Totalán reactiva el proyecto para rescatar el valor del Dolmen del Cerro de la Corona

Recinto vallado donde está el Dolmen, junto al pozo de Julen./Eugenio Cabezas
Recinto vallado donde está el Dolmen, junto al pozo de Julen. / Eugenio Cabezas

El Ayuntamiento invertirá 60.000 en acondicionar el monumento funerario, declarado BIC, y a escasos 200 metros del pozos por donde cayó Julen

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

La muerte del pequeño Julen Roselló tras caerse en un estrecho pozo en Totalán el pasado 13 de enero, mientras pasaba un día de campo junto a sus padres, ha conmocionado al mundo. Las tareas de rescate se prolongaron 13 días, en un operativo sin precedentes, hasta que el cuerpo sin vida del pequeño fue localizado a 71 metros de profundidad, en la finca ubicada en el Cerro de la Corona, dentro del término municipal totalatense, pero a 200 metros del límite con la capital.

A pesar del enorme cráter que se ha producido en la montaña, como consecuencia de las excavaciones, el Dolmen del Cerro de la Corona, una estructura funeraria megalítica de hace 6.000 años, no ha sufrido daños, según explicó a SUR el alcalde, Miguel Ángel Escaño (PSOE). El yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), estaba a apenas 200 metros de donde se produjo el accidente que acabó con la vida de Julen.

De hecho, los primeros que llegaron al lugar aquel trágico domingo fueron una pareja de excursionistas que lo estaban visitando, alertados por los gritos de los padres. Ahora, tras el operativo, el recinto del dolmen, que estaba vallado, se ha quedado a apenas 50 metros del talud de tierra. «Se ha quedado muy cerca, de hecho el puesto de mando avanzado y la zona donde estuvieron los padres hasta que hubo que desalojarlos por motivos de seguridad están justo al lado del dolmen», detalló el regidor.

Un memorial en la zona

Escaño explicó que precisamente tras las Navidades tenían previsto iniciar unas obras para rescatar el yacimiento funerario, que fue excavado por primera vez a finales de los años noventa, tras ser descubierto por escolares. En la zona, que los vecinos conocían como 'La tumba del moro', se identificaron restos de una decena de personas, con hasta 4.200 fragmentos óseos, la mayoría niños, que abarcaban desde los 3 ó 4 años, hasta un individuo de 33 a 45 años, que probablemente fuese una mujer, según explica el Ayuntamiento en su web.

Estos restos están almacenados en la Universidad de Málaga, pero la intención del Consistorio es trasladarlos a unas dependencias municipales. «Tenemos adjudicado el proyecto de puesta en valor del dolmen, por unos 60.000 euros, vamos a acondicionar el acceso a pie, a renovar el vallado y a instalar nueva señalización, y una zona de descanso, con mesas y sillas», describió el regidor, quien explicó, no obstante, que están pendientes de saber si van a tener algún tipo de impedimento legal por las diligencias penales abiertas a raíz del fallecimiento del pequeño Julen. «En principio nuestra intención es llevar a cabo el proyecto y esperamos no tener problemas», apuntó.

El alcalde detalló que los movimientos de tierras para el rescate del menor afectaron a tres propietarios, además de a la parcela de la pareja de la prima del padre de Julen, donde ocurrió el fatídico accidente. «Dos de las fincas están en el término municipal de Málaga, así que el Ayuntamiento de la capital también tendrá que personarse en el procedimiento como nosotros», sostuvo. Los movimientos de tierra sepultaron decenas de olivos y almendros, además de una vivienda prefabricada que, según el alcalde, no tenía licencia municipal.

Respecto a qué va a ocurrir con el enorme cráter que ha dejado la operación de rescate, el alcalde no se atrevió a aventurar qué pasará, «ya que dependerá de lo que los dueños de las fincas reclamen», dijo. Lo único que sí apuntó es que antes de que se conociera el triste final, pudo mantener una breve conversación con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, durante la visita que realizó al municipio el primer fin de semana del operativo, en la que plantearon la posibilidad de estudiar algún tipo de homenaje en el entorno. «Podría instalarse una escultura o un memorial, algo que recuerde lo ocurrido», dijo.

 

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