El rey Baltasar en la Cabalgata de Reyes de Málaga 2018 es un africano que huyó del conflicto de la Costa de Marfil

Traore, ayer bajo las luces navideñas de la calle Lario/Ñito Salas
Traore, ayer bajo las luces navideñas de la calle Lario / Ñito Salas

«No soy católico, mi familia es musulmana, pero yo no soy practicante», explica Brahima Traore, casado con una malagueña y nacionalizado español

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Por primera vez, al menos desde que se recuerde, la Cabalgata de Málaga incorporará a un rey mago de raza negra para encarnar el papel del rey Baltasar a petición del grupo municipal Málaga Ahora. Hasta ahora, por tradición, le tocaba a una de sus ediles ser este rey mago, pero han preferido que sea una persona de color, alegando que Baltasar era un varón negro, por lo que ven que es un anacronismo pintarse la cara de negro, además de ser racista, como le explicaban en una carta al alcalde, Francisco de la Torre, que les dio el visto bueno a finales del mes pasado.

El elegido por este grupo municipal es un africano que llegó a España, vía Francia, huyendo del conflicto de la Costa de Marfil en 2002. Brahima Traore Coulibaly, que está casado con una malagueña, Inmaculada Pérez Sánchez, se estrenó en estas lides el año pasado en la Cabalgata de Monda, pueblo del que es originario toda su familia política. El Ayuntamiento de Málaga daba a conocer su nombre ayer por la mañana al igual que el de las dos personas que encarnarán a su vez al rey mago Melchor, que este año recae sobre el director de ‘ABC Andalucía’, Fernando del Valle, en representación de los medios de comunicación;y al rey mago Gaspar, que lo protagonizará el hermano mayor de la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad, Emilio Betés Cuadras, propuesto por la Agrupación de Cofradías.

Quién es Brahima Traore

«No soy católico, mi familia de Costa de Marfil es musulmana, pero yo no soy practicante, y estoy encantado de hacer de rey mago para hacer feliz a los niños», explicaba ayer Traore a esta sección, añadiendo que actualmente en su casa no profesan ninguna religión, pero que le parece una bonita historia la de los Reyes Magos. Fruto de su matrimonio con la malagueña Inmaculada Pérez, tienen un hijo de ocho años, Cristóbal, que espera que pueda acompañarle en la carroza.

Traore llegó en 2002 huyendo de la guerra civil en Costa de Marfil a través de Francia, adonde consiguió un visado, y acabó afincándose en Málaga capital, y aquí conoció a los dos meses a la que ahora es su mujer, con la que se casó en el año 2009. Ella, al igual que él, es activista social a favor de la inmigración, y le ayudó desde el principio a ‘aterrizar’ en Málaga en lo que se refiere a toda la tramitación de papeles, que consiguió a los tres años de estar aquí gracias a distintos trabajos en la construcción, pese a que él es licenciado en Geología en Costa de Marfil. «He desistido de trabajar en lo mío porque es muy difícil convalidar aquí mi titulación», explica.

Brahima, que es Abraham en árabe, se asentó con su mujer en el barrio de Huelin, donde han criado a su hijo hasta el año pasado, en el que se marcharon a Monda, ya que encontró trabajo en el Hotel Castillo de Monda como vigilante de seguridad. El que va a ser el rey mago negro de la Cabalgata de Málaga cumplió 40 años el pasado día 8, fiesta de la Inmaculada Concepción, y sigue, junto a su esposa atento a la ayuda en cooperación al colectivo de inmigrantes de Senegal y Mali a través de la asociación ‘Bienvenidos refugiados’. Su mujer, en particular, tiene una vinculación estrecha con Málaga Ahora a través de este colectivo.

Antes de mudarse a Monda estuvo trabajando también como vigilante de seguridad en Metro Málaga, y fue en 2013 cuando se nacionalizó español. Tras la noticia de que finalmente será el rey mago en Málaga, toda su familia política de Monda se muestra muy ilusionada, e irán a la Cabalgata para verle tanto a él como a su hijo.

Las tres ediles de Málaga Ahora, que desistieron de ser pajes, al exigirle la concejala de Fiestas, Teresa Porras, que también debían pintarse de negro, elegirán a dos personas de color (un hombre y una mujer) para estos puestos. La concejalas irán a pie, disfrazadas, al lado de la carroza, como puntualizó ayer la portavoz de este grupo municipal, Ysabel Torralbo.

Unanimidad. Se recuperará el Consejo de Medio Ambiente

A veces resulta que las cosas se van abandonando y se produce cierta involución cuando en realidad los tiempos y las formas exigirían ir hacia adelante. En la época de la otrora concejal de Medio Ambiente Ana María Rico el Consejo Sectorial de Medio Ambiente funcionaba y se reuniría anualmente, un foro en el que participaban un buen número de colectivos ambientalistas y ecologistas de la ciudad. Pero, las sesiones se van dejando, se van pasando las fechas de convocatoria, se van olvidando y acaban por desaparecer.

El concejal socialista Sergio Brenes llevaba ayer la petición de recuperar este consejo sectorial, al igual que hay en otros ámbitos tales como Comercio, Mujeres o de Derechos Sociales. Brenes demandaba que, al igual que existe en otros ámbitos, este consejo dé voz a las entidades malagueñas que se preocupan por la mejora ambiental de la ciudad, recordando que este foro ya existía en 1997. Todos los grupos municipales le dieron el visto bueno a la iniciativa, que salió aprobada por unanimidad. El edil Medio Ambiente, Raúl Jiménez, la enmendó para hacer valer un acuerdo de pleno de 22 de diciembre de 2015, en el que se aprobó que se llamaría Consejo Sectorial de Desarrollo Sostenible, Urbanismo y Medio Ambiente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos