Vecinos de una cortijada de Vélez tienen que contratar una máquina para poder salir de sus casas

Estado en el que quedó el acceso a la cortijada tras las lluvias. /SUR
Estado en el que quedó el acceso a la cortijada tras las lluvias. / SUR

Los vecinos denuncian que cada vez que llueve se queda inutilizado el acceso a sus viviendas, que discurre por el arroyo Pataseca

Nuria Triguero
NURIA TRIGUEROMÁLAGA

Hasta pasado el mediodía de ayer, 45 familias de la Cortijada Arroyo Pataseca, de Vélez-Málaga, permanecieron incomunicadas por los efectos de la lluvia sobre el arroyo que sirve de acceso a sus viviendas. Para poder salir, tuvieron que contratar ellos mismos una máquina que echara tierra en los cahorros que se habían formado en el arroyo y aplanara el terreno. La fuerza de la escorrentía había provocado socavones de más de un metro de profundidad en el cauce.

La presidenta de la asociación de vecinos de la Cortijada Arroyo Pataseca, Rocío Madrid, denuncia que este problema no se debe a que las lluvias haya sido excepcionalmente intensas, sino que ocurre lo mismo «cada vez que caen cuatro gotas». El arroyo que sirve de acceso a este conjunto de viviendas está seco, pero cuando se construyó la autovía A-7, se canalizaron las aguas pluviales hacia su cauce. Desde entonces, cada vez que llueve ocurre lo mismo: el paso del agua deja socavones que hace imposible el paso de vehículos, ni siquiera de los todoterreno. «En diciembre del año pasado estuvimos tres días incomunicados porque no paraba de llover y no podía entrar la máquina«, afirma Madrid, que cifra en 200 euros la cantidad que tienen que desembolsar cada vez que tienen que contratar la máquina para despejar el paso.

Vecinos aplanando el terreno tras el paso de la máquina que ellos mismos contrataron.
Vecinos aplanando el terreno tras el paso de la máquina que ellos mismos contrataron. / SUR

Los vecinos llevan años intentando que el Ayuntamiento de Vélez-Málaga se implique en la resolución de este problema y les dote de un acceso digno, aunque sin éxito. «Hemos tenido muchas reuniones, pero sólo nos dan largas. Se escudan en que es una urbanización que no han recepcionado y que al ser el acceso un arroyo no pueden actuar en el mismo porque la Confederación Hidrográfica se les echaría encima», señala la presidenta de la asociación, que argumenta que en otros arroyos similares se han habilitado accesos «incluso alquitranados». Madrid se queja de que pagan IBI urbano como cualquier vecino, pero no tienen «ni recogida de basuras, ni un acceso digno». «Hace unos meses a un vecino le dio un ictus y no pudo pasar la ambulancia. Aquí hay personas mayores y niños, y algún día va a pasar algo grave», advierte.

Ayer, a raíz de la noticia publicada por este periódico, un técnico del Ayuntamiento de Vélez-Málaga se puso en contacto con la asociación de vecinos para convocarles a una reunión la semana que viene. Rocío Madrid está esperanzada en que esta cita «sirva por fin para algo» y el Consistorio brinde por fin una solución para que estas familias no se queden aisladas cada vez que llueve.