Empresarios y administraciones escenifican el apoyo al espeto como patrimonio cultural

Representantes de administraciones y organizaciones empresariales, ayer en Torremolinos. /SUR
Representantes de administraciones y organizaciones empresariales, ayer en Torremolinos. / SUR

Marbella Activa y Carta Malacitana mantienen su propuesta para que la Unesco incluya este clásico plato malagueño en su inventario

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Ocurrió con el flamenco, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2010. Las asociaciones Carta Malacitana y Marbella Activa reclaman desde meses la misma distinción para el espeto de sardinas. Dice el escritor Justo Navarro que los espetos son el verdadero símbolo de Málaga: la única comida que se sostiene en el aire. Organizaciones empresariales y administraciones públicas escenificaron ayer en Torremolinos el respaldo a esta candidatura, presentada ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La Junta de Andalucía, la Diputación Provincial, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental y diversos ayuntamientos apoyan esta propuesta.

El origen del espeto se remonta siglos atrás y traza parte de la idiosincrasia gastronómica andaluza. Uno de los capítulos más recurrentes para destacar su carácter histórico data de 1885, cuando Alfonso XII degustó uno de estos platos. La solicitud presentada ante la Unesco trata de preservar los conocimientos de esta tradición cultural malagueña, no solo como expresión de su gastronomía popular más ancestral, sino también como unión entre la técnica culinaria de los pueblos marítimos y la celebración social en torno al espeto en la fiesta popular de la moraga. Hay varios antecedentes relacionados con la cocina y declarados Patrimonio de la Humanidad, como la gastronomía francesa o la cocina tradicional mexicana, además de platos concretos.

La iniciativa escenificada ayer en el chiringuito Los Manueles de Torremolinos sirvió también para presentar la edición de la guía ilustrada 'El espeto de Málaga en 20 respuestas', que pone en valor la historia, el producto, el arte, el utillaje y los secretos de la cocción a la brasa de este plato típico malagueño. El alcalde de Torremolinos, José Ortiz, destacó la capacidad de la actividad turística de unir a las administraciones y al sector privado en el «interés común por desarrollar iniciativas y acciones conjuntas que refuercen la competitividad de la Costa del Sol» en los mercados y subrayó el rol de los chiringuitos en «la oferta y singularidad turística de la provincia de Málaga», instalaciones «que contribuyen de forma decisiva a poner en valor las tradiciones gastronómicas malagueñas y muy especialmente el papel del espeto».

Lista representativa

Al acto acudieron, además de Ortiz, el presidente de Carta Malacitana, Antonio Carrillo; el delegado de la Junta de Andalucía en Málaga, José Luis Ruiz Espejo; el delegado de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Francisco Javier Salas; la presidenta de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, Margarita del Cid; el diputado provincial José Ramón del Cid, y el presidente de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol, Manuel Villafaina. La mesa recordó que la Comisión de Cultura del Senado aprobó en febrero una declaración institucional para que la candidatura del espeto de sardinas entrase a formar parte de la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Ruiz Espejo incidió en que el espeto de sardinas «forma parte de la dieta mediterránea y apuesta por la salud», además de reconocer que la declaración «sería un buen elemento de promoción y difusión, así como de reconocimiento de nuestra identidad». La guía ilustrada en inglés y en español para informar sobre la iniciativa ha sido diseñado por Manuel Pérez y Jesús Moreno.

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