Así es el tobogán urbano más largo de España que comienza a funcionar en Estepona

Un tramo del nuevo tobogán / Charo Márquez

La instalación, de 38 metros de longitud, sirve como atajo para conectar las calles Reina Sofía y Eslovaquia

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZEstepona

Estepona ha puesto en funcionamiento el tobogán urbano más largo de España con 38 metros de longitud. No se trata de una atracción infantil sino de una infraestructura pensada para acortar trayectos y evitar dar rodeos entre las calles Reina Sofía y Eslovaquia. En este terreno, con una gran pendiente, los vecinos ya había creado un sendero que servía como atajo. Ahora podrán lanzarse para bajar de un calle a otra en escasos segundos.

El tobogán es semicircular, está realizado en acero inoxidable, tiene una longitud de 38 metros y cuenta con una pendiente que oscila entre los 32 y 34 grados para dar solución al gran desnivel del terreno. La instalación está pensada para personas de cualquier edad. Para los menos atrevidos, el Ayuntamiento también ha creado una senda peatonal junto al tobogán de 2,30 metros de anchura. Este camino dispone de barandillas y permite también la conexión entre ambas calles.

El gran tobogán se enmarca dentro del proyecto de ampliación del Parque de Los Niños, que ha supuesto incrementar en 14.000 metros cuadrados la superficie de zonas verdes. Así, esta zona urbana, que está experimentando un importante crecimiento, dispone ahora de un área verde de 38.000 metros cuadrados.

Estos trabajos no han supuesto coste alguno para las arcas municipales ya que han sido asumidos por la promotora responsable del desarrollo de estos terrenos. Pero el presupuesto de licitación para la urbanización de este sector fue de 298.839 euros, de los cuales 28.000 corresponden al tobogán.

En esta nueva zona verde se han plantado numerosos árboles de gran calibre y en la zona anexa a la calle Reina Sofía, para acondicionar los laterales del camino peatonal, se han colocado plantas aromáticas y vegetación propia de los bosques mediterráneos. En el resto de la parcela se han creado zonas de pradera para el esparcimiento de los ciudadanos.

El proyecto se ha completado con la instalación de redes de alumbrado público, riego y recogida de agua de pluviales, así como con la colocación de mobiliario urbano, iluminación y una serie de caminos peatonales que permiten salvar la importante pendiente del terreno.