'Toti', el tránsfuga camaleónico

Por encima de ideologías, al exalcalde no le ha importado cambiar de chaqueta o pactar con quien sea para gobernar

A. M. R.MÁLAGA.
Marín Lara, con la vara de alcalde. ::
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Marín Lara, con la vara de alcalde. :: SUR

Hace casi un año, a las redacciones de los periódicos y en los cenáculos políticos corrió el rumor de que la Fiscalía y la Policía Judicial iban a registrar el Ayuntamiento de Ronda por corrupción urbanística. Cuando se le preguntó al entonces alcalde, el socialista Antonio Marín Lara, por este asunto se limitó a comentar que no era la primera vez que se decía algo así y luego no sucedía nada. Al final, aunque con cierto retraso, sí ha ocurrido.

El de ayer, junto al pasado 27 de mayo cuando, a tenor de los resultados de las urnas, comprobó la imposibilidad de poder continuar en la Alcaldía, han sido dos de los días más duros en la vida de este político nacido hace 52 años en Málaga, bautizado en la iglesia del Sagrario, padre de tres hijos y casado con Josefa del Valle, que también fue concejal en el Consistorio de la Ciudad del Tajo en la pasada corporación.

Con fama de altanero y algo fanfarrón, en Ronda se hacían apuestas sobre el momento en que este abogado especialista en Derecho Penal, Urbanístico y Criminología por la Universidad de Granada tendría que rendir cuentas ante la Justicia por su gestión municipal relacionada con el urbanismo. Uno de los probables focos de la sospecha recae sobre uno de sus proyectos estrella, la recalificación de suelo para la construcción del gran centro comercial Eroski en los antiguos terrenos de la feria y el campo de fútbol.

Marín Lara, o 'Toti', como es conocido popularmente, entró en política en 1989 al afiliarse al Partido Andalucista (PA), formación con la que logró ser concejal en la oposición. A finales del pasado siglo, fue presidente de los festejos taurinos en la plaza de Ronda, ya que es aficionado a los toros y siente predilección por Javier Conde.

En esa época, con la política local rondeña marcada por la irrupción del GIL, Marín Lara ya empieza a ambicionar la Alcaldía. En 2003, tras las municipales, apoya a la socialista Isabel Aguilera como alcaldesa y se sitúa como primer teniente de alcalde, pero apenas un año después firma una moción de censura con los herederos de Gil y el PP para desbancar al PSOE del sillón. Él cogió la vara de mando. Seguidor del Sevilla CF -es muy amigo del presidente del club, José María del Nido-, todavía bajo las siglas del PA ganó las municipales de 2007 aunque necesitó del apoyo del PP para gobernar.

Un 'noviazgo' político que no duró ni un año. En mayo de 2008, el alcalde mandó a la Policía Local con una carta a los cuatro ediles populares de su equipo de gobierno anunciándoles la ruptura del pacto y la destitución de sus cargos. En ese momento aún era secretario general del PA de Málaga, partido por el que se presentó como cabeza de lista por la provincia en las autonómicas de ese año sin resultado positivo.

En junio de 2009, este apasionado de la política y la cultura francesa que dice haber sido marcado por la figura de Valéry Giscard d'Estaing, abandonó el PA en medio del naufragio andalucista e ingresó en las filas del PSOE, con el objetivo de seguir haciendo carrera política y mantener la Alcaldía. Sin embargo, el pasado mayo, como cabeza de cartel de los socialistas, no lo consiguió. Y su sueño de seguir como regidor se esfumó, aunque, según cuentan algunos allegados, actualmente estaba maquinando movimientos políticos para intentar, antes de un año, volver a ocupar la Alcaldía. Tal es su obsesión por ella que no hace mucho mandó una carta a la Real Maestranza de la Caballería de Ronda en la que firmaba como 'alcalde perpetuo' de la ciudad.