Diario Sur

Un remedio contra la erosión

Ejemplares de vetiver, en la vivienda de David y Ana en Sayalonga.
Ejemplares de vetiver, en la vivienda de David y Ana en Sayalonga. / E. C.
  • Un matrimonio de Texas afincado en la localidad comercializa vetiver, una especie originaria de India de rápido crecimiento que frena la pérdida de suelos

Cuando David y Ana se afincaron en Sayalonga hace siete años tras comprar una vivienda en el campo se dieron cuenta de que uno de los grandes problemas a los que tendrían que hacer frente si querían disfrutar de su casa era la erosión. Tras las primeras lluvias, la parcela, con una pendiente de más del 30%, como ocurre en una buena parte de la comarca de la Axarquía, sufrió las escorrentías habituales y perdió una gran cantidad de tierra.

Este matrimonio nortemericano, natural de Texas y que ha trabajado para la Administración estadounidense, comenzó a buscar soluciones para reducir el problema de la erosión del terreno. Tras muchas vueltas, dieron en Italia con la fórmula: la planta vetiver, un tipo de gramínea originaria de la India que se caracteriza por su rápido crecimiento, especialmente de las raíces, que pueden alcanzar los cuatro metros de profundidad en menos de un año.

Además de sembrar varias hileras en su terreno, David y Ana se dieron cuenta de que éste podría ser un buen negocio, por lo que se lanzaron a crear la página web www.vetiverspain.com. Después de los primeros meses ya han conseguido una media regular de envíos de entre 500 y 700 ejemplares a la semana, que venden al precio de un euro por cada planta. Tienen clientes en toda Andalucía y también acuden a mercadillos en la comarca.

«Con 100 euros se pueden sembrar unos 30 metros lineales, lo que es suficiente para contener el terreno de una parcela, ya que hacen las funciones de bancales, y es una planta que no requiere apenas riegos, sólo al principio», cuenta este norteamericano de 63 años, quien explica que la planta vetiver, cuyo nombre científico es ‘chrysopogon zizanioides’, es una planta perenne de la familia de las gramíneas, nativa de la India. El nombre de vetiver es originario del idioma tamil.

Puede crecer hasta 1,5 metros, sus tallos son altos y las hojas son largas, delgadas y rígidas. A diferencia de la mayoría de las gramíneas, las raíces del vetiver crecen masivamente de manera vertical y alcanzan una profundidad de hasta 4 metros. Sus semillas no son fértiles, por lo que es una planta ecológicamente segura.

Otros múltiples usos

Además de para prevenir la erosión de los suelos también se emplea para el control de aguas y suelos contaminados por metales pesados, hidrocarburos, productos agroquímicos y otros contaminantes. A pesar de que la planta del vetiver es originaria de la India, es ampliamente cultivada en los países de las regiones tropicales. Haití es uno de los mayores productores de vetiver en el mundo, junto con Java, China, India y Brasil. Los Estados Unidos, Europa, India y Japón son los principales consumidores.

La medicina ayurvedica considera la raíz del vetiver amarga, refrescante, estomacal y astringente, además de un antídoto contra los venenos, y se recomienda en la sensación de escozor, fiebres biliosas, sudores, sed, úlceras y enfermedades de la sangre. También se ha empleado en perfumería como aceite esencial. Asimismo, es un reputado medio para ahuyentar polillas y otros insectos.

Según explica el empresario afincado en Sayalonga desde 2007 la esencia del vetiver se usa en la India como linimento contra el reumatismo, por vía externa, y como estimulante por vía interna. También en ese país oriental acostumbran a tejer esteras y cestos con la planta, los cuales humedecidos, desprenden un agradable olor que purifica el ambiente. El vetiver se cultiva para la extracción del aceite destilado de sus raíces. Se estima que la producción mundial es de alrededor de 250 toneladas por año. Por sus propiedades estabilizantes o preservadoras, se usa ampliamente en los perfumes. De hecho, está contenido en, aproximadamente, el 36%de los perfumes occidentales.