Diario Sur

El plan de reforestación de la Diputación 'bombardeará' de semillas 2.500 hectáreas

Marina Bravo, Odile Rodríguez de la Fuente y Elías Bendodo, ayer antes de la presentación del plan. :: sur
Marina Bravo, Odile Rodríguez de la Fuente y Elías Bendodo, ayer antes de la presentación del plan. :: sur
  • El ente supramunicipal prevé plantar un millón de árboles hasta 2020 y comenzará en noviembre en Antequera, Villanueva del Rosario, Arriate, Coín, Sierra Yeguas y Alfarnate

La deforestación y la erosión de los terrenos de la provincia como consecuencia del cambio climático son una realidad cada día más visible en toda la geografía malagueña. Ante este importante reto medioambiental, la Diputación se ha propuesto poner en marcha un ambicioso plan de reforestación, con una campaña para plantar un millón de árboles hasta el 2020, mediante el 'bombardeo' por aire de cápsulas con semillas, especialmente en zonas afectadas por incendios forestales, además de la siembra en lugares con riesgo de erosión.

El presidente del ente supramunicipal, Elías Bendodo (PP), detalló ayer que el plan provincial contra el cambio climático incluye, además, la reducción del consumo de electricidad, la mejora de la movilidad y una mejor gestión del agua y los residuos. Las acciones arrancan con una campaña de plantación en la que se actuará en unas 2.500 hectáreas para restaurar zonas especialmente degradadas o con riesgo elevado de erosión, para lo que ya se ha consensuado con 65 municipios las áreas de intervención.

La reforestación se llevará a cabo en parte con un 'bombardeo' de semillas desde el aire, para lo que se ha contactado con la Junta de Andalucía para poder iniciarla. Por otro lado, se realizará la plantación de especies autóctonas como pinos, encinas, acebuches o algarrobos, y arbustos como romero, lavanda, lentisco, aulaga, sabina o enebro, provenientes del vivero provincial de Benamocarra.

Las primeras arboladas comenzarán con la ayuda de voluntarios en Antequera (en el entorno de los Dólmenes) y Villanueva del Rosario el 6 de noviembre; Arriate y Coín el 20; y Sierra de Yeguas y Alfarnate el 27 del mismo mes. Para reducir el nivel de dióxido de carbono también se cambiará el alumbrado público en municipios menores de 5.000 habitantes y se realizará una actualización de los planes de optimización energética de todos los ayuntamientos, así como mejoras en la movilidad, con el fomento de la creación de carriles bici.

Gestión de los residuos

En materia de agua se continuará con el diagnóstico de las infraestructuras hidráulicas y de los recursos hídricos de cada comarca para conocer sus necesidades más urgentes. Para los residuos se plantean medidas que eviten el colapso de los vertederos de la provincia, con especial énfasis en la sensibilización de los ciudadanos y la colaboración de las empresas.

Además, la Diputación recepcionará a finales de este mes la planta del complejo medioambiental de Valsequillo, que puede procesar los compuestos orgánicos y transformarlos en compost, apto para usarse en la agricultura y la jardinería, y cederá su explotación al Consorcio Provincial de Residuos Sólidos Urbanos. Con estas medidas se reutilizarán más del 50% de los 800.000 kilos de residuos que generan cada día los 91 municipios gestionados por el consorcio.

El plan en el que está trabajando la institución provincial presentó ayer la nueva marca 'I love Málaga viva', con la que se quiere proyectar que Málaga «es una provincia comprometida con el clima». «Las administraciones públicas debemos dar un paso adelante y de manera conjunta liderar iniciativas que precisan de la colaboración de la ciudadanía», dijo.

Con el millón de árboles que se prevén plantar, se evitará la pérdida de 125.000 toneladas de suelo al año, una cantidad de tierra similar a la que transportan 6.250 camiones cada año. En dos décadas, estos árboles absorberían más de 85.000 toneladas de dióxido de carbono anualmente.