Adelfa Calvo dibuja un pregón para revivir la esencia de las ferias de siempre

Adelfa Calvo dibuja un pregón para revivir la esencia de las ferias de siempre
EDUARDO NIETO

La actriz anima el inicio de las fiestas con un texto cargado de recuerdos y donde se arrancó a cantar

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Diez minutos son insuficientes para casi todo, más aún para pronunciar un pregón delante de miles de personas. Más aún sabiendo que justo después de las palabras llega un espectáculo pirotécnico más largo que el propio discurso y un gran concierto que es, en muchos casos, el principal reclamo que ha sacado de sus casas a los asistentes. Por eso hay que enganchar al oyente-feriante desde el primer minuto, y de eso sabe mucho la actriz Adelfa Calvo, premio Goya 2017 por su magistral papel secundario en 'El Autor', de Manuel Martín Cuenta. Para ello se refirió a las ferias de siempre, reviviendo las escenas del imaginario colectivo que se mantienen fijas gracias a los olores y los sonidos que nunca han cambiado pese a la evolución de la ciudad y sus festejos.

La malagueña se enfrentó anoche al siempre difícil inicio de la semana grande, por tanto, con una estrategia clara:dirigirse a los recuerdos más íntimos que, como ella, todos los amantes de las fiestas atesoran en las distintas etapas de la vida, porque en la Costa del Sol el paso del tiempo se mide así, «de feria en feria». Durante varias fases de su pregón se arrancó a cantar.

Emocionada, lo primero que hizo fue dar las gracias, al alcalde Francisco de la Torre y a la organización, por haber pensado en ella para tan ardua pero orgullosa tarea:«En principio pensé que era una broma, pero cuando me serené dije: '¡Que sí, sí, que es el alcalde!' Me emocioné; es el mejor regalo que se le puede dar a alguien que ame esta ciudad».

Para mantener la atención del feriante, Calvo recurrió a las historias, primero a las la unieron definitivamente a la ciudad:«Yo nací en Melilla, la tierra de mi padre; a los pocos meses nos vinimos a Málaga. Melilla está hermanada a Málaga, sobre todo, por esa ola que cada tarde moja todos los enseres playeros de los bañistas que no saben que el Melillero anuncia su llegada». Sus padres se casaron en Pedregalejo, «un día de San Juan», sus hermanos nacieron «aquí», entre la barriada de pescadores y el Arroyo de los Ángeles, y entre Parque Mediterráneo, Girón y Puerto de la Torre tiene repartidos a la gran parte de sus familiares.

«En un principio pensé que era una broma, pero cuando me serené dije sí»

«Vengo de una familia de artistas, el flamenco y la copla corren por mis venas»

«Málaga te queremos tolerante y libre de manadas que no entienden que un no siempre es no»

Y de las historias pasó a la música que hace las veces de banda sonora de sus recuerdos. «Vengo de una familia de artistas, el flamenco y la copla corren por mis venas. Mi abuela la Niña de la Puebla, mi abuelo Luquitas de Marchena, mi tío, Pepe Soto y mi madre Adelfa Soto. Mis abuelos cantaban a dúo una preciosa Guajira que decía: 'Yo te quiero con el alma y el alma nunca se muere'. Así os quiero yo, Málaga, familia mía, amigos míos, ¡gracias por acompañarme esta noche y siempre!», continuó.

Los primeros pregones que vivió, los presenció en plena calle, en el Arroyo de los Ángeles, donde se pasaba el día «jugando». «El jaleo de las voces de los que venían vendiendo el pescado, los huevos, los chumbos, las moras y las uvas, el 'afilaó', el cabrero que desde las Morillas traía la leche... ¡ellos sí que pregonaban!», dijo.

La actriz recitó algunos versos del maestro Manuel Alcántara a modo de discreto homenaje póstumo en la primera Feria de Málaga que se celebra en su ausencia, fiestas que pregonó de forma antológica en 1988. «Un tranvía de sol con Jardinera / Y en los baños del Carmen gran carrera concurso entre sirenas y delfines / No se estaba ya en guerra aquel verano / Mi padre me llevaba de la mano / Yo estudiaba segundo de jazmines», dijo, desgranando las líneas de 'Niño de los 40'. «Siempre le llevaremos en nuestros corazones», proclamó.

Llegó entonces la hora de evocar las semanas grandes de su infancia.«Han pasado muchos años ya desde mis primeras ferias pero aún recuerdo el ritual de los preparativos: traje de gitana, pulseras, pendientes, tacones... bueno, eso se quedaba para mi hermana, yo acababa siempre en tenis, pero viviendo la feria con toda la alegría e intensidad en todas la etapas de mi vida», rememoró.

Dibujó entonces la actriz la feria como un elemento cíclico que marca el paso del tiempo, de la vida en sí:«Pensemos un instante cómo hemos vivido la feria a lo largo del tiempo cada uno de nosotros: el año que estábamos enamorados, el año en el que terminamos los estudios, el año que faltó un ser querido, el año que nacieron otros, el año que la feria nos trajo amigos nuevos, el año que vimos el concierto que tanto esperábamos». Aseguró que si cierra los ojos es capaz de recordar el «caldito de puchero» a altas horas de la madrugada en la peña del Rincón Malagueño después de haberlo dado todo a base de baile. «Una semana entera de risas y amigos, amores y desamores. Parece que fue ayer cuando mi prima Alba fue reina infantil de la caseta y hace tan solo unas semanas que se casó; así contamos en Málaga como pasa la vida, de feria en feria», añadió.

Y entonces llegó la hora de lanzar un mensaje mirando al futuro de estos días, una apelación directa al feriante que es ya tradicional en los pregones. Pero antes de pedir un comportamiento ejemplar como ciudad, hizo un paralelismo con los cambios que experimenta actualmente la capital:«Málaga ha evolucionado, pero no podemos perder nuestra esencia ni nuestra identidad. No podemos enterrar el pasado para construir futuro. Queremos seguir mirando el mar sin torres que nos lo impidan. Los malagueños somos hospitalarios y sabemos divertirnos, pero debemos hacerlo desde el respeto». Y a los extranjeros hay que decirles que respeten nuestras tradiciones «y no le echen ketchup a los boquerones».

«Málaga, te queremos limpia, desde calle Larios hasta el barrio más alejado del Centro. Tus playas limpias. Málaga te queremos sin paro y sin que nadie duerma ni una sola noche sin techo. Málaga, te queremos tolerante y libre, rechazando manadas que no entienden que un no siempre quiere decir no y que el silencio de una mujer provocado por el miedo también es un no. Málaga, vamos a quererte y a cuidarte», reivindicó para ir terminando, antes de citar al maestro Miguel Romero Esteo, también pregonero:«Vamos a hacer entre todos y para todos la gran Feria de Málaga, lo mismo que una gran torre de libertad y ciudadanía». Y finalizó con el tradicional «¡Viva la Feria de Málaga!».