Así funciona el servicio de control de plagas

Técnicos buscando larvas de mosquitos en el río. /
Técnicos buscando larvas de mosquitos en el río.

Los especialistas sólo intervienen para erradicar especies que suponen un riesgo sanitario y que estén en espacios públicos

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Se les puede ver fumigando alcantarillas, subidos a un árbol para retirar un nido y, sobre todo últimamente, pateándose el entorno de la desembocadura del Guadalhorce tratando de ponerle freno al problema de los mosquitos que padecen quienes residen en la zona. Son los especialistas en el control de plagas de insectos, roedores o cualquier otra especie que ponga en riesgo la salud pública. Adscritos al Servicio de Vigilancia Sanitario-Ambiental del Ayuntamiento de Málaga, su labor es clave para evitar que las cucarachas campen a sus anchas por la vía pública, que las gaviotas hagan estragos o que las ratas se extiendan por la ciudad.

Para conseguirlo, los programas de prevención, vigilancia y control se desarrollan por sistema en todos los distritos de la ciudad, y se centran fundamentalmente en la revisión de la red de alcantarillado en busca de roedores y cucarachas, aunque también se realizan trabajos específicos contra otras especies como moscas, mosquitos, o garrapatas, tanto de forma programada como en función de las necesidades, como ocurre actualmente en el entorno del Guadalhorce con los mosquitos.

La mayor parte de las actuaciones se desarrollan en zonas o vías públicas, pero también se realizan inspecciones en edificios municipales, colegios o mercados para comprobar las circunstancias que pueden favorecer la aparición y desarrollo de alguna plaga. Aunque el Servicio de Vigilancia Sanitario-Ambiental cuenta con personal propio, las tareas sobre el terreno se dejan en manos de una empresa especializada, en este caso Athisa, en cuyo contrato figuran una serie de medidas a adoptar para evitar la proliferación de plagas: tres controles de desratización al año en zonas públicas, un control de cucarachas por año en todo el término municipal, dos controles anuales de desratización y desinsectación en los colegios públicos (no institutos) y en las zonas comunes de los mercados municipales, y uno por año en todos los edificios e instalaciones cuyo mantenimiento sea de competencia municipal.

Además, la adjudicataria del servicio de control de plagas está obligada a realizar cuantas acciones sean necesarias ante la aparición de otros focos de artrópodos de incidencia en la salud pública hasta que hayan sido controladas. El equipo suele estar formado por cuatro personas, aunque en momentos puntuales puede haber refuerzos por razones del servicio.

Al margen de las actuaciones programadas en el plan de trabajo, también se atienden las peticiones ciudadanas, que pueden realizarse fácilmente a través del teléfono gratuito 900 900 000, con un tiempo medio de respuesta de un día y medio, puesto que el parte de trabajo se genera, como mucho, a la mañana siguiente. También se puede solicitar una intervención a través del sistema de gestión de incidencias en la vía pública Gecor (www.saic.malaga.eu), por escrito o en persona en cualquier junta de distrito, aunque desde el Ayuntamiento insisten en que la llamada telefónica es el sistema más ágil. Lo único que se pide al ciudadano es un teléfono de contacto para que, en el momento de la inspección, los equipos de control puedan localizar más rápidamente el hecho denunciado, además de para ser informado de que su petición ha sido atendida.

Ámbito de actuación

Eso sí, a la hora de reclamar un servicio hay que tener claro que el Ayuntamiento sólo interviene sobre aquellas especies que puedan representar un riesgo para la salud y siempre que sea en vías y espacios públicos o solares y edificios de titularidad municipal. En este punto, se incluyen centros educativos de Infantil, Primaria y Educación Especial (excluidos cocinas y comedores), pero no institutos ni centros privados o concertados; al igual que tampoco se interviene en locales municipales cedidos a otra entidad.

Desde el Área de Sostenibilidad Medioambiental remarcan que en ningún caso se realizarán tratamientos en viviendas (aunque estén abandonadas), zonas comunes de comunidades o terrenos de propiedad privada o de otra administración. En estos supuestos, lo que se le ofrece al ciudadano es la posibilidad de interponer una denuncia por insalubridad para que el Consistorio pueda requerir al propietario, como responsable del inmueble, a adoptar las medidas necesarias para erradicar el problema.

En cuanto a las especies, se actúa contra ratas, ratones, cucarachas, pulgas, garrapatas, moscas, mosquitos, abejas, abejorros y avispas, pero no contra hormigas o arañas. Tampoco se interviene contra la procesionaria, cuyo control corresponde al servicio de parques y jardines. Respecto al control de aves, se pone freno a la población de palomas y tórtolas (solo captura) y de gaviotas mediante la retirada de huevos, nidos y pollos, pero no si es adulta. En cuanto a las cotorras argentinas sólo se contempla la retirada de nidos por parte del servicio de Parques y Jardines.