El 'nuevo' Copo

El Berebere se llena los viernes y sábados por la noche. /
El Berebere se llena los viernes y sábados por la noche.

La desaparición de esta histórica zona de marcha en Torre del Mar debido al exceso de ruidos ha traído consigo la explosión de los chiringuitos, entre los que destaca el Berebere

IVÁN GELIBTER

El Caray y el Tatum, entre otros, formaban parte de ese histórico ecosistema nocturno que durante muchos años formó una parte imprescindible de la marcha nocturna no solo en verano, de la parte de la Costa del Sol que se encuentra al este de Málaga capital. El Copo era, en realidad, una calle de Torre del Mar que estaba pegada a la playa, y cuya peculiaridad radicaba en que estaba llena de pequeños bares y locales, uno pegado al otro, en los que las noches se alargaban hasta bien entrada la madrugada.

El éxito era tal que los propietarios de los garitos invertían en grandes equipos de sonido, así como en dotarlos de imponentes decoraciones para poder competir con el resto de bares que llenaban esta vía. El público era muy variado: obviamente se nutría en gran medida de los vecinos de Vélez Málaga y de los municipios más cercanos, como Nerja, Rincón de la Victoria e incluso Málaga, pero también de turistas nacionales y extranjeros que pasaban en Torre del Mar sus vacaciones estiv ales. Hasta principios de los años 2000, este era un centro neurálgico de reuniones nocturnas en el que era muy cómodo salir, por lo que la explicación del porqué de su desaparición no tiene nada que ver con que los jóvenes se trasladaran a otra zona. Como consecuencia de los problemas de ruidos causados por los locales de El Copo, el Ayuntamiento de Vélez fue condenado en 2008 por el Tribunal Supremo a indemnizar con 2,8 millones de euros a 18 vecinos del entorno que acudieron a los tribunales para denunciar la contaminación acústica producida por los locales de ocio de la zona. Los denunciantes eran propietarios de viviendas de los edificios Ipanema, situados junto a El Copo, y que durante muchos años lucharon por acabar con la movida en esta calle de Torre del Mar.

En el año 2011, el equipo de Gobierno de Vélez acordó declarar zona acústica saturada el entorno de El Copo, incluida la calle Levante, de la localidad torreña, conocida por acaparar la mayoría de locales nocturnos. La medida llevó aparejada la suspensión del otorgamiento de nuevas licencias de apertura o modificación de las existentes, en un intento de evitar el empeoramiento de los problemas de ruidos en la zona, según declaró en su momento el teniente de alcalde de Torre del Mar y autor de la propuesta, Manuel Rincón. Esto fue la sentencia de muerte para una parte importante del imaginario de varias generaciones en lo que competía al ocio nocturno, y durante algunos años, Torre del Mar desapareció del mapa de la fiesta.

Sin embargo, como si de un ave fénix o de una reencarnación se tratara, al tiempo que el Copo se marchitaba poco a poco, el paseo marítimo comenzaba a forjar lo que a día de hoy parece ser una opción de éxito. Hace ahora siete años abría sus puertas el chiringuito Berebere, un espacio que luego fue secundado por otros similares, como el caso del Café del Mar (antes tenía otro nombre), y que, salvando las distancias, cumplen una función similar a los chiringuitos de Los Álamos.

Pese a ello, José María, propietario del chiringuito Berebere, señala que aunque nunca carecieron de público, no ha sido hasta hace dos años cuando su local ha tenido la gran explosión de gente, especialmente en horario nocturno. Aún así, si en algo se diferencia esta zona de la situada en Torremolinos es precisamente la limitación horaria. Si bien en Los Álamos los locales abren hasta las 4 o 5 de la mañana, en Torre del Mar no pasan de las 2 entre semana, horario que se alarga una hora más los viernes y los sábados.

Juanjo Vergara es un conocido DJ malagueño. Además de ser residente del nuevo festival de Los Álamos Beach Fest, este músico pincha una vez al mes en el Berebere, un lugar al que le encanta acudir. «Es un concepto diferente al de Los Álamos, quizá algo más tranquilo. Pero el lugar es fantástico, está muy bien cuidado y veo más gente de fuera de Málaga que en otras zonas», señala. Esto es algo que confirma José María, dueño del local, que apunta que es habitual encontrarse allí con clientes del País Vasco, Jaén, Granada «y especialmente Madrid y Córdoba, que por lo general se trata de personas que veranean en Torre del Mar cada año».

En cuanto a la oferta musical y de ocio, ésta no dista mucho de la que uno puede encontrar en Los Álamos. Una de las fiestas más exitosas de la provincia, Menta Fresh Party, que además ya se realiza en diferentes puntos de la geografía española, tiene su sede una vez al mes en este chiringuito; una opción que su dueño ya planteó desde el año pasado y que suele llenarse de público. Sin embargo, también tienen una marca propia, Enjoy Party, que tiene lugar los fines de semana con una afluencia similar, y todo ello pese que las tres de la mañana es el horario tope que siempre se marcan.

Además de la cuestión estrictamente del ocio y la marcha nocturna, esta zona no desparece durante el día y el resto de la semana. Desde los almuerzos y las cenas que sirven muchos de esos clientes se quedan después a tomar una copa, hasta los espectáculos de flamenco que sí tienen su razón de ser para un público foráneo, del que también se nutre Torre del Mar y toda la Costa del Sol oriental, atrayendo gente de municipios como Torrox o Nerja.

El paseo marítimo de Torre del Mar no es ni mucho menos el Copo. El concepto ha cambiado al tiempo que su público crecía y las leyes han dejado de ser tan permisivas con las cuestiones del ruido en la vía pública, en parte obligados por la sentencia ejemplarizante del que se llegó a denominar caso Ipanema. Pese a ello, la esencia de la marcha nocturna en esta zona de Vélez Málaga ya ha comenzado a regenerarse, y apoyada en esa tendencia de las salidas nocturnas en los chiringuitos que reina en la provincia en los últimos tiempos, Torre del Mar ha regenerado su ocio nocturno. Este es el nuevo Copo.