Padres del CEIP San Miguel reclaman un segundo monitor para educación especial

A. GÓMEZ.

::Padres y madres de alumnos del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) San Miguel, en Torremolinos, han presentado esta semana mil firmas en la Delegación de la Consejería de Educación en Málaga para solicitar un segundo monitor para la clase de educación especial del centro. Los familiares advierten del «alarmante incremento de riesgo de accidentes y peligro de lesiones» para los alumnos, que presentan diversos síndromes como ataques de epilepsia, descontrol o inquietud y requieren cuidados específicos. La clase ya cuenta con una tutora y una monitora para seis niños, una cobertura que los padres consideran «totalmente insuficiente». La petición se prolonga desde hace tres años debido a las necesidades que presentan estos niños. «Algunos llevan pañal, otros sufren ataques y deben estar constantemente atendidos», explica Martín Cerezo, uno de los padres.

«Hay una desatención por parte de Educación, que reconoce que la clase necesita un segundo monitor-cuidador pero no lo contrata», sostiene Cerezo, que recuerda que se trata de alumnos «que se duermen, necesitan que les den de comer o que les cambien los pañales». La Plataforma de Andalucía de Atención Temprana ha denunciado en los últimos años «recortes» e «importantes deficiencias» en el sistema educativo especial. Desde Comisiones Obreras inciden en que «la atención es fundamental en estos casos porque en edades tempranas es donde mejor se actúa». El sindicato también ha denunciado que los recortes «han desmoronado lo avanzado en la educación especial».

Los padres de alumnos del CEIP San Miguel señalan además que el aula no tiene aseos «dentro de su perímetro, algo que obliga al responsable a desplazarse para llevar al alumno que lo necesite, y en este caso hay tres niños que no controlan sus esfínteres». Recuerdan que la dependencia física y cognitiva de los alumnos «es prácticamente absoluta y la monitora no da abasto».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos