Fuengirola multará con hasta 3.000 euros a los clientes de la prostitución

El Consistorio perseguirá a quienes paguen o intenten pagar por servicios sexuales. /SUR
El Consistorio perseguirá a quienes paguen o intenten pagar por servicios sexuales. / SUR

El Ayuntamiento regulará por primera vez la publicidad sexista e impondrá sanciones que podrían llegar hasta los 750 euros

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El Ayuntamiento de Fuengirola está oficialmente en pie de guerra contra los clientes de la prostitución. A pesar de que este asunto ya contaba con regulaciones previas, la aprobación de la ordenanza de convivencia ciudadana ha servido al equipo de gobierno para estructurar tanto normativas como sanciones en un mismo documento, de cuyo se extrae que se primará la 'persecución' a quienes pagan o intentan pagar por servicios sexuales.

Así, y de forma literal, queda establecido que no está permitido «solicitar, negociar o aceptar, directa o indirectamente, servicios sexuales retribuidos en los espacios y/o lugares, construcciones, instalaciones que sean bienes de dominio público, y en los espacios, construcciones e instalaciones privadas de uso público de libre tránsito por su uso, destino, y/o fácil acceso y visibilidad desde la vía pública, así como mantener relaciones sexuales a cambio de retribución en los citados espacios», se apunta en el texto.

De esta manera, la ordenanza deja claro que se considerará demanda o aceptación, la proposición, para su propio disfrute o el de tercera persona, de la realización de una actividad sexual a cambio de pago. Asimismo, se prohíben las conductas que puedan considerarse como favorecedoras o que promuevan el consumo de prostitución y otras formas de explotación sexual, con independencia de que éstas sean constitutivas de infracción penal conforme al ordenamiento jurídico.

En relación a lo que el Ayuntamiento de Fuengirola considera «conductas de favorecimiento», éstas se refieren a acercar a los clientes a donde se encuentran las personas en situación de prostitución, y cualquier otra que sirva para el acercamiento entre ambas partes. Además, se considera promoción el uso de cualquier medio para contactar a los clientes con personas en situación de prostitución, como panfletos, carteles, anuncios u otros medios.

Uno de los elementos clave es que la ordenanza deja claro que este tipo de sanciones no van destinadas a las mujeres que ejercen la prostitución. «En ningún caso las conductas detalladas en el presente artículo podrán estar referidas a las personas que ejerzan la prostitución», afirma de forma literal.

En cuanto a las sanciones económicas, éstas serán consideradas por defecto como infracciones graves, salvo que el hecho constituya una infracción o le corresponda una sanción diferente, de acuerdo con la legislación aplicable. Eso sí, las conductas serán consideradas como muy graves cuando se lleven a cabo en espacios situados a menos de 200 metros de distancia de centros docentes o educativos u otros espacios con afluencia de público infantil; en lugares con gran afluencia de público como cualquier acto público de naturaleza cultural, festiva, lúdica o deportiva; o que impliquen una mayor vulnerabilidad para las personas en situación de prostitución o explotación sexual por su aislamiento, escasez de alumbrado, cercanía a vías de circulación de vehículos y espacios que impidan la huida. En el caso de las sanciones graves los importes van desde los 750 hasta los 1.500 euros. Si la sanción se considera muy grave, la cuantía económica va desde los 1.500 hasta 3.000 euros.

Control de la publicidad

Aunque desde el Ayuntamiento sostienen que ya se estaba controlando, la ordenanza también ataca a la publicidad sexista y establece sanciones de hasta 750 euros. Así, se prohíbe la «colocación, reparto, divulgación y/o difusión de publicidad que promueva, favorezca o fomente el consumo de prostitución y la explotación sexual de las mujeres, el mercado prostitucional y el turismo sexual». Además, establece que cuando se tenga conocimiento de la existencia de la publicidad descrita en el artículo de la ordenanza, se procederá a la retirada de la misma por los servicios municipales competentes, «independientemente de la resolución del procedimiento sancionador incoado».

La aprobación de esta ordenanza el pasado miércoles pretende aunar todas las normativas, ordenanzas menores y bandos que impliquen a la convivencia ciudadana. Aunque no exenta de polémica (se cambiaron algunos artículos y se matizaron otros), el documento ataja diversas cuestiones, como el uso del espacio público. De esta manera, los vecinos de Fuengirola podrán usar sus skates y patines por toda la ciudad, aunque para hacer saltos y acrobacias deberán acudir al skate park.

Por otra parte, el Consistorio modificó el reglamento sobre los vehículos especiales usados por personas con movilidad reducida. Aunque al principio solo les iba a permitir circular por la calzada, finalmente lo podrán hacer por cualquier parte de la ciudad.

 

Fotos

Vídeos