«Me siento muy orgullosa de que la UMA reconozca mi esfuerzo»

Endtz, en la Escuela de Arquitectura. Arriba a la derecha, en un partido./ C. CONTRERAS
Endtz, en la Escuela de Arquitectura. Arriba a la derecha, en un partido. / C. CONTRERAS

La jugadora de bádminton Sophie Endtz, elegida Deportista Universitaria del Año 2018, compagina el deporte con sus estudios de Arquitectura

CARLOS CONTRERAS

Sophie Endtz es jugadora profesional del Club de Bádminton Benalmádena y lo compagina con sus estudios de cuarto curso en la Escuela de Arquitectura, situada en el campus de El Ejido. También forma parte del equipo de la Universidad de Málaga de esta disciplina. La UMA la ha elegido Deportista Universitaria del Año 2018 en la categoría femenina.

«Me siento muy orgullosa y feliz de que la UMA reconozca mi esfuerzo. Es un honor», declara. No le faltan motivos para ello. En los tres años que ha competido llevando como escudo de la UMA, ha ganado una medalla de bronce en dobles junto a la benalmadense Elisa Borrás (en 2016); en 2017 se trajo también el bronce en dobles con la misma compañera, y en 2018 ha sido plata en dobles con Borrás y bronce en la categoría individual.

También tiene un gran palmarés a nivel profesional: cuatro veces campeona de España en dobles femenino. Y, en individuales, ha sido campeona de Andalucía y subcampeona de España en la categoría sub-15. En cuanto al equipo, nunca ha llegado a una final con el Club Bádminton Benalmádena y se mantienen en la mitad de la tabla.

«Cada año es más difícil compaginarlo. La facultad exige más y el bádminton también»

«La UMA y sus profesores son flexibles con el deporte y lo respetan»

Lo difícil, en un caso como este, es compatibilizar el deporte profesional con los estudios. «Cada año es un poco más complicado. La facultad cada vez me exige más tiempo y el bádminton también. La gente que juega a un alto nivel como nosotros, entrena todos los días y muchas horas. Yo no puedo entrenar todos los días obviamente por el tema de trabajos, estudios, facultad, etc. Es complicado, pero si es lo que te gusta y te hace feliz, pues de una forma o de otra lo haces», afirma la jugadora holandesa afincada en Benalmádena.

Su día a día lo centra en estudiar y entrenar. «Entreno tres veces a la semana; los lunes, miércoles y jueves le dedico dos horas y media. Llego a casa a las once de la noche de mis entrenamientos, después de llevar muchas horas en la facultad. El tiempo que le dedico al estudio depende mucho del día. Los fines de semana estoy casi todo el día haciendo trabajos y estudiando. Entre semana dedico una hora al día o dos a estudiar», comenta la deportista de 21 años.

Por todo ello, cuando saltó la noticia de que la UMA la iba a nombrar mejor Deportista Universitaria del Año 2018 sus compañeros de clase se alegraron. «Ellos saben todo el tiempo que me ocupa el deporte y se alegraron mucho por mí», añade esta aspirante a arquitecta.

Facilidades

La Universidad de Málaga es consciente de la dificultad que conlleva compaginar los estudios y el deporte. Por eso le da a los deportistas de élite una serie de facilidades. «Nos ofrece algunas instalaciones como el gimnasio totalmente gratis. Si nos coinciden campeonatos importantes con entregas de trabajos o exámenes nos cambian las fechas. Los profesores son muy flexibles con el tema del deporte y lo respetan mucho», comenta.

Por ahora ella no ha tenido que recurrir a esa ayuda. «A mí nunca me ha pasado que me coincidan ni entrega de trabajos, ni exámenes, así no he tenido ningún problema por eso, pero sí sé que es así», concluye la mejor Deportista Universitaria del Año de la UMA.

 

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