
La primera parte del informe conocido ayer señala además que un viaje de cuatro horas de duración ya se puede considerar como «largo» e incluso «varios vuelos en un corto espacio de tiempo». Estas consideraciones servirían también para personas que hagan un viaje en coche, autobús o tren de seis horas de duración.
El peligro del sobrepeso
El estudio se hace eco de la mayor posibilidad de sufrir el síndrome en aquellos pasajeros con uno o varios factores de riesgo, ya sea porque padecen sobrepeso, son excesivamente altos o bajos de estatura, toman anticonceptivos orales, han tenido traumatismos recientes, las extremidades varicosas o están enfermos de cáncer. Así, el 77% de los afectados presentaba alguna de estas indicaciones señaladas.
Las recomendaciones de los expertos recuerdan la necesidad de no llevar ropa ajustada, colocarse calcetines comprensivos, tomar aspirina el día del viaje y otro comprimido en los días posteriores y, sobre todo, hacer ejercicio con las piernas durante el vuelo para evitar la inmovilidad.









