Vox expulsará al concejal de Mijas que se arrepintió de renunciar al acta

Carlos Rivero (izquierda), junto con Antonio Molino, excoordinador de Vox en Mijas. /
Carlos Rivero (izquierda), junto con Antonio Molino, excoordinador de Vox en Mijas.

Esta acción se produce, además, después de que Carlos Rivero evitara inscribir al partido en el Consistorio, pasando al grupo de no adscritos

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Vox ha confirmado hoy lo que era un secreto a voces: la formación ha iniciado el proceso de expulsión de su único concejal en Mijas, Carlos Rivero, después de que éste no se hubiera sometido a la disciplina del partido, pero sobre todo por haber aceptado un acta que previamente a las elecciones había rechazado.

El comunicado de la formación de extrema derecha llega después de que Rivero evitara inscribirse como edil de la formación, pasando así al grupo de los no adscritos. Así, para Vox Rivero deja, «de forma deliberada», sin representación a los 1.339 mijeños que habían confiado su voto a este partido para el Ayuntamiento.

El día antes de que cerrara el plazo para presentar las candidaturas municipales, Vox anunció que los números uno y dos de la candidatura serían Carlos Rivero y Maya Escolar, respectivamente. Sin embargo, el problema se inició cuando por motivos que no han sido aclarados del todo, Rivero envió una misiva a la Junta Electoral de Zona (JEZ) de Marbella en la que manifestaba su deseo de renunciar. Como respuesta a esta carta, recogida por la JEZ el 7 de mayo, este organismo le recordaba que las candidaturas ya habían sido proclamadas, y que los cambios no se pueden realizar con anterioridad al día de las elecciones: «Esta JEZ acuerda que al haberse procedido ya a la proclamación de las candidaturas, se tome nota de la renuncia efectuada por Carlos Rivero Bernal como candidato número 1 del partido político VOX para las elecciones municipales de Mijas para su momento (art. 48.2 y 182.1 de la LOREG), cubriéndose esta renuncia con el suplente correspondiente», afirmaban en una resolución adelantada entonces por este periódico.

A partir de entonces, Vox cambió oficialmente de candidato, y presentó como cabeza de lista a Maya Escolar, una policía nacional que aparecía en todos los carteles físicos y digitales y participó en el debate de Mijas Comunicación (la radiotelevisión municipal) como número uno y candidata a la Alcaldía de Mijas. Lo que nadie en Vox sabía –o al menos eso aseguraba su presidente provincial– es que Rivero, sin comunicárselo a su partido, se retractó de su renuncia un día antes de las elecciones.

Así lo atestigua otro escrito de la JEZ del mismo día de los comicios, en el que informa de que Carlos Rivero había solicitado que no fuera tramitada su renuncia como candidato. «Esta Junta acuerda estar a lo resulto en su momento, teniendo por solicitada la no tramitación de la renuncia», añadían. Sobre esta cuestión, fuentes jurídicas consultadas por SUR sostienen que la primera renuncia tiene un carácter meramente informativo, ya que al haber sido proclamadas las candidaturas la dimisión solo podría darse tras los comicios al renunciar al acta en sí. No en vano, la papeleta de la formación de extrema derecha en Mijas tenía como cabeza de lista el nombre de Rivero y no el de Escolar, a pesar de que ésta actuó en todo momento como la candidata.

La sorpresa llegó al seno del partido cuando una miembro fue a recoger las actas de todos los concejales electos de la costa, observando entonces que ésta estaba a nombre de Rivero. Al preguntarle el partido por esta cuestión, éste habría admitido que se había retractado de su renuncia, manifestando además que no entregaría el acta y su intención de ser concejal en la corporación municipal esta legislatura. Esta serie de acontecimientos provocaron, tras un recurso de la formación, que el pleno de Mijas se retrasara del 15 de junio al 5 de julio, aunque finalmente Rivero ganó dicho recurso y mantuvo el acta como edil.

Rivero, en silencio

Según el comunicado enviado por Vox, Rivero decidió «faltar a su palabra y arrebatar el acta que los mijeños habían otorgado a Maya Escolar», en representación del partido. Una candidata a la que habían «escuchado en campaña» y quien había acudido a las mesas informativas para conocer de primera mano las «preocupaciones y problemas» de los vecinos.

Además, desde la formación de Abascal critican que durante todo este periodo ha resultado «imposible» contactar con Rivero, quien, además de saltarse la disciplina del partido, ha «engañado a los electores», dejándoles sin voz en el Ayuntamiento al «anteponer su ambición personal al interés general del municipio malagueño», lo cual es –insisten– «inadmisible» para Vox. Rivero se ha negado, de forma sistemática, a responder a las preguntas de este medio.

Tras alertar entonces de que dichas actitudes podrían acarrear un proceso de expulsión, la decisión no de inscribir al grupo municipal ha sido la gota que ha colmado el vaso. y recuerdan que el Consistorio se paralizó por su actitud. «La ambición personal de Rivero ya ha comenzado afectar a Mijas, pues la Constitución del Ayuntamiento se tuvo que retrasar, debido a su insidia», sentencian en el comunicado.

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