Susana Díaz declara en el juicio contra el médico granadino Jesús Candel

Susana Díaz :: e. P./
Susana Díaz :: e. P.

E. P.SEVILLA.

La ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha declarado como testigo en el juicio que se sigue contra el médico Jesús Candel por supuestas injurias y calumnias contra ella y el exviceconsejero de Salud Martín Blanco, resaltando el «dolor» que durante meses sintió su familia ante una «cascada de insultos» que en principio no supo adónde «iba a llegar».

Por videoconferencia desde un Juzgado de Sevilla, Susana Díaz prestó ayer declaración como testigo ante el Juzgado de lo Penal 6 de Granada, afirmando que fue «público y notorio» lo que sobre ella dijo Spiriman, como se conoce a este médico que lideró las movilizaciones contra la fusión hospitalaria, luego derogada, a través de redes sociales.

La «gente por la calle» se lo decía, ha indicado la secretaria general del PSOE-A, y sus familiares le señalaban que le habían vuelto a decir «corrupta». Por todo ello se ha reconocido «muy ofendida». A preguntas de la defensa del acusado, Susana Díaz ha dicho conocerlo pero no lo que representa, lo que provocó las risas de los seguidores de Spiriman que han llenado la sala de vistas, a los que el juez ha apercibido. Díaz explicó después que ha apoyado la denuncia contra Candel porque no todo vale en la defensa legítima que tienen los ciudadanos de sus derechos y de manifestarse. «No vale el insultar, el ofender, el meterse con la familia de cada uno de nosotros que estamos en la política, porque tus familiares no tienen por qué soportar ese tipo de insultos y de vejaciones, o que se incite al odio».

Candel declaró por su parte que las palabras que utilizó «de forma soez y vulgar» en sus vídeos difundidos en redes sociales buscaban criticar «la gestión sanitaria» y «nunca a la persona».