El eterno problema de los chiringuitos

Vista del litoral de Torremolinos con los chiringuitos y zonas de hamacas para el disfrute de los turistas. /
Vista del litoral de Torremolinos con los chiringuitos y zonas de hamacas para el disfrute de los turistas.

Unos 300 negocios de restauración de playas llevan años pendientes de una concesión definitiva, con inversiones de 250 millones paralizadas

PILAR MARTÍNEZMálaga

El eterno problema de los chiringuitos es una réplica, con menor intensidad en años, que el saneamiento integral y con igual reincidencia en promesas incumplidas que en el caso de la escuela de hostelería de La Cónsula. Una sinrazón que ha llevado a los empresarios a considerar que la situación ya «es insostenible», aseguró con contundencia el presidente de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol, Manuel Villafaina. La impotencia del sector ante el muro burocrático con el que se han topado desde 2007 en que vencieron las concesiones de estos 300 chiringuitos y que sigue sin solventarse a pesar de la nueva Ley de Costas, que data de 2013, les ha llevado a convocar movilizaciones, que contemplan incluso realizar una huelga en plena Semana Santa.

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Son los chiringuitos que se extienden por el litoral de la provincia malagueña.

La alta participación de empresarios en la asamblea en la que se aprobaron estas protestas, que dejó pequeño el auditorio del Palacio de Congresos de Torremolinos, es un ejemplo claro de que la indignación se ha instalado en un sector que factura al año 500 millones de euros, sin contar con los ingresos por las hamacas y por las zonas náuticas.

Y es que los chiringuitos, además de una seña de identidad de la oferta turística andaluza, son unos negocios claves en el segmento de sol y playa, que sigue atrayendo al 70% de los turistas. Los empresarios de este sector, del que viven 4.000 familias que dan empleo hasta a 20.000 trabajadores en temporada alta, consideran que no pueden tolerar más dilaciones cuando toda la legislación les ampara y cuando la renovación de las concesiones a estos negocios es un pasaporte para acometer inversiones que superan los 250 millones de euros en la mejora de las instalaciones. Una partida que se preveía haber gastado en estos meses de invierno para que los chiringuitos presentaran una nueva cara este verano, que además se prevé sea nuevamente histórico.

Sin embargo, la falta de agilidad en la resolución de los 300 expedientes pendientes de la renovación de las concesiones a los chiringuitos, por un periodo de quince años prorrogables otros quince, por parte de la delegación de Medio Ambiente de la Junta en Málaga vuelve a paralizar unas inversiones que garantizarán la apertura de la mayoría de estos negocios en invierno y, con ello, una mayor estabilidad en el empleo. «La de plazos incumplidos que hemos recibido en los últimos años ha provocado que muchos de los convenios firmados con los bancos para llevar a cabo estas reformas hayan extinguido o estén a punto de hacerlo. Es increíble que se haya llegado a esta situación cuando la ley se aprobó en 2013, cuando el reglamento para su aplicación de forma clara y correcta data de 2014.

A nivel legislativo lo tenemos todo de nuestra parte. De hecho en el resto de provincias andaluzas los expedientes se están aprobando sin problemas, pero en Málaga pasan los meses y los años pidiendo informes y contrainformes», precisó Villafaina, que aseguró no entender la situación creada para la aprobación por parte de la Junta, porque es Costas quien tiene la última palabra. «Y aún así los expedientes siguen acumulados en la delegación. El último plazo, también incumplido, fue el que nos dieron en julio en el que aseguraban que estarían tramitados para septiembre, de forma que en los meses de invierno pensábamos en hacer las reformas. Pero el tiempo ha pasado y el último pretexto es que necesitan más personal para dar salida a los casi 300 expedientes», dijo. De hecho, desde la Junta señalaron que confían en contar cuanto antes con refuerzo de personal para imprimir una mayor celeridad en la aprobación de las concesiones a los chiringuitos. Eso sí, sin dar nuevos plazos ni sobre las contrataciones ni en relación a las concesiones. Precisamente, los empresarios se quejan de que llevan seis meses sin ser recibidos, lo que ha provocado la presentación de 237 solicitudes individuales para pedir explicaciones sobre la evolución del proceso.

De ahí que la paciencia del sector roza ya el límite para entrar en una cuenta atrás. El próximo día 2 de marzo llevarán a cabo una concentración en el edifico de Usos Múltiples, de diez a once y media de la mañana, para instar a la Junta a que resuelva a la mayor brevedad las concesiones. En caso de que la situación siga estancada, los empresarios tienen previsto realizar una manifestación por el Centro de Málaga capital, en la que ya participarán las casas comerciales y los empleados. «Esperamos no tener que llegar a cerrar los establecimientos en plena Semana Santa, pero si no hay una solución al conflicto lo haremos», señaló Villafaina, que precisó que no sería la primera vez que llevan a cabo un cierre patronal. La anterior ocasión también tuvo como trasfondo la renovación de las concesiones.

Cronología de unas concesiones que no llegan

El sector lleva peleando por la seguridad jurídica de sus negocios casi una década . Y eso que ahora toda la legislación les ampara.

2007

Caducan la mayoría de las concesiones de chiringuitosComienza la lucha para conseguir la regulación de las instalaciones.

2009

Recogida de firmaspara evitar la intención de la Dirección General de Costas de sacar los chiringuitos de la arena de las playas.

2011

Traspaso de competencias a la Junta de AndalucíaEn abril de este año, el sector consiguió que Costas traspasara a la Junta las competencias en esta materia. Los empresarios vieron una luz al final del túnel y ya proyectaban inversiones y nuevos servicios para aumentar la oferta de ocio en las playas.

2013

Aprobada la Ley de CostasEl Gobierno da luz verde a una nueva Ley de Costas, que modificaba la de 1988. Esta norma fue recurrida por la Junta. El pasado mes de enero el Tribunal Constitucional tumbó este recurso.

2014

Se publica el Reglamento de la Ley de Costas Este documento era la pieza clave para regular los chiringuitos.

2014

Traspaso de competencias a las delegaciones provincialesLa lentitud en la regulación de estos negocios provocó la intervención de la presidenta de la Junta que optó por traspasar las competencias a cada delegación provincial de Medio Ambiente para agilizar los trámites. Aún así los expedientes se acumulan sin darles salida.

Y es que este asunto acumula casi una década de idas y venidas entre administraciones, normativas e interpretaciones de las leyes que han provocado que desde finales de los ochenta y principios de los noventa, este sector no haya acometido grandes mejoras en sus instalaciones. «Desde entonces, que se reformaron por completo la mayoría de los chiringuitos, no se han acometido mejoras importantes. Y ahora es un momento clave porque el turismo registra crecimientos históricos y, sobre todo, el gasto de los viajeros ha crecido notablemente en los dos últimos años. Necesitamos una seguridad jurídica para adaptar nuestros negocios a las demandas de los turistas, como siempre hemos hecho y como queremos seguir haciendo», apuntó el presidente de los empresarios de playas.

Y es que de los 387 chiringuitos que hay en la provincia, casi 300 tienen sus concesiones caducadas desde 2007. Desde entonces, los empresarios han vivido con la sombra de incertidumbre, primero por las intenciones, allá por 2009, del Gobierno central de querer sacar los chiringuitos de la arena de la playa. Una decisión que fue reconducida y que llevó al sector, con el apoyo del PP, a recoger miles de firmas. La puerta a la esperanza se abrió en 2011 cuando la Dirección General de Costas aprobó traspasar a la Junta de Andalucía las competencias en esta materia. Entonces, el presidente de la Asociación de Empresarios de Playas de Andalucía, Norberto del Castillo, anunciaba que este nuevo escenario permitiría dar un vuelco a la oferta de ocio del litoral de la Costa del Sol. Entre los proyectos que los empresarios plantearon que podrían hacer estaban la de habilitar guarderías a pie de playa o pequeños spa con zonas de masajes profesionales. El traspaso de las competencias generó en el sector una gran inquietud entre los municipios y los profesionales. Sin embargo, las expectativas se diluyeron a la espera de una nueva Ley de Costas que se tramitaba y que actualizaba la de 1988.

De nuevo la incertidumbre se instaló en los chiringuitos, hasta que en 2013 se aprobó la nueva ley. Sin embargo, el recurso presentado por la Junta de Andalucía volvía a hundir a estos empresarios en un mar de dudas, que se disiparon un año después con la publicación del Reglamento que desarrollaba esta normativa y en el que dejaba claro un punto clave para el sector: daba preferencia a los ocupantes del terreno a solicitar la concesión, trámite que realizaron antes del pasado 10 de abril de 2014. La alegría duró poco porque pronto algunos ayuntamientos interpretaron que eran ellos los que tenían la prioridad. Resolver esta cuestión ha sido objeto de numerosos informes jurídicos y técnicos que dejan claro que es el empresario el que ocupa el terreno y, por tanto, el que tiene la preferencia.

Sin embargo, los más de 500 expedientes que se acumularon en Andalucía llevó a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, a intervenir y a aprobar en julio de 2014, en cuestión de días, el traspaso de las competencias sobre esta asunto a cada una de las delegaciones provincial de Medio Ambiente con el objetivo de agilizar estas concesiones administrativas en el litoral. Sin embargo, la medida no ha resultado efectiva en el caso de la provincia de Málaga, en la que ya están exentos de esta situación de incertidumbre los chiringuitos de Málaga, Marbella, Manilva y Rincón de la Victoria y un expediente, tramitado de forma particular, en Benalmádena. Aunque en el caso de los ubicados en el litoral marbellí tampoco han podido realizar las mejoras previstas al estar a la espera de que el Ayuntamiento, enfrascado en los asuntos del PGOU, apruebe las licencias de obra.

En este sentido, Villafaina, que aseguró que las ventas crecieron en 2014 un 20% y el pasado año un 40%, puso como ejemplo del empleo en construcción que generarán las actuaciones de reforma de los chiringuitos que en la edificación de los siete establecimientos de Málaga se contrataron a un centenar de obreros. «Tenemos a los constructores todos los días preguntando por las concesiones, pero a ellos como a nosotros les toca esperar. Ya para este verano va a ser complicado realizar grandes actuaciones», precisó Villafaina mientras pasaba páginas a un tocho de informes que en los últimos años les han ido dando la razón, pero no las concesiones.

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