Marbella extenderá la videovigilancia al Casco Antiguo tras conectar áreas comerciales y puertos

Cámaras de videovigilancia instaladas en el Puerto Deportivo de Marbella./Josele-Lanza
Cámaras de videovigilancia instaladas en el Puerto Deportivo de Marbella. / Josele-Lanza

La primera fase estará en funcionamiento a comienzos de 2019, cuando se redactará el proyecto para la instalación de cámaras en el centro y paseo marítimo

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

Dotar a los puntos con mayor afluencia de personas y con mayores índices de actividades delicitivas en Marbella de un sistema de videovigilancia controlado tanto por la Policía Local como por la Nacional ha costado más de una década. Cuando la primera fase del proyecto, que ha dotado de cámaras de vigilancia a los entornos de los centros comerciales La Cañada y Elviria y a los puertos Deportivo 'Virgen del Carmen' y Banús, el Ayuntamiento anuncia que el proyecto tendrá su continuación con las zonas de los cascos antiguos tanto de Marbella como de San Pedro Alcántara. Para esta segunda fase, que se iniciará a mediados de enero, se volverá a contratar a una consultoría para el diseño del nuevo proyecto para las zonas del Casco Antiguo, un documento que, como ha recordado el portavoz municipal, Félix Romero, «definirá las calles en las que se instalarán y sus ubicaciones». Como ya se hizo con la primera fase, ese documento será el que se remita a la subdelegación del Gobierno en Málaga para, si procede, su posterior aprobación.

No obstante, el equipo de gobierno lleva meses trabajando con representantes policiales y colectivos vecinales y comerciantes de Marbella y San Pedro para consensuar el nuevo mapa de la videovigilancia en Marbella en su despliegue por las zonas urbanas. De momento, se han determinado algunas de esas localizaciones que en el caso de Marbella serían la avenida Ricardo Soriano, en el tramo desde el Marbell Center al antiguo Portillo; en avenida del Mar y en varios puntos del paseo marítimo. En cuanto a San Pedro se apuesta por la Plaza de la Iglesia, Marqués del Duero, paseo marítimo y Avenida de la Libertad.

Estos puntos aún no son definitivos, dado que las ubicaciones concretas dependerán del último dictamen tanto de la subdelegación del Gobierno central en Málaga como de la Comisión de Garantías del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

La Junta de Gobierno Local dio ayer luz verde a la finalización de la primera fase del proyecto de videovigilancia, «una iniciativa que redunda directamente en la calidad de la seguridad en Marbella, dentro también de su oferta turística», explicó Félix Romero en la rueda de prensa posterior a la reunión.

Esta primera fase estará en funcionamiento, según los plazos que se manejan, a comienzos de 2019, si bien toda la obra e inversión prevista para el proyecto culminará a finales de enero. Este primer despliegue de la videovigilancia comprende un total 85 cámaras de videovigilancia, distribuidas en cuatro puntos del municipio -Puerto Banús, los centros comerciales de La Cañada y Elviria, y el recinto portuario Virgen del Carmen- con una inversión de 1.046.250 euros. Los equipos de visionado se comunicarán con el centro de control habilitado en la Jefatura de la Policía Local y también con el Servicio de Atención al Turista Extranjero (SATE) de Puerto Banús.

La instalación de cámaras en la vía pública de Marbella ha estado más de una década en pausa pese a tratarse de una de las grandes reivindicaciones del sector empresarial para incrementar los niveles de seguridad en ciertos puntos del callejero. La compleja tramitación hizo fracasar la aspiración de los empresarios en numerosas ocasiones desde el año 2005.

La subdelegación del Gobierno central en Málaga daba el visto bueno al proyecto elaborado por el Ayuntamiento en diciembre de 2016, dando luz verde al trabajo de la comisión encargada de marcar las áreas concretas de instalación. Para la definición de esas áreas se tomaron como base los informes policiales en los que se recogía que la Policía Local y Nacional registraron en el año 2016 un alto índice de actividades delictivas en dichas zonas (daños, hurtos, lesiones, etc.) y también un alto índice de actuaciones relacionadas con la infracción de la ley orgánica de protección de la seguridad ciudadana (consumo de sustancias estupefacientes, etc.). Durante el año 2017 la tendencia se mantuvo.

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