Guadalhorce Ecológico, del mercadillo tradicional a la gran distribución nacional

La sede de Guadalhorce Ecológico, en Villafranco del Guadalhorce  :: f. torres/
La sede de Guadalhorce Ecológico, en Villafranco del Guadalhorce :: f. torres

La gama de alimentos que ofrecen es muy variada, gracias a las características de la comarca, compuesta por pequeños minifundios y cultivos de autoconsumo

FERNANDO TORRES

En Villafranco del Guadalhorce hay un supermercado muy especial. Allí reside la asociación Guadalhorce Ecológico, que también cuenta con una cooperativa agrónoma. Esta entidad lleva desde 2008 reuniendo a los agricultores más sostenibles de la comarca para comercializar su producción «como respuesta a la crisis inmobiliaria» que alteró la estructura económica de la zona en el año 2007. Así lo explica Alejandro Hevilla, presidente de la organización, quien además añade que la plataforma pretende «dignificar» el trabajo de la tierra sin perjudicar el entorno ni el medio ambiente.

LA PLATAFORMA

uAsociación. Para crear un modelo de desarrollo sostenible, varios consumidores y agricultores se unieron en 2008 y organizaron los mercadillos ecológicos.

uCooperativa. El exceso de producción para los mercados les llevó a distribuir por todo el país.

uSede. La nave de Guadalhorce Ecológico está abierta al público. En Villafranco del Guadalhorce cualquiera puede hacer la compra.

Guadalhorce Ecológico cuenta con una gama de productos muy diversa, «ya que la comarca está compuesta por minifundios, por lo que hay mucha variedad agrícola». En la fase de creación de la plataforma, esta peculiaridad supuso un reto a superar porque no podían acceder «a las grandes superficies de reparto» dado que no había una «gran producción». Esto llevó a los miembros de la asociación a crear lo que hoy más les caracteriza: «Establecimos una cadena más corta de distribución, los mercadillos». «Primero empezamos por la zona, pero luego decidimos llevarlos por toda la provincia».

Casi diez años después del nacimiento de la asociación, los ideales de Guadalhorce Ecológico son un referente en el ámbito alimenticio: «Nuestra presencia en los municipios es buscada por los ayuntamientos, porque llevamos con nosotros los valores de salud, consumo verde y ecología», explica Hevilla. Además, los mercadillos permiten vender los productos «cortados la tarde anterior», y a un precio que no se ve afectado por las cadenas habituales de distribución, «lo que los hace muy asequibles para el cliente».

La dimensión de la plataforma «ha ido creciendo año tras año porque la gente demanda productos ecológicos», asegura Hevilla. Esta visión la comparte el gerente de la cooperativa, Luis F. Jiménez: «La pieza clave de esta plataforma es la certificación ecológica de la producción». Determinadas entidades designadas por la Junta de Andalucía se encargan de verificar que cada hortaliza, aceite o lácteo que sale de los centros agrícolas y llega a la cooperativa cumplan con la normativa. «El proceso de distribución también está documentado como sostenible», afirma Jiménez.

La idea de crear un supermercado ecológico surgió para «dar salida al exceso de producción destinada a los mercadillos», comenta Jiménez. «Vendemos al consumidor final, a asociaciones de consumidores y a distribuidores por toda España». En una pequeña nave, cerca del depósito de agua elevado de Villafranco del Guadalhorce, cualquiera puede ir a llenar la cesta de la compra de productos frescos y sostenibles. A su vez, la cooperativa se encarga de distribuir al resto de España. «Nuestros principales compradores son tiendas ecológicas y asociaciones de consumidores». Este es el motivo por el que la diversidad agrónoma de la comarca es tan beneficiosa para este modelo de negocio: «Los consumidores concienciados con la ecología demandan productos para una dieta completa». Aun así, el crecimiento natural de la cooperativa les ha llevado a dar el salto a un catálogo que incluye referencias variadas, desde las naranjas y mandarinas, típicas del valle, hasta lácteos, aceites y tubérculos.

Jiménez explica que este tipo de productos tienen una serie de características que los hacen únicos. «La composición vitamínica es más rica y son más sabrosos, porque están producidos de manera natural, sin acelerar el proceso». Estas cualidades definen a la asociación y a la cooperativa, que recientemente creó una tienda online en su página web, para que nadie se quede sin su plato del Guadalhorce.