La segunda ronda completa hoy el mapa de los accesos a la capital

La nueva autovía recibirá una afluencia de 60.000 vehículos al día y permitirá descargar la actual circunvalación

IGNACIO LILLO ILILLO@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Vista aérea del nudo de conexión entre la segunda ronda y la autopista de Las Pedrizas. ::                             SALVADOR SALAS/
Vista aérea del nudo de conexión entre la segunda ronda y la autopista de Las Pedrizas. :: SALVADOR SALAS

A las 7.00 de la mañana de hoy, los operarios retiraban las barreras de protección y los coches podrán recorrer completos los 21,3 kilómetros de la Segunda Ronda de Circunvalación Oeste de Málaga, desde el enlace de La Virreina, en la capital, hasta el palacio de congresos de Torremolinos. La vía, que ha requerido cinco años de obras (aunque la mitad está operativa desde hace casi uno) y 339 millones de euros, supone el inicio de una nueva era en las comunicaciones viarias en la capital y la Costa del Sol. En 1992 se inauguraron las rondas este y oeste de la ciudad, aunque ambas carreteras (especialmente la segunda) nacieron ya colapsadas y durante estas dos décadas han soportado retenciones frecuentes, especialmente en los momentos de mayor saturación del verano o con motivo de cualquier accidente.

La nueva vía, que se denominará A-7 (por lo que las rondas pasan a llamarse MA-20) tiene cuatro carriles por sentido en la mayor parte del recorrido, por lo que el Ministerio de Fomento estima que absorberá entre 50.000 y 60.000 vehículos al día. Ello tendrá un efecto inmediato sobre la ronda oeste, que actualmente soporta el paso de unos 80.000 coches diarios y que, a partir de ahora, quedará como una gran avenida para tránsitos internos de la ciudad.

De inicio a fin, el trazado completo requiere poco más de 12 minutos, con tramos de 120 y de 100 km/h. Además, la cuádruple vía, unida a su trazado suave y de gran visibilidad, le concede una capacidad de hasta 12.600 vehículos a la hora (el doble que la ronda oeste), lo que reduce el riesgo de congestión tanto por saturación como por accidente. Su uso es completamente gratuito.

El tramo más caro

Los dos tramos que hoy entran en servicio han sido los más caros y complejos, con un coste de 240 millones (sufragados por el Ministerio de Fomento y los fondos europeos). El recorrido, de 10 kilómetros, comienza en la conexión con el tramo libre de la AP-7, en las inmediaciones del palacio de congresos de Torremolinos. Muy cerca se sitúa el primer hito, un doble túnel de 1.250 metros y cuatro carriles que atraviesa la sierra de Churriana.

En este eje existen dos conexiones: la propia con la A-7 y la AP-7, para los vehículos que circulen hacia o desde Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella y Estepona. Y la rotonda que comunica directamente con Torremolinos y con la antigua A-7 (ahora MA-20) en dirección Guadalmar.

Al otro lado del paso subterráneo el vehículo llega a Alhaurín de la Torre, donde una rotonda deprimida permitirá la conexión con este municipio y con la barriada de Churriana. Desde este punto el viaje continúa en dirección a Málaga, deja atrás las pistas del aeropuerto de Málaga y alcanza el segundo gran hito del camino, un doble viaducto sobre el río Guadalhorce, de cuatro carriles y 840 metros. Todavía tendrá tiempo para pasar otras tres estructuras de gran envergadura: un paso elevado sobre la línea del AVE y el polígono Guadalhorce; y una estructura realizada para preservar el Acueducto del Rey, bajo el cual discurre la carretera.

La siguiente conexión se produce en el cruce con la autovía del Guadalhorce (A-357), donde comienza la parte que ya está funcionamiento desde hace un año. En este eje aparece un enlace importante, que permitirá entrar o salir de la capital por el norte, a través de la autopista de peaje AP-46, y que abrirá al público mañana.

Llega el final. El último tramo, el único que tiene tres carriles y no cuatro, desemboca en el enlace de La Virreina. Desde este punto se podrá seguir camino hacia los barrios y municipios costeros del este, por la ronda actual; o bien salir en dirección centro, con una salida propia hacia la zona de Ciudad Jardín, que será el utilizado por los vecinos de los distritos centro y norte. Se trata, pues, de una nueva forma de comunicarse con el área metropolitana, pero también con otras provincias.