Málaga, un escenario muy abierto

Patricia Rueda (Vox), Pablo Montesinos (PP), Ignacio López (PSOE), Alberto Garzón (Unidas Podemos) y Guillermo Díaz (Cs), cabezas de cartel por Málaga./Ñito Salas
Patricia Rueda (Vox), Pablo Montesinos (PP), Ignacio López (PSOE), Alberto Garzón (Unidas Podemos) y Guillermo Díaz (Cs), cabezas de cartel por Málaga. / Ñito Salas

El PSOE aspira a ratificar las encuestas y volver a ganar unas generales en la provincia tras once años

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Al igual que sucede en el resto de España, el escenario electoral se presenta muy abierto en Málaga cara a la cita con las generales de este domingo. La incertidumbre sobre el resultado de las urnas y respecto a lo que ocurrirá después marca una jornada que es el punto y final a una campaña atípica (ha estado condicionada por la coincidencia en su primera parte con la Semana Santa) y donde la volatilidad del voto y los indecisos, que representan un alto porcentaje de los electores también en la provincia, pueden supeditar el escenario final que dibujan las encuestas. La única certeza que está encima de la mesa es que Vox, un partido en alza y con el viento de cola, logrará representación por la provincia.

Una circunscripción que, contrariamente a lo sucedido en las generales de diciembre de 2015 y la repetición de junio de 2016, no ha sido parada obligatoria de todos los líderes nacionales que aspiran a ocupar La Moncloa. En campaña, sólo dos candidatos a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado (PP) y Albert Rivera (Ciudadanos), han pisado la provincia; en la precampaña lo hicieron Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Pedro Sánchez (PSOE), mientras que Santiago Abascal (Vox) no viene desde la campaña de las elecciones autonómicas andaluzas del pasado diciembre. Eso sí, la formación ultraconservadora ha sido la que protagonizó el mitin más multitudinario en la provincia al reunir a unas 2.500 personas en el pabellón de Ciudad Jardín para escuchar a los candidatos por Málaga y a los dirigentes nacionales Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros y José Antonio Ortega Lara.

Además, ha sido una campaña donde se ha hablado poco de los proyectos y las necesidades de la provincia, ya que los mensajes en clave nacional (política territorial con el tema de Cataluña como eje central, economía y empleo, el auge de Vox y los futuros pactos) han marcado los discursos.

Debutante

Las encuestas, tanto la del CIS como la de GAD3 publicada por este periódico, pronostican que el PSOE ganaría las elecciones generales en la provincia, lo que no ocurre desde hace once años (en 2008, cuando ganó José Luis Rodríguez Zapatero). Los socialistas aspiran a ratificar estos sondeos. Y lo hacen con una candidatura liderada por primera vez por el sanchista Ignacio López. Las diferentes caravanas del partido del puño y la rosa se han recorrido en estos días la provincia, especialmente la última semana, con dos mensajes centrales en sus discursos: la advertencia sobre los riesgos de que el PP y Ciudadanos se alíen con Vox y el presentarse como el partido de las políticas sociales.

Se vislumbra una dura pugna por el voto de centroderecha con un PP que intenta mantener la hegemonía en su feudo, un Vox en alza y la incógnita sobre Cs

El PP también ha estrenado cabeza de cartel, el periodista Pablo Montesinos (no vota en Málaga al estar censado en Madrid), quien dio el salto desde el mundo de la prensa a la política por petición de Pablo Casado. Por ello, el líder nacional de los populares se la juega doblemente en una provincia que ha sido tradicional feudo y granero de votos del Partido Popular. Sin embargo, la fragmentación del espacio ideológico del centroderecha por la presencia de Ciudadanos y Vox, amenaza la hegemonía de los populares en la provincia. Así, el sondeo de GAD3 revelaba que las tres formaciones empatarían a dos diputados por Málaga y que entre ellos había una diferencia porcentual de apenas cuatro puntos.

El PP ha centrado su campaña en la provincia en presentarse como la única garantía para que haya un Gobierno estable en España y en los ataques a Pedro Sánchez y sus aliados «comunistas, independentistas y amigos de los terroristas (en alusión a Bildu)». El objetivo del partido presidido por Elías Bendodo es vencer en Málaga y mantener su hegemonía como referente del centroderecha. Estas serán las primeras elecciones con el malagueño Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía.

Un total de 1.191.835 electores tienen hoy la última palabra para elegir once diputados y cuatro senadores

Sólo dos líderes nacionales, Pablo Casado y Albert Rivera, han pisado la provincia en campaña

En las elecciones autonómicas del pasado diciembre, Ciudadanos logró duplicar sus representantes por Málaga en el Parlamento regional. Un hecho que se presenta mucho más complicado en estas elecciones generales, donde las encuestas y las sensaciones que llegan desde la calle apuntan a un estancamiento de la formación liberal, cuya candidatura encabeza por primera vez Guillermo Díaz.

A ello se une la polémica interna que se ha producido (con dimisiones incluidas) en los últimos días en varias agrupaciones de la provincia debido al proceso de elaboración de las candidaturas para las elecciones municipales. Se han denunciado injerencias e imposiciones que han enrarecido el ambiente en torno a la formación naranja.

Alberto Garzón no podrá votarse a sí mismo al estar empadronado en Madrid. El político de Rincón de la Victoria ha vuelto a encabezar la candidatura de Unidas Podemos por Málaga después de que en 2016 fuera en las listas de la coalición por la comunidad autónoma madrileña. La confluencia liderada por Pablo Iglesias tiene una complicada papeleta en la provincia ya que los sondeos sólo le dan un escaño –hasta ahora tenían dos– debido a la caída generalizada que se pronostica para Unidas Podemos, que ha centrado la recta final de su campaña en un discurso más moderado para buscar a los indecisos cara a remontar los sondeos.

Estos comicios se celebran en la antesala de otra trascendental cita con las urnas, las municipales del próximo 26 de mayo

Se ha hablado poco de los proyectos de la provincia ya que los discursos han estado marcados por los mensajes en clave nacional

De los partidos que a priori tienen opciones de obtener representación por Málaga, el único cuya candidatura al Congreso está encabezado por una mujer es Vox en la persona de Patricia Rueda. La exgerente del Museo Automovilístico y de la Moda de Málaga lidera una lista en la que lleva como número dos al 'paracaidista' madrileño Rubén Manso, gurú económico del partido liderado por Santiago Abascal.

La formación ultraconservadora sólo ha celebrado un gran acto en la provincia y el resto de la campaña lo ha basado en una estrategia alejada de los medios de comunicación y centrada en el contacto directo con la ciudadanía a través de carpas itinerantes y el intenso manejo de las redes sociales (Watshap, Twitter, Facebook).

La última palabra la tendrán hoy un total de 1.191.835 electores llamados a las urnas en la provincia, de los que 8.000 son nuevos votantes que se han incorporado tras las elecciones andaluzas del 2 de diciembre al cumplir los 18 años. En sus manos está la elección de los once diputados y cuatro senadores que se eligen en la circunscripción malagueña.

La suerte para las elecciones generales ya está echada. Unos comicios que hoy centran la atención de los malagueños y que se celebran en la antesala de otra cita trascendental con las urnas, las municipales del próximo 26 de mayo, donde se renovarán las corporaciones locales y la Diputación Provincial. Los resultados de este domingo pueden en algunos aspectos condicionar lo que pueda ocurrir en menos de un mes.