Una exposición rescata la vida íntima de Audrey Hepburn y sus veranos en Marbella con Mel Ferrer

Hepburn, con su hijo Sean. :: efe/
Hepburn, con su hijo Sean. :: efe

Bruselas, ciudad natal de la actriz de 'Desayuno con diamantes', homenajea a la artista en el 90 aniversario de su nacimiento

EFE BRUSELAS.

Pocas actrices de otros tiempos siguen tan presentes y son tan reconocibles como Audrey Hepburn, con esa silueta estilizada y sus elegantes vestidos de Gyvenchy, una mujer cuya vida más íntima, que siempre mantuvo al margen de los focos, queda ahora al descubierto a través de la mirada de su hijo Sean. La exposición 'Audrey íntima' ('Intimate Audrey'), inaugurada esta semana, rinde homenaje, con más de 800 fotografías -algunas inéditas- y cientos de objetos a la actriz, nacida en el barrio de Ixelles (Bruselas), y que el 4 de mayo hubiera cumplido 90 años. Una muestra en la que tiene también presencia el paso de la actriz por Marbella en la década de los 60, cuando compró una casa en la Costa del Sol.

«Me pareció bonito celebrar este aniversario regresando a Bruselas», explicó ayer el hijo mayor de la artista, Sean Hepburn Ferrer, quien añadió que el objetivo de la muestra, que ha tardado más de una década en preparar, es dar a conocer a «la niña» y «la mujer», al margen de la leyenda e icono de Hollywood.

El vestido de novia que lució la actriz en su boda con el actor y director Mel Ferrer, la mítica Vespa de la película 'Vacaciones en Roma' en la que montaba con Gregory Peck o los discursos que escribía de su puño y letra en los últimos años de vida, cuando hacía de embajadora de UNICEF, figuran entre los objetos expuestos en las dos plantas de la galería Vanderborght, en pleno centro de Bruselas.

La exposición incluye fragmentos de algunas de sus películas emblemáticas y fotografías de su día a día, con sus hijos, las parejas que tuvo a lo largo de su vida, los amigos más íntimos o las casas donde vivió o pasó sus vacaciones, incluida la de Marbella. «Fue la casa de mis padres hasta que se separaron», confiesa Sean Hepburn Ferrer, que ha incluido imágenes de aquellos años 60 en los que sus veranos y los de sus padres siempre estavieron ligados a España y la Costa del Sol.

Las imágenes muestran a la joven Hepburn aspirante a bailarina, que trató de hacer carrera en Londres pero que desistió de su sueño siguiendo el consejo de una profesora de danza, y a la ya consagrada actriz, así como su etapa de madurez, centrada sobre todo en su labor humanitaria en África, antes de morir en 1993.

Los beneficios obtenidos de la exposición, que podrá verse hasta el próximo 25 de agosto, se destinarán a luchar contra las enfermedades raras y el cáncer. «El objetivo de esta muestra no es promover a Audrey Hepburn, ella no lo necesita, sino seguir su trabajo, recabar fondos» para combatir ese tipo de patologías, dijo su hijo, que recordó que perdió a su madre «por un cáncer raro, que toca a una persona en un millón».