Intervienen cientos de artículos falsificados en el mercadillo de Banús

Momento de la intervención . :: charo márquez/
Momento de la intervención . :: charo márquez

Una operación conjunta entre Policía Local y Guardia Civil retira múltiples prendas de las marcas Moncler y Ralph Lauren

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Ayer era uno de los días de mayor venta en los mercadillos y en el de Puerto Banús también lo esperaban. El ambiente festivo de este rastro, en su mayoría visitado por extranjeros y compradores de alto poder adquisitivo, se vio interrumpido por una operación conjunta de Policía Local y Guardia Civil que se saldó con la retirada de cientos de productos presuntamente falsificados.

Se intervinieron 898 prendas de abrigo y hogar de las marcas Moncler y Ralph Lauren que un comerciante ofrecía en dos puestos distintos. El propietario no fue detenido pero tuvo que personarse en las dependencias policiales para ratificar el inventario que realizó la policía junto a un perito de las firmas.

Sobre las 10.45 de la mañana efectivos policiales identificaron al comerciante, propietario de dos puestos del mercadillo de Puerto Banús, también conocido como mercadillo del Centro Plaza, y tras llevar a cabo una inspección, decomisaron gran cantidad de artículos.

El primero de los puestos ofertaba en su totalidad artículos de la marca Moncler: chalecos, mantas, gorros de lana, bufandas, chaquetones. Se trata de una firma italiana que cotiza en bolsa, muy conocida por sus chaquetas y ropa deportiva. Los chalecos originales de esta marca tienen un precio superior a los 500 euros y los gorros de lana superan los 200 euros.

En el segundo de los puestos, a escasos metros del primero, la policía intervino ropa de hogar de la marca Ralph Lauren, sobre todo mantas y toallas. Estos artículos tienen en el mercado un precio que oscila entre los 250 y los 450 euros. La policía identificó a la vendedora de este puesto. El propietario, de nacionalidad española, aclaró a lo agentes, que la mujer no tenía nada que ver con su empresa y que sólo estaba contratada de forma puntual para este día de mercadillo, por lo que pudo marcharse.

Inicialmente los agentes comenzaron a contabilizar cada una de las prendas y a empaquetarlas por categorías. Pero dado el excesivo volumen de la mercancía, tras una hora de registro decidieron embolsar todos los artículos para poder llevar a cabo el inventario de los artículos en dependencias municipales.

«Yo sé que lo que hago está mal, pero es una triste guasa que me lo hagan justo hoy», se lamentaba el dueño de los puestos ante los agentes argumentado que es vendedor habitual de este mercadillo y que justo ayer era uno de los días de mayor venta por ser víspera de Reyes Magos.

La labor de los agentes se veía continuamente interrumpida por los visitantes del mercadillo que, pese a ver que estaban retirando los artículos, seguían interesándose por las prendas, incluso preguntaban a los policías el precio de las mismas. «Está cerrado. It's closed» repetían los agentes en varios idiomas a los visitantes que también aprovechaban para hacer fotos de la intervención con sus teléfonos móviles.