El Atabal, 50 años de pedagogía activa

El colegio, a finales de los años sesenta. /SUR
El colegio, a finales de los años sesenta. / SUR

Estudiantes de cuarto de Secundaria elaboran un libro que recoge el medio siglo de historia del colegio

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

'Confíenos la educación de sus hijos'. Era el reclamo publicitario en el cartel colocado en la esquina del recién terminado colegio. El sello del centro aún mantiene la denominación de hace 50 años, 'Kindergarten', o jardín de infancia en alemán, un guiño a la colonia holandesa que por entonces se había asentado en aquella tranquila barriada entre la capital y Puerto de la Torre. 50 años después, el colegio el Atabal sigue siendo ejemplo de una metodología activa y que desde el primer momento apostó por los estudios de idiomas.

En 1968 Rafael Alfambra Sánchez inicia las obras del colegio, una iniciativa totalmente privada, algo poco frecuente en la época. Elige esta zona de expansión de Málaga, entre el núcleo urbano y la barriada de Puerto de la Torre. La finalidad era proporcionar una educación de calidad, en general a todos los malagueños y, en particular, a una colonia de holandeses establecida en la urbanización El Atabal. Inició su andadura con una identidad que partía de una clara orientación cristiana, optando por un modelo educativo abierto a la trascendencia, que proporcionaba al alumno una instrucción religiosa seria y actualizada, encaminada a cultivar el desarrollo de los valores humanos del cristianismo, como enriquecimiento de su educación integral.

Colegio de párvulos

En sus inicios, comenzó con siete aulas, en una parcela de más de 6.000 metros cuadrados. Así lo recogía la publicidad de entonces: «El Kindergarten El Atabal (anglo-español), colegio infantil de orientación práctica, creado para la formación de la edad preescolar y escolar del niño respectivamente, pretende ofrecer una educación integral y constituir un centro experimental de investigación y trabajo en torno a la infancia, con un programa basado en el respeto a la libre personalidad del niño y en el fomento de su sentido de responsabilidad con lo que se estimulará su crecimiento físico, intelectual y socioemocional».

Dos años más tarde, el propietario del centro, Rafael Alfambra Sánchez, solicitó la ampliación. En 1977 se aprueba su transformación y clasificación definitiva como colegio de Educación General Básica, con 10 unidades y 400 puestos escolares. Con la entrada en vigor de la LOGSE el centro modifica su estructura y se convierte en centro de educación Primaria, con 12 unidades y 380 puestos escolares, y centro de Secundaria, con 8 unidades y 227 puestos escolares. Más adelante, en 1996, incorpora la el segundo ciclo de Educación Infantil, con 4 unidades y 100 puestos escolares, que luego aumentarían a 6 unidades y 144 puestos. El centro está concertado con la Junta de Andalucía.

Trabajo de investigación

Este medio siglo del colegio ha sido motivo de un trabajo de investigación por parte de alumnos de cuarto curso de la ESO. Desde hace unos años, el profesor y jefe de estudios Carlos San Millán propone a sus alumnos de Ciencias Sociales una temática en la que investigar y cuyo resultado plasman en un libro. Los alumnos trabajan sobre un tema de Historia, documentándose, acudiendo a fuentes archivísticas y bibliográficas, invitando a conferenciantes expertos en el tema que acuden al colegio con el que mantienen una jornada de trabajo así como otras actividades diversas. Entre otros trabajos, los jóvenes del colegio El Atabal han investigado sobre la barriada en la que se sitúa el colegio, la Colonia de Santa Inés, sobre la Constitución de 1812, el patrimonio desaparecido en Málaga con motivo de la guerra civil, el estudio de la figura de Picasso o los colegios privados en Málaga en los siglos XIX y primer tercio del siglo XX.

Un grupo de alumnos y sus profesores, durante una visita a Diario SUR.
Un grupo de alumnos y sus profesores, durante una visita a Diario SUR. / SUR

Coincidiendo este curso el medio siglo de la fundación del colegio la temática «era obligada», indica el profesor San Millán. El exhaustivo trabajo de los escolares ha dado como resultado un libro, publicado por la editorial ExLibric, de casi 500 páginas, presentado hace unos días en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Educación. En nueve capítulos, los 47 alumnos que han trabajado en el proyecto desarrollan la historia y evolución del centro educativo, sin olvidar el contexto histórico y social de la ciudad. Incluye artículos del alcalde, Francisco de la Torre; de Miguel Briones; del reverendo Antonio Prieto Zurita; una semblanza del reverendo Andrés Alfambra Torcello y saludos de María Alfambra Torcello y Sergio Mata Alfambra, anterior responsable y actual director del centro.

La obra resume también estos 50 años en imágenes. Carlos San Millán destacó en el acto de presentación que el colegio es «historia de Málaga, pues por él han pasado miles de malagueños que hoy ocupan puestos relevantes dentro y fuera de nuestra geografía».