Un comienzo musical muy cósmico

El grupo malagueño Macizo Galáctico en el Contenedor Cultural. /Félix Palacios
El grupo malagueño Macizo Galáctico en el Contenedor Cultural. / Félix Palacios

El grupo malagueño Macizo Galáctico, que dio uno de sus primeros conciertos en el Contenedor Cultural en enero, sacará pronto su EP

CLAUDIA SAN MARTÍN MÁLAGA.

Macizo Galáctico es un sandwich con todos los ingredientes de la despensa, aunque ellos prefieren definir su estilo como un «potaje musical». Sus influencias son tan dispares como inverosímiles: ¿Te imaginas a Sonia y Selena en concierto con John Cage? Ellos sí, así que comenzaron su aventura a final de 2018 buscando un sonido muy reconocible, un estilo 'macizo' que fuese más que un arranque, el comienzo de una aventura que ahora mismo no saben ni dónde les llevará.

En un comienzo fueron Sufragio Universal, en el que Dionisio (vocalista y batería) y Jose (guitarrista) dieron rienda suelta a sus primeras ideas. Luego se sumó Mané a la guitarra y Sarah con el sintetizador, aportando el último toque de extravagancia a estos galácticos tan cósmicos como cómicos.

Consolidándose como grupo musical en la escena malagueña comenzaron a componer juntos sus primeros temas y se estrenaron, oficialmente, el pasado enero en el Contenedor Cultural de la UMA. A la pregunta de «¿quiénes sois?», Dionisio lo tiene tan claro que hasta a ellos les causa risa: «Hay muchos grupos, ¿no? pues nosotros somos uno más», comenta.

Lo que está claro es que sentido del humor y frescura no les falta, y en su primer tema publicado con videoclip 'Fábula melanoderma albina', queda patente. «Intentamos apostar por algo diferente. Cogemos los ingredientes de una canción pop al uso y los llevamos al terreno más llamativo», afirma Mané.

Dionisio MartínEstudiante de Filología Hispánica

«Hay gente que canta en inglés y no llega lo que dice, nosotros cantamos en español y demostramos que no hay que cantar en otro idioma para que no tenga significado. Somos unos comediantes, unos personajes».

«En el grupo soy el hombre para todo. Estudié Arte Dramático y a los demás los conozco de los bares. Toco el bajo, la batería, la guitarra, el cajón... de todo. Me gusta toda la música que se pueda oír bien» Jose Ruiz. Empresario

«Nuestros temas si los tocase otro grupo se podían quedar en batería, bajo y dos guitarras, pero nos gustan nuestras influencias y las incorporamos. Con nuestros instrumentos lo llevamos a otro contexto» Mané López. Estudiante de Ingeniería de Sonido

«Estamos rodeados de gente muy entusiasta y tienen muchas iniciativas. Tras vivir un tiempo en Barcelona, volví y vi que había muchas cosas programadas en el Contenedor Cultural y en la Térmica» Sarah Amselem. Estudiante de Bellas Artes

«Hay gente que canta en inglés y no llega lo que dice, nosotros cantamos en español y demostramos que no hay que cantar en otro idioma para que no tenga significado. Somos unos comediantes, unos personajes» Dionisio Martín. Estudiante de Filología Hispánica

Lo curioso de este grupo es su disparidad: estudian en diferentes facultades, son de generaciones distintas y cada uno se nutre de una década musical determinada. «Tenemos muchas influencias y jugamos con el tema de la inmediatez y las redes sociales», comenta Sarah, una de las encargadas de actualizar el perfil de Instagram: «Hacemos memes y subimos contenido a diario. Aunamos bastantes cosas que imagino que serán cada vez más comunes en los nuevos grupos». Lo que los hace especiales en este caso es su forma de jugar con la actualidad musical y convertir su crítica en un mejunje de 'buenrollismo' que hace bailar a cualquiera. «Nos reímos de lo que hay por ahí aunque queremos petarlo, es una contradicción interesante», según Dionisio.

La historia de cómo consiguieron su local de ensayo es tan curiosa como cierta: «Sarah, 21 años. Busco local de ensayo para el domingo o lunes, pago en birra y agradecimiento de por vida. No manchamos», y luego Tinder hizo el resto. Una biografía de este calibre en una aplicación de citas puede resultar más eficaz que un mensaje en Milanuncios.

Iniciando el despegue

A pesar de estar compaginando los ensayos del grupo con la Universidad y el trabajo, estos cuatro macizos están consiguiendo en pocos meses mucho más de lo que esperaban: «Este año firmamos disco con un sello de Madrid, Fikasound, y ya tenemos una mini gira», comenta Mané. «La clave del grupo y por lo que nos va bien es porque conocemos a gente y nos está ayudando mucho». Esta pequeña gira que ya tienen confirmada los llevará por Madrid, Barcelona y Cádiz con tan sólo tres temas en la nube. «La intención es sacar los temas de mes en mes con videoclip y luego en un EP, que es más interesante hoy en día. Hemos vuelto a los años 50», comenta Dionisio.

Aunque la escena musical suele ser impredecible, Macizo Galáctico no tiene pretensiones, pero apuestan fuerte por lo que ellos denominan como 'agropop': canciones propias y autoproducción. Sus letras son curiosas, arriesgadas y con cierto aire picaresco, que pronto harán de su estilo un método muy reconocible, o como comenta Mané, «una letra muy Dioni». Lo cierto es que tener los pies en el suelo y conocer el panorama hace que su despegue se vea cada vez más cerca, y si continúan con su desfachatez característica y sus ganas de revolucionar lo conocido, llegarán tan lejos como se lo propongan.

«Hay gente que canta en inglés y no llega lo que dice, nosotros cantamos en español y demostramos que no hay que cantar en otro idioma para que no tenga significado. Somos unos comediantes, unos personajes».

«En el grupo soy el hombre para todo. Estudié Arte Dramático y a los demás los conozco de los bares. Toco el bajo, la batería, la guitarra, el cajón... de todo. Me gusta toda la música que se pueda oír bien».

«Nuestros temas si los tocase otro grupo se podían quedar en batería, bajo y dos guitarras, pero nos gustan nuestras influencias y las incorporamos. Con nuestros instrumentos lo llevamos a otro contexto».

«Estamos rodeados de gente muy entusiasta y tienen muchas iniciativas. Tras vivir un tiempo en Barcelona, volví y vi que había muchas cosas programadas en el Contenedor Cultural y en la Térmica».