Maniatan y golpean a dos hermanos en un cortijo de Torrox para robarles 7.000 euros

Vial que da acceso a la vivienda donde ocurrieron los hechos, en la carretera de Torrox a Frigiliana /
Vial que da acceso a la vivienda donde ocurrieron los hechos, en la carretera de Torrox a Frigiliana

Los ladrones retuvieron a los vecinos durante unos 45 minutos para llevarse joyas, dinero en metálico, tres teléfonos móviles, un ordenador y una televisión

EUGENIO CABEZAS

Los hermanos Manuel e Inmaculada Jurado, de 44 y 57 años, respectivamente, dormían plácidamente cuando ella, que es sordomuda y discapacitada intelectual, se despertó para beber un vaso de agua en la cocina de la vivienda. Fue entonces cuando la golpearon, tirándola al suelo fuertemente, donde le ataron con bridas los pies y las manos, para que no se moviera. Su hermano se despertó al oír los ruidos y los gritos de su hermana. No le dio tiempo a reaccionar, en la oscuridad, los dos ladrones lo amenazaron con agredirle y le ataron también con bridas de plástico las dos manos, mientras le gritaban «¡Dónde está la caja fuerte, danos la caja fuerte!».

«No supe quéhacer, me quedé totalmente inmovilizado, tumbado en la cama, diciéndoles que no teníamos caja fuerte. Hablaban español perfectamente, iban con pasamontañas en la cara y con guantes», confesó ayer a SUR este vecino de Torrox, que vive junto a su hermana discapacitada en un cortijo rural, en mitad del campo, situado en el conocido como Pago de Paniagua, en la carretera que conecta las localidades axárquicas de Torrox y Frigiliana, a unos seis kilómetros de distancia de ambos pueblos.

Los hechos, que ahora investiga la unidad de la Policía Judicial de la Guardia Civil del cuartel de Nerja, ocurrieron a finales del mes pasado, concretamente en torno a las 2.30 horas de la madrugada del pasado 24 de junio. «No sé si me conocían o no, lo que está claro es que sabían muy bien a lo que venían», admitió Manuel Jurado, quien lamentó que entre los objetos sustraídos por los dos ladrones «están todas las joyas familiares, desde mis abuelos». Además, se llevaron unos 1.300 euros de dinero en metálico, que había cobrado ese día de un alquiler de un piso de su propiedad en Nerja.

En total, el botín con el que se hicieron, que incluyó además tres teléfonos móviles, uno de ellos de última generación, un ordenador portátil y una televisión de pantalla plana, rondó los 7.000 euros, según consta en la denuncia que los dos hermanos interpusieron ese mismo día en el cuartel de la Guardia Civil de Torrox. Desde entonces, Manuel e Inmaculada Jurado no pueden dormir solos, y están «tomando tranquilizantes para poder conciliar el sueño». Los ladrones accedieron al cortijo por uno de los balcones, rompiendo la cerradura. El perro que tienen ladró bastante, pero no consiguió ahuyentarlos.

Ahora viven acompañados

«Una chica se queda ahora también siempre con nosotros, no podemos estar ya solos, nos da pánico», admitió este hombre, quien confió en que los agentes de la autoridad harán un buen trabajo de investigación que les permitirá recuperar lo perdido. «Por suerte, ni a mi hermana ni a mí nos hicieron daños físicos importantes, solo los golpes de la violencia con la que actuaron. Ella ha tenido un pie vendado hasta ayer por un torcedura al caer al suelo cuando la empujaron y tuvo toda la cara amoratada por el esparadrapo que le pusieron en la boca. La pobre, que no puede hablar, sólo hace algunos sonidos», se lamentó Jurado.

Según explicó este vecino de Torrox, la zona donde viven es muy tranquila, «y en los 44 años que tengo jamás había pasado nada». «Este cortijo era de mis abuelos, y siempre nos hemos criado aquí. Nunca había pasado algo así y nos ha tenido que tocar a nosotros. Todavía tenemos el miedo en el cuerpo. Espero que no se les ocurra volver», dijo.