El arte de pelear contra un rival imaginario

Algunos aspectos que se valoran en los katas/SURGráfico
Algunos aspectos que se valoran en los katas / SUR

Damián Quintero busca el título mundial de una modalidad del kárate muy compleja, sin combates

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Madrid es durante estos días el centro mundial del kárate con la disputa del Campeonato de Mundo, con 1.300 deportistas de más de cien países. Allí el torremolinense Damián Quintero –también hay una participante malagueña, María Torres, que empieza hoy– busca mañana lograr su primer oro individual en un Mundial. Para ello tendrá que superar al japonés Ryo Kiyuna, número uno del 'ranking' en la modalidad de katas. Al espectador más profano en la materia le sorprenderá ver una competición de esta disciplina, en la que los mejores karatecas realmente no combaten. O sí lo hacen, pero no entre ellos sino ante un rival imaginario. Porque un kata (término en japonés) es una secuencia de movimientos en la que el karateca tiene que ejecutar una serie de técnicas de defensa y ataque, pero sin un oponente físico real, es decir golpeando al aire. ¿Y cómo se valora esto en la alta competición? ¿Quién decide que un combate simulado es mejor que otro? Aquí hay algunas pautas para entender esta compleja modalidad del kárate, distinta al 'kumite', que sí implica combate entre dos deportistas.

Los árbitros puntúan una secuencia de movimientos en las que se valoran desde la fuerza o la técnica a la respiración del deportista

La competición Los katas, a elección de los deportistas

Para las competiciones existe un listado oficial de katas de la Federación Internacional (unos 80) y cada karateca puede elegir la secuencia de movimientos que más le interesa. Los combates se realizan entre dos karatecas, pero no se suben al tatami juntos, sino que uno realiza primero su kata y después participa el segundo contendiente. Todos los katas empiezan con un movimiento de defensa, pero después se le suceden toda una serie de técnicas complejas que el deportista tiene memorizadas y que debe ejecutar sin fallo. Lo hacen como si fuera una pelea imaginaria, pero teniendo en cuenta que no es una coreografía, sino que tiene que ser realista y por lo tanto debe demostrar fuerza, velocidad, equilibrio... El número de katas a realizar depende del volumen de participantes y del total de rondas que incluye la competición.

La valoración Desde el saludo inicial, a los gritos o la vestimenta

En una competición de katas los jueces tienen en cuenta prácticamente todo. De hecho, suelen ser detalles imperceptibles para el espectador los que determinan el ganador. Lo explica Diego Trenado, subdirector de arbitraje de la Federación Andaluza:«Se valoran aspectos a nivel físico y atlético, como la fuerza y potencia con la que se dan los golpes, la velocidad de ejecución, el ritmo del ejercicio, el equilibrio... y también a nivel técnico, las posiciones, la concentración o la dificultad de cada kata, entre otros aspectos». Cuestiones muy difíciles de determinar para el espectador y muchas veces incluso para los propios deportistas. «A ojo del público son movimientos muy parecidos, sobre todo en la alta competición, por eso es muy importante la labor de los jueces». En esta modalidad no sólo se tiene en cuenta los movimientos de ataque o defensa en sí. También se evalúa el saludo al inicio y final del kata, las pausas en los movimientos o la colocación del cinturón, que puede implicar una falta grave si se suelta durante la competición.

Los jueces Cinco árbitros deciden sobre la ejecución de los katas

Sobre el tatami hay cinco árbitros –uno de ellos es el juez jefe, en la posición central y el resto sentados en las esquinas– que son los encargados de determinar qué participante ha realizado mejor su kata. Cada uno de los árbitros tiene una bandera roja y una azul, correspondiente al participante con cinturón rojo (denominado AKA) y al participante con cinturón azul (AO). «Se valora con la misma importancia los aspectos técnicos y físicos y cada juez hace una media mental para decantarse por la bandera roja o azul», explica Trenado. Cada voto de un juez es un punto, y el deportista que obtenga más gana el combate. Damián Quintero pasó a la final de mañana con un 25-0, ya que logró ganar 5-0 las cuatro rondas previas y la semifinal.

Las faltas Motivos para descalificar a un karateca

Los árbitros también pueden descalificar a uno de los contendientes si comete una falta grave. «Hay elementos que restan puntos y otros que descalifican directamente, como que se caiga el cinturón al suelo, no hacer el saludo o interferir en la función del árbitro», dice el árbitro consultado. Una respiración no armonizada con el kata, dar un zapatazo en el suelo para simular potencia o dar un golpe fuera del objetivo son faltas que penalizan.

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