Una sensación del fútbol y el atletismo llamada Salma Paralluelo

Paralluelo, en la semifinal del 400 en Antequera. ::/Antonio J. Guerrero
Paralluelo, en la semifinal del 400 en Antequera. :: / Antonio J. Guerrero

«Quiero llegar a unos Juegos Olímpicos», recalca. A sus 15 años es campeona del mundo sub-17 de fútbol y la segunda medallista absoluta más joven del atletismo español

MARINA RIVAS

El domingo el Zaragoza se colocó líder del grupo III de Segunda División de fútbol tras empatar con el Espanyol B (1-1). Una alegría que, esta vez, Salma Paralluelo tuvo que festejar a más de 900 kilómetros de distancia. Durante el fin de semana la delantera zaragozana, de sólo 15 años, cambió los tacos por los clavos y el escudo del león por la camiseta del Scorpio, porque tenía cita con la historia en el Campeonato de España absoluto de Antequera. De madre guineana (vive a caballo entre ambos continentes por trabajo) y padre maño, el caso de esta joven se ha resistido a pasar inadvertido.

Salma Paralluelo

Fútbol
Campeona de Europa y del mundo con la selección española sub-17
Atletismo
Posee los récords de España de 300 metros vallas sub-16 y sub-18 (42.56) y los de 400 metros lisos sub-18 (que rompió dos veces) y sub-20 (53.83), que la colocan como cuarta mejor marca mundial sub-18 del año. Además, cuando todavía era sub-16, fue líder del 'ranking' mundial en los 300 lisos (39.27) y en triple salto fue subcampeona de España (12.06)

Los seguidores de la actualidad del deporte femenino la conocerán por haber formado parte de un título histórico en el fútbol español, la Copa del Mundo que la selección sub-17 levantó el pasado mes de diciembre tras vencer en la final a México (1-2) . No era el primer título futbolístico de Paralluelo –antes ya fue campeona de Europa sub-17–, pero este fue especial: cumplió los 15 años allí, el día antes de debutar ante Corea del Sur, y luego fue titular en la final. No cesaron las alegrías desde entonces. Nada más llegar de Uruguay, donde levantó la Copa del Mundo, debutó en el primer equipo de su club, además con un gol. Recibió un pase desde la banda derecha, controló con el pecho, frenó el esférico con la derecha y marcó de un potente zurdazo. Lo tiene todo: agilidad, físico y polivalencia, tanto para conducir el balón con ambos pies como para moverse en el campo. Puede ser delantera centro, aunque se mueve bien por ambas bandas.

Sin embargo, su 'problema' es que sus cualidades como deportista no sólo la han llevado al estrellato en el campo. La pista cubierta de Antequera se convirtió en el trampolín de la zaragozana, una cara todavía desconocida en la élite del atletismo absoluto, aunque no tardaría en causar revuelo. En menos de 24 horas, Paralluelo rompió batió dos veces el récord de España sub-18 y una vez el sub-20 en los 400 metros lisos, primero con un tiempo de 54.10 (con el que se colocó cabeza de serie y puso en pie a la grada) y al día siguiente, con un 53.83 que la situaría como la segunda más joven de la historia de España en hacerse con una medalla absoluta (la de bronce). Además, esa marca la lleva a la cuarta posición del 'ranking' mundial de la temporada en categoría sub-18.

«Esperaba peor marca»

La revolución llevó el nombre de Paralluelo. Lástima que no pudiera ver de cerca la reacción de los asistentes tras su actuación; entre otros, de los encargados de las estadísticas del atletismo nacional, que no tienen como habitual echarse las manos a la cabeza ya desde una semifinal. «No iba con la idea de quedar primera de mi serie y de hecho me esperaba bastante peor marca, pero saqué fuerzas y lo conseguí. Vine con la idea de bajar un segundo, pero no de los 54.00 y, después de todo lo que di en la semifinal, no me esperaba que la final me pudiera salir tan bien», explica a SUR la joven zaragozana, que entre récords se llevó además la mínima sub-23 para el Europeo. Internacional en fútbol y ahora, de ser elegida por el seleccionador nacional, José Peiró, también en atletismo. Algo que revalorizaría aún más su carrera. «Ya tengo muchas ganas de ser internacional en atletismo», asegura antes de apuntar que guardará para siempre un gran recuerdo de su entrada en la élite atlética en la localidad malagueña. «Del fin de semana me llevo la semifinal, que la viví con mucha emoción y salí muy feliz de la carrera, y después la final. Creo que todavía no me he hecho a la idea de que he conseguido un bronce absoluto. Todo lo que he vivido en Antequera ha sido muy intenso, he aprendido, he cogido mucha experiencia… Estoy supercontenta», valora sobre el campeonato. No pudo evitar que su juventud y su frescura se convirtieran en el centro de las miles de miradas de los allí presentes, además de la prensa internacional. «Todo esto es nuevo para mí. Desde lo del Mundial lo asimilo un poco más, pero todavía se me hace raro tener tanta atención», comenta.

Bendita inocencia la suya, la que mantiene y debe seguir manteniendo en este gran momento en el que vive a caballo entre dos exigentes deportes, intentando prolongar la que, con seguridad, será una de las decisiones más importantes que deba tomar: ¿el fútbol o el atletismo? «Sí que me han preguntado bastante últimamente que por qué hago los dos deportes (ríe), pero hasta que lo tenga claro voy a seguir practicando los dos». Y eso hace. Se entrena con el Zaragoza tres días a la semana y también con el Scorpio, a las órdenes de Félix Lagunas. Todo ello, mientras cursa cuarto de la ESO, con vistas a realizar el Bachillerato de Letras y estudiar, según cuenta, también dos cosas a la vez, INEF e Interpretación. En lo plenamente deportivo, Paralluelo asegura que nadie la ha obligado a decidir: «En los dos me dan libertad, me dicen que si disfruto, lo siga haciendo». Además, cuenta: «El atletismo me ayuda mucho para el fútbol, porque así mejoro la condición física. Son 90 minutos y eso al final se nota». Sin embargo, aunque muchos piensan que la balanza se inclina por el balón, la joven deja entrever que su historia con el atletismo todavía no ha acabado: «No sé dónde estaré en unos años, pero quiero seguir mejorando y estar en lo más alto, Quiero llegar a unos Juegos Olímpicos, que es el sueño de cualquier atleta», se sincera.

Mozún, la pionera: «Lo tiene todo para ser una crack en atletismo»

La curiosidad que suscitó Paralluelo hizo que se recuperase un dato: la medallista absoluta más joven de la historia del atletismo nacional fue la madrileña Isabel Mozún, en 1974, con 13 años. Algo que desconocía hasta que recibió la llamada de este periódico. «¿Ah, sí? Se lo voy a comentar ahora a mis hijos (ríe)». Veinte veces campeona de España absoluta y récord nacional de salto de altura (1,86) hasta que llegó Ruth Beitia, lleva el deporte en los genes. Su principal fuente de motivación fue su padre, sobrino del seleccionador nacional y laureado jugador y técnico del Real Madrid Miguel Muñoz. Esa pasión por el deporte la comparte con su marido, Alberto Solanas (olímpico en Moscú 1980 en triple salto), y que transmitió a sus hijos: Sara y Sergio (este fue internacional y se llevó la plata en triple salto en Antequera el fin de semana).

A los 14 años fue internacional por primera vez (en Bruselas) y llegó a Los Ángeles 1984, la segunda cita olímpica a la que acudían atletas españolas. Recuerda con normalidad aquello a pesar de su juventud y asegura que todo ha cambiado. «Ahora es más complicado lograr eso, con tanta competencia. Antes había menos gente y menos nivel». Sobre la proyección de Paralluelo, explica: «Es un portento. Lo que necesita ahora mismo a su alrededor es gente que la ayude cara al momento en que tenga que decidirse por un deporte». «Todavía es joven y puede llevar ambos, pero en uno o dos años se va a tener que decidir». Mozún lo tiene claro: «Le recomendaría que disfrutara del fútbol, pero que se decidiera por el atletismo, porque lo tiene todo para ser una crack».