso'; con sentido de desprecio encuentro 'chiquirritajo'. En esta línea está la acepción de 'grumete'.

Existen palabras que tienen un significado básico común pero destinatarios diversos.

Chiri. Esta voz se emplea para llamar al perro, al caballo, al cerdo y a la cabra según las zonas geográficas.

Chiribado, -da. Jorobado.

Chiribaila y también chiribaile. Persona irresponsable, que cambia con mucha facilidad de opinión, que se agrega al poderoso, al vencedor.

Chiribí. Sin personalidad, desmedrado de cuerpo.

Chiribita. Así de llama también el aguzanieves. La forma 'Hacer chiribitas' se aplica cuando alguien se queda muy sorprendido, estupefacto, sin habla. 'Hacer chiribitas por los ojos', recogida por la RAE, denota la el deseo de que algo esperado suceda pronto. 'Tener chiribitas', ser persona de mala condición.

Chirichanga. Se encuentra documentado en Coín como algo sin importancia.

Chirigota. Muchas veces los hablantes tienen clara conciencia de que una palabra es propia de su zona. ¿Quién con más derecho que los gaditanos para sentirlo con esta? Pues no, es una voz de carácter general que se aplica a una formación que canta canciones humorísticas en Carnaval. Es cierto que la definición del DRAE es muy poco precisa.

Chirigotear. Andar de bromas y cuchufletas.

Chirimbol. Documentado en la Sierra de Cazorla como el intríngulis de algo. 'Hay que encontrar el chirimbol del problema'.

Chirimbolos. Trastos, cosas viejas. 'A ver cuando tiras tantos chirimbolos que no sirven para nada'.

Chirimingulista. Persona que se mete donde no le llaman o en temas que no le importan.

Chirimiri. Lluvia menuda que no cesa y cala. El DRAE la localizaba en Burgos; en la última edición la hace general como 'sirimiri'.

Chirimoya. Se localiza en Málaga como sinónimo de cabeza con tono humorístico. No es muy arriesgado pensar que se emplea también en la costa granadina y almeriense.