Reino Unido se encamina a decidir entre revocar el 'Brexit' o marcharse sin acuerdo

El Partido Conservador, ahora en el Gobierno de Londres, sería quinto en las elecciones europeas que ganaría Farage, según el último sondeo

ÍÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

El sistema tradicional de partidos británico es sacudido por el Partido del Brexit (BP), liderado por Nigel Farage, que podría haber recibido múltiples donaciones de 570 euros a través de PayPal, el sistema de pagos en internet que permite la transferencia de dinero desde países extranjeros, cambiando la divisa original a la del receptor. Farage ganará las elecciones europeas.

El líder eurófobo se queja de una persecución mediática, porque le preguntan si mantiene ideas que ha defendido en el pasado -se presenta esta vez sin programa- e insistentemente sobre su financiación. Los medios han caído en la cuenta de que el BP pide donativos por debajo de 570 euros, que no hay que declarar a la Comisión Electoral. Podría ser una vía de financiación quizás legal pero fraudulenta.

La pasividad del Partido Conservador ante Farage es asombrosa. El BP se alimenta de votantes conservadores -también de laboristas- pero no hay políticos 'tories' denunciando su campaña o sus posibles corrupciones. Porque el partido no tiene dinero, Theresa May no quería estos comicios y ha marcado un rumbo paralelo para lograr que se apruebe por fin el Acuerdo de Retirada pactado con la Unión Europea.

Los portavoces de Downing Street decían la pasada semana, cuando se anunció el fin de las negociaciones entre conservadores y laboristas, que a lo largo de la presente habría votos indicativos en la Cámara de los Comunes para apuntar las preferencias de los diputados sobre diferentes modalidades del 'Brexit'. El Consejo de Ministros estudiará hoy si realmente merecen la pena.

La televisión ITV publicó el viernes un documento que provenía de los laboristas, a quienes el Gobierno habría enviado un guión de los votos indicativos cuando las negociaciones todavía no habían muerto. Algunas opciones iban a causar revuelo en los escaños. Se votaría por descartar una segunda consulta, no por su convocatoria. Había cuatro opciones sobre el mantenimiento de una unión aduanera.

Sin compromiso

El plan de May, según los medios británicos, no era repetir los votos que terminaron en abril con la deprimente conclusión de que ninguna de las opciones logró mayoría. Esta vez, el número de votos indicaría preferencias, y las más respaldadas podrían incluirse en el proyecto de ley del Acuerdo de Retirada, para favorecer su aprobación en la primera semana de junio.

Pero esa estrategia no parece ya viable. El liderazgo laborista no puede suicidarse por el proyecto de May cuando ascienden rápidos los liberal-demócratas, que atraen el voto de los partidarios de poner fin al 'Brexit'. En el último sondeo sobre las europeas, llevado a cabo por YouGov, el partido de Corbyn queda tercero, por detrás de los 'lib-dem'. En unas generales, empataría con los conservadores, ambos con el 24% de los votos.

Son cifras insólitas. Y contribuyen al posible fracaso final de May. Tras la derrota que se avecina para los conservadores en las europeas -serían el quinto partido, con el 9% de los votos, siempre según YouGov-, la líder cree que más diputados 'tories' votarían por el Acuerdo. ¿Por qué no iban a acelerar lo que parece inexorable: apartar a May y elegir a un líder 'brexiter' para evitar el naufragio en las elecciones generales? El favorito, con gran diferencia, es Boris Johnson.

Según buena parte de los comentarios de la prensa británica durante el fin de semana, el colapso de la gobernación cotidiana por el enredo permanente del 'Brexit' y el ascenso de Nigel Farage conducen a Reino Unido hacia unas elecciones para decidir entre la marcha sin acuerdo o la revocación de la salida de la UE. El centro y el afán de compromiso han desaparecido. Es la sentencia común sobre la coyuntura británica.

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