Maná maná

Cita en el Sur

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Aseguran los expertos que el lunes puede producirse en Málaga un fenómeno atmosférico rarísimo, provocado por la condensación del vapor de agua en las nubes. Se llama lluvia, que suena a bella palabra eslava. Ya estamos a 25 de noviembre y no ha caído ni gota. 25 de noviembre fin fin fin. No somos conscientes del milagro que supone abrir el grifo y que salga agua, un milagro que podría acabarse. Los frutos tropicales de la Axarquía tienen sed, pero ya mismo van a tenerla los que cuidan de los frutos tropicales de la Axarquía. Y los de las comarcas de alrededor. En Archidona, donde estos días han llegado autobuses llenos de inmigrantes con sed de justicia, llevan desde verano recibiendo camiones cargados de agua, esa cosa que no hay. Ojalá las lluvias del lunes no pasen de largo y nos sean propicias, y ojalá el martes llueva sobre mojado. Deberíamos hacer los deberes en nuestro pequeño territorio íntimo medio soberano, nuestra casa. No digo que nos lavemos los dientes con serrín, pero sí que nos duela un poco el chorro de oro transparente tragado por el sumidero (ahora lo fácil sería recordar las duchas del alcalde, que me parecen estupendas, pero del gobierno hablaremos mañana). Yo trato de controlar el gasto, y encima no tengo que lavarme la cabeza. He leído (o lo he soñado, pues no encuentro la 'fuente') que un cura argentino convoca procesiones para pedir lluvia tras consultar el parte meteorológico. La Virgen de la Cueva. Aquí lo más parecido que tenemos a una patrona de lluvia es la patrona de los truenos, Santa Bárbara. Bárbara de Nicomedia ni dejaba comer, en opinión de su padre, que la encerró en un castillo y tras las torturas a las que fue sometida él mismo la decapitó. Estando en el castillo se convirtió al cristianismo y le mandó una carta a Orígenes, y eso fue su fin.

Santa Bárbara es hoy un polígono malagueño. No sé si hay muchas explosiones allí, pero cada vez que el metro sale a la superficie por allí cerca es embestido por un coche. El problema no es del metro sino de los conductores que no se enteran del rojo, amarillo y verde, y entonces viene el marrón. Para colmo algunos van morados. Santa Bárbara también es una ciudad de California, fundada por Fray Junípero Serra, quien pasó por Málaga en 1749, hace ya. Esta semana hemos sabido que hubo en la Santa Bárbara californiana un grave accidente de coche y uno de los que ayudó a la conductora herida fue Harrison Ford. El actor tiene apellido de coche, pero prefiere los aviones, como Han Solo, que siempre iba acompañado. Harrison Ford es un avezado piloto, aunque de vez en cuando se la pega. En marzo de 2015 se estrelló en un campo de golf y casi se va directo al hoyo, aunque finalmente todo quedó en fracturas varias. Este año aterrizó donde no era, y puso en peligro a un avión de pasajeros todo lleno de pasajeros. Pero hablábamos de agua, esa palabra sagrada, esa materia extraña y lejana, ese maná. Manamaná, patipitipi; manamaná, patipitá.

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