¿Qué es el swing?

El quinteto malagueño Jazztease 5 acerca a 400 escolares la música de Louis Armstrong y Dizzy Gillespie en un concierto didáctico

REGINA SOTORRÍOMÁLAGA.
Alumnos y profesores de varios centros educativos asistieron al concierto en la Caja Blanca. ::
                             ÁLVARO LÓPEZ/
Alumnos y profesores de varios centros educativos asistieron al concierto en la Caja Blanca. :: ÁLVARO LÓPEZ

Han escuchado jazz casi sin saberlo. En 'El libro de la selva', en 'Phineas y Ferb', en 'Los aristogatos'... Y ayer lo descubrieron. La música de la improvisación se acercó de forma divertida a unos 400 escolares malagueños de ocho centros educativos a través del quinteto Jazztease 5. En la primera sesión de los conciertos didácticos que cada año organiza la Fundación Musical de Málaga, niños de entre 7 y 13 años aprendieron qué significa 'scat', quién era Louis Armstrong y cómo suena el swing. Porque nunca es demasiado pronto para educar el oído.

«Quizás no es lo que encontramos habitualmente en la radio, pero el jazz está en muchos dibujos animados y series», comenzó explicando Ana Sánchez, voz de Jazztease 5 y ayer también maestra de ceremonia en la Caja Blanca. Junto a Nacho Doña al piano, Darío García en los saxos, Emilio Ocaña al contrabajo y Pedro Valdivielso a la batería, la cantante llevó la batuta de un concierto en el que los pequeños participaban en coros, con palmas o bailando. Y también eran los protagonistas de alguna que otra «faena» que los músicos les habían preparado. «Somos muchas veces peor que los niños chicos pensando en los juegos que les vamos a hacer», reconocía Ana Sánchez momentos antes de salir al escenario. «Es muy divertido», añadía Doña.

Para la cantante, «el jazz tiene todo: ritmo, melodías bonitas, 'scat', improvisación...», y así se lo transmitió a los estudiantes. Un tema de Louis Jordan abrió el recital. Después sonarían 'I love jazz' de Armstrong, «una figura importante del género, con una sonrisa muy bonita que da buen rollo nada más de verle», decía la cantante mientras señalaba la imagen del trompetista en una pantalla; 'Ooh-Shoo-Be-Doo-Bee', 'I got rhythm'...

Entre uno y otro tema, la vocalista -que demostró una vez más que tiene una potente garganta- explicó el origen norteamericano del género; hizo una demostración de 'scat' (cuando se convierte la voz en un instrumento musical más); presentó a Dizzy Gillespie, un fantástico músico y compositor con una capacidad única «de inflar las mejillas» al tocar la trompeta; y mostró la diferencia entre el swing y el blues. Además cantó a dúo con el auditorio 'Chicos malos' de 'Phineas y Ferb' y 'I smell a rat', con un vídeo de Big Mama Thornton detrás. Y, aunque pocos se atrevieron, la banda animó a los chicos a bailar 'Quiero ser como tú' ('El libro de la selva').

Para muchos como Ibrahima, de 10 años, el de ayer era su primer concierto de jazz. «Y me ha gustado», reconoció. Su compañero Darius ya lo había escuchado en casa y ayer lo disfrutó. «¡Me ha encantado! Me gusta el ritmo y ha sido muy gracioso», admitió. Con diez voluntarios ataviados con orejas de gato, el quinteto malagueño puso fin a su lección magistral con 'Everybody wants to be a cat', de los 'Aristogatos'. Y todo es jazz ('All that jazz').