Diario Sur

El sector inmobiliario se rearma en la Costa

gráfico

En la capital malagueña hay a día de hoy «demanda insatisfecha» de vivienda, según los expertos. / Fernando González

  • Más de 120 promociones se han iniciado en los últimos dos años ante la perspectiva de que en un futuro cercano falte vivienda en la zona

  • Los expertos del sector creen que en la provincia no quedan más de dos mil viviendas en ‘stock’

¿Le suena de algo el Grupo TM? Lo más seguro es que no. Pero es probable que sí se acuerde de aquellos apartamentos en Torrevieja que regalaban en el ‘Un, dos, tres’. Bueno, pues la promotora que estaba detrás de aquella genial fórmula promocional –genial porque consiguió grabarse a fuego en la memoria colectiva de los españoles– era el Grupo TM. Es una empresa familiar que siempre se había centrado en el Levante y Mallorca y nunca había puesto sus miras en la Costa del Sol... hasta hace un año. Tiene en marcha una promoción en Marbella y otra en La Cala de Mijas. ¿Por qué ahora?

Lo cierto es que la inmobiliaria levantina no es la única que ha acudido al efecto llamada que ejerce la Costa del Sol en el inicio de este ciclo expansivo. El litoral de la provincia, incluyendo la capital, se ha convertido en un imán para promotoras, fondos, socimis y demás actores del ladrillo. Multinacionales como Taylor Wimpey o Crystal Lagoon, promotoras nacionales como Rayet, Inmobiliaria del Sur, Mazabi o la citada TM... Sin olvidar, claro, a los bancos, los grandes protagonistas de la nueva era del ladrillo, que aceleran el ritmo de reactivación de promociones heredadas de la crisis. Según la estadística de visado de viviendas que elabora el Colegio de Arquitectos, en los dos últimos años se han iniciado en la provincia más de 120 nuevas promociones residenciales, que suman más de 3.000 viviendas (de esta cifra están excluidas los proyectos de una o dos viviendas, consideradas de autopromoción).

La secretaria general de la Asociación de Constructores y Promotores, Violeta Aragón, confirma esta efervescencia de nuevos proyectos. «Cada año hacemos recopilación de viviendas a la venta para Living Costa del Sol y el catálogo que hicimos en 2015 tenía todavía muchas viviendas de promociones que se habían empezado hacía años. En el de 2016, el 90 ó el 95% son nuevos proyectos», explica. Eso sí, matiza, «ahora se promueve de otra manera: proyectos más pequeños que se acometen por fases y no se inician hasta tener un nivel de preventa elevado», apunta.

Inversores a la caza

Desde Solvia, la filial inmobiliaria de Banco Sabadell, constatan el «repunte de la obra nueva en la Costa del Sol con un alto número de promotores, constructores e inversores institucionales concurriendo en este mercado». «Los activos más demandados son los suelos finalista y las promociones inacabadas para cliente final internacional; seguidos por solares bien ubicados. Por otro, el suelo urbanizable comienza a tener cierto interés en ubicaciones con alta rotación de producto», apuntan sus técnicos.

Este nuevo ladrillo es la munición con la que el sector se rearma para responder a una demanda de vivienda que ya comienza a quedar insatisfecha en lugares como Marbella o Málaga. Ejemplo de ello es la lista de espera que ha tenido el edificio que promueve la Sareb en el paseo marítimo Antonio Machado de la capital. Los expertos del sector creen que para cuando se entreguen las llaves de estas promociones, el ‘stock’ de vivienda que dejó el derrumbe del ladrillo estará ya agotado en la Costa del Sol.

Entonces, ¿cuántas viviendas nuevas tiene en ‘stock’ la provincia ahora mismo? No hay una respuesta inequívoca. El Ministerio de Fomento en su último informe, datado a 31 de diciembre de 2015, habla de 11.000 y destaca que Málaga registra uno de los mayores ritmo de reducción de toda España: un 13% en 2015. Sin embargo, los profesionales que se mueven en el mercado inmobiliario creen que esa cifra no es real, ya que en los cálculos del Ministerio se ‘cuelan’ viviendas que no están terminadas o aptas para la venta. El director de la Cátedra Inmobiliaria del Instituto de Práctica Empresarial, José Antonio Pérez, afirma que no son más de 2.000. «Las más de 20.000 viviendas terminadas, aptas para la venta, que tuvo Málaga a partir del 2008, se han venido drenando a ritmos de dos dígitos, siendo especialmente altos en los últimos años y llegando casi al 50% en el último», asegura. «Su aceleración ha sido debida al mayor ritmo de ventas ante la inversión del precio, a las escasas ubicaciones disponibles con infraestructuras suficientes, a la mejora económica y a la apertura de la financiación bancaria, especialmente en colectivos que establecen nueva residencia turística en nuestra zona o compra por inversión, ante el aumento de la rentabilidad», explica.

¿Dónde se concentra ese ‘stock’ residual? Más que de municipios, Pérez habla de zonas muy concretas, afectadas por falta de servicios o infraestructuras. «Por Oriente hay bolsas de vivienda por vender en Torrox (Calaceite, Peñoncillo y Morche), Vélez (Ensanche ciudad, Torre del Mar sup T12 y Baviera) y Rincón (al sur de la autovía y al norte de la ciudad). Por Occidente, en zonas lindantes con la autopista de peaje, Valle del Golf (Mijas) y Doña Julia en Casares. En la capital hay muy poco ‘stock’ salvo edificios puntuales en la zona Martín Carpena, Teatinos, Cala y Churriana. Y en el interior, puntualmente edificios en zonas de extrarradio o desarrollos aislados, algunos visibles desde la autovía en dirección Granada, Sevilla y Córdoba», enumera.