Una estrategia de cuidados define nuevas prácticas en la sanidad andaluza

El consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Aquilino Alonso,/
El consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Aquilino Alonso,

Atiende en especial a los enfermos crónicos y recoge las demandas de los ciudadanos, que requieren más empatía de su sistema público

LALIA GONZÁLEZ

La Consejería andaluza de Salud ha elaborado un nuevo documento, la Estrategia de Cuidados de Andalucía, que presenta como una hoja de ruta para los profesionales y los directivos del SAS. En ella se contemplan los distintos escenarios de la sanidad, desde la prevención hasta la cronicidad, la atención a domicilio a personas de alta complejidad o el autocuidado. También recoge los requerimientos de los ciudadanos. En especial, más empatía.

La estrategia, presentada esta semana, ha sido realizada con participación de los distintos estamentos sanitarios y se ha abierto a las aportaciones de usuarios. Contiene, junto con ideas generales, modelos de actuación y objetivos concretos que contemplan incorporar las nuevas tecnologías y la expertización de los profesionales del sector.

El objetivo, según el consejero Aquilino Alonso, es triple: mejorar la respuesta a las necesidades de la ciudadanía, potenciar el desarrollo profesional y garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario público andaluz.

Los aspectos más concretos del documento se centran en dar respuesta a las necesidades de los enfermos crónicos, uno de los principales desafíos del sistema público de salud. Los datos dan fe de ello. En Andalucía, una de cada dos personas adultas tiene enfermedad crónica, que son nueve de cada diez cuando hablamos de personas mayores de 75 años; más de 100.000 personas presentan pluripatología; y el 88% de los cuidados se producen en el entorno familiar, a cargo de las mujeres de la familia, mucho más en entornos rurales alejados. Por ello es «imprescindible» el trabajo colaborativo entre la estrategia y el Plan de Atención a las personas con enfermedades crónicas.

De este modo, el documento plantea la atención a la cronicidad como un trabajo compartido entre atención primaria y hospitalaria, según el consejero, «con un fuerte liderazgo de los equipos de atención primaria para garantizar una respuesta integral, coherente y longitudinal, en cooperación con los servicios sociales de todos los niveles».

El modelo pretende también reforzar la intervención sobre los determinantes sociales y las condiciones de vida, que están en la base de la mayoría de los problemas crónicos de salud.

La Estrategia quiere así dar respuesta a las necesidades de mejora incrementando la calidad y la continuidad de los cuidados en Andalucía, fomentar la participación ciudadana y la responsabilidad compartida; la accesibilidad, personalización y continuidad de cuidados; el desarrollo de nuevas competencias; participar en el avance de la prevención y atención a la cronicidad, garantizar unos cuidados seguros y utilizar las TICs en el desarrollo y avance de los cuidados en Andalucía.

Destaca del documento la aportación recogida de los ciudadanos, que reclaman a su sistema público de salud, y ahora este debe implantar, según el documento, más competencias profesionales para el cuidado, para la cercanía y humanización, la comprensión y la empatía, así como avanzar en la continuidad de la atención a lo largo del proceso, incluyendo aspectos emocionales y relacionales.

Además de recoger las aportaciones ciudadanas, el proceso de elaboración de la estrategia también ha incluido un análisis de los recursos y servicios relacionados con los cuidados en la sanidad pública andaluza. En él se ha prestado especial cuidado a los modelos de atención basados en la enfermería de práctica avanzada. Y, quizá en primer lugar, se aborda la prevención y la educación en salud de los andaluces, para, en palabras de la directora de la estrategia, Nieves Lafuente, «ayudar a la ciudadanía andaluza a prevenir o retrasar en la medida de lo posible la cronicidad, la fragilidad y por lo tanto la dependencia aportándoles el conocimiento necesario para que tomen sus propias decisiones en la gestión de su salud».