Aguacates y mangos ecológicos que ponen rumbo a Suiza

Los dueños de la histórica finca El Molino del Potril, que miman su tierra con jabón o feromonas, destinan toda su producción a la exportación

J.J. BUIZA
José Luis Armenteros, con Benjamín Faulí, de Asaja Málaga. :: SUR/
José Luis Armenteros, con Benjamín Faulí, de Asaja Málaga. :: SUR

Bajo el nombre de Ecoservicios Integrales Agrícolas se esconde una de las empresas agrícolas con más tradición y más solera de la Axarquía. Perteneciente a los herederos de Miguel Téllez, esta sociedad cuenta con alrededor de un centenar de hectáreas de productos tropicales en el entorno de Vélez-Málaga, y la joya de la corona es la finca conocida como ElMolino del Potril, una de las más antiguas de la provincia y de Andalucía en lo que a tratamiento ecológico se refiere, ya que cuenta con la certificación desde 1989.

«Somos de los primeros productores a nivel ecológico y ahora tenemos un acuerdo por el que exportamos toda nuestra producción a Suiza», revela el gerente, José Luis Armenteros. Ha sido en el extranjero donde han encontrado los mejores clientes, que les compran mango y aguacate que crecen con mimo y una atención exquisita en unas tierras que cuidan con mucha delicadeza.

Con 14 hectáreas dedicadas al cultivo del mango y 13 al aguacate, elMolino del Potril cuenta con la prestigiosa certificación Bio Suisse, y en ella se utilizan tratamientos muy especiales que incluyen la aplicación de jabón potásico, cobre (en dosis muy restringidas) y hasta feromonas, para compensar la ausencia de productos químicos para luchar contra plagas y enfermedades.

En Asaja, asociación agraria de la que sus propietarios forman parte, ponen a esta finca como un «ejemplo del buen hacer en producción ecológica», ya que «se conjuga la experiencia profesional en el terreno empresarial con unos principios mas respetuosos con el medio ambiente, obteniendo un resultado rentable y diferenciado en un sector cada vez mas exigente con la calidad del producto final». En lo que se refiere al abonado, utilizan sobre todo materia orgánica en forma de estiércol compostado de oveja y cabra al pie de árbol, así productos autorizados ricos en ácidos húmicos y fúlvicos, que son algo mas caros que en la producción convencional. A ello hay que sumar que los costes de mano de obra en fincas como eta son también mayores, debido a que el número de operarios por ejemplo para el desbroce es más elevado del que requiere una siega química.

De hecho, los precios finales de las frutas oscilan entre un 15 y un 20 por ciento por encima de los convencionales, por lo que Armenteros insta a que las instituciones públicas extremen la vigilancia para evitar el fraude en ecológico, y se salvaguarde así el «buen hacer» de los profesionales. La del Molino del Potril es una finca con historia. «Antiguamente se cultivaba aquí la caña de azúcar, hasta que dejó de ser rentable. Después se empezó con la fresa, hasta que la producción se trasladó a Huelva.

Y, finalmente, se apostó por el mango y el aguacate», rememora el gerente. En cuanto a las variedades, se apuesta sobre todo por las más comerciales: Osteen, Tommy Atkins, Keitt y Kent para los mangos y Hass, Fuerte, y Reed para los aguacates.

Referente ecológico

La sociedad ha visto en la exportación la mejor salida. Aunque en lo que se refiere a productos ecológicos tropicales la demanda la encabeza Alemania, seguida de Inglaterra y Francia, Ecoservicios Integrales Agrícolas ha centrado sus ventas en Suiza, a través de un acuerdo con la cooperativa Trops y un mayorista de ese país, que a su vez distribuye después la fruta por diversos establecimientos suizos.

Desde Asaja Málaga, recuerdan que la provincia es un «referente» en la comercialización de fruta tropical ecológica, ya que acapara el 85% del total de la producción de Andalucía, con unas 600 hectáreas certificadas solo en aguacate.