Mijas aprueba un PEPRI que protege su carácter de pueblo blanco andaluz

El turismo sigue siendo la principal fuente de ingresos del municipio /I. G.
El turismo sigue siendo la principal fuente de ingresos del municipio / I. G.

El documento gira en torno a las bases socioeconómicas del núcleo urbano así como la protección paisajística y ambiental

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

La protección del núcleo de Mijas pueblo ya está oficialmente plasmada en un documento. El edil de Urbanismo, Andrés Ruiz, ha anunciado esta semana que la Junta de Gobierno Local ya ha aprobado la última versión del PEPRI (Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico de Mijas Pueblo) que ya cuenta con las últimas exigencias solicitadas desde la delegación de Cultura.

Tal como establece el procedimiento, este documento será remitido a dicha Consejería que, una vez que dé el visto bueno, se pondrá en vigor. «Es un documento trascendental para el conjunto histórico de Mijas. Desde el año 69 nuestro pueblo está catalogado como Bien de Interés Cultural y se ha seguido una homogeneidad en la arquitectónica y en el urbanismo que han dado lugar a este valor turístico y patrimonial que tenemos actualmente y que, con este documento, vamos a proteger aún más», explicó el responsable municipal de Urbanismo.

De esta manera, y según fuentes consultadas, los ejes fundamentales de este plan son básicamente dos: el motor socioeconómico y la protección paisajística y ambiental. Así, en lo relativo al primer pilar recoge la importancia de mantener las casonas típicas y los talleres artesanales donde sería necesario poner en marcha un 'Plan de rehabilitación del casco antiguo' para conservar y mejorar estos espacios. «El turismo es la base esencial de la economía mijeña y este tipo de oficios tradicionales son muy demandados entre nuestros visitantes además del añadido que suponen a nuestra riqueza cultural», argumentó Andrés Ruiz durante la presentación.

En segundo lugar, y ya en lo referente a la protección paisajística y ambiental, el nuevo documento prevé en las dos primeras laderas de la montaña aledañas al casco histórico un respeto a estética visual del pueblo para que las futuras edificaciones no provoquen un impacto en la imagen global del enclave.

De la misma manera, el PEPRI contempla tres niveles de protección arqueológica. Por un lado, la integral que es el grado más elevado que hace referencia a los edificios y los elementos patrimoniales ya existentes. Por otro la preferente que hace alusión a las parcelas y las zonas donde el Ayuntamiento tiene indicios fundados de que, efectivamente, existen restos arqueológicos. Finalmente el nivel genérico que hace referencia a lugares donde no se existen datos pero donde los estudios sospechan que pudieran existir este tipo de restos.

27.000 hectáreas

El PEPRI afectará a una superficie de 27.000 hectáreas, 2.791 metros lineales y 8.000 habitantes. «El plan ofrece mayor comodidad a los vecinos del Pueblo al reducir la burocracia en cada actuación urbanística y, a su vez, servirá para garantizar la protección del casco histórico», afirma Ruiz quien destaca que este documento va a ayudar al pequeño comercio. «No queremos dejar a Mijas Pueblo como una zona meramente residencial, sino que respetando su idiosincrasia y la estructura que tiene, facilitar la implantación de negocios que dinamicen la economía local de forma homogénea», sentenció el responsable del área de Urbanismo y Patrimonio.

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