Símbolo del lujo y del inicio de Benalmádena como destino

Terraza original y piscina. :: sur/
Terraza original y piscina. :: sur

P. MARTÍNEZMÁLAGA.

Un 17 de julio de 1961 abría sus puertas el hotel Tritón. Más de mil invitados se dieron cita en la inauguración del que era en ese momento el tercer hotel de lujo que se construía en la Costa del Sol, tras el Pez Espada y el Tropicana. Pepe Sendra fue el encargado de esta apertura, para ser sustituido en 1964 por Eloy Durán y que se mantuvo durante décadas al frente de la dirección de este establecimiento. Poco después formó parte de la cadena Interhotel y hoteles Luz, que presidía Manuel María Uribe Hormaechea, un chileno que luego construyó El Siroco, también de Best Hoteles en este momento. El Tritón marcó el inicio de la andadura de Benalmádena en el turismo, esa industria que todo el mundo relacionaba con Torremolinos. De hecho, fue una década en la que se empieza a valorar el potencial de la Costa del Sol para el turismo y en la que algunos inversores compran terrenos en la zona para edificar los primeros establecimientos hoteleros. Torremolinos es la referencia en un momento en que no existe una delimitación clara más allá de la referencia de estar en la carretera de Málaga a Cádiz. Amén de que cualquier paraje del litoral se le atribuía, erróneamente, a Torremolinos, aún bajo la tutela administrativa de Málaga. En la zona fue pionero el 'Costa del Sol', al que en pocos años le acompañó el Tritón, la Roca, Siroco, Riviera y Alay. Todos ellos cambiaron la fisonomía del esta parte del litoral al concentrarse en pocos hoteles importantes hoteles de categoría que dieron fuerza a la marca Benalmádena como distintivo de ubicación turística de la Costa del Sol.