El plan de partos: nacimientos a la carta

Un documento elaborado por la Junta permite a las embarazadas decidir desde la posición que prefieren adoptar para dar a luz, hasta el tratamiento del dolor o el uso de ropa propia para el bebé en vez de la que proporciona el hospital

RAQUEL MERINOMálaga
Uno de los paritorios adaptados del Hospital Costa del Sol de Marbella.:: SUR/
Uno de los paritorios adaptados del Hospital Costa del Sol de Marbella.:: SUR

Los pijamas, las toallitas, los patucos..., y el plan de partos. Cada vez son más las embarazadas en Málaga que envían este documento al hospital donde darán a luz o lo incluyen en el bolso que llevarán al hospital. Un papel en el que plasman sus deseos y expectativas respecto a cómo quieren que se desarrolle el nacimiento de sus bebés, siempre que el alumbramiento transcurra de manera natural y sin complicaciones.

No se trata de un antojo más de las mujeres que se encuentran en estado de buena esperanza, sino un plan, el de Parto y Nacimiento, presentado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía en febrero de este año, dentro del Plan de Humanización de la Atención Perinatal. El objetivo es "informar, facilitar, proponer y respetar la experiencia natural del parto", según señaló la consejera de Salud, María Jesús Montero, durante la presentación.

Los centros de salud ya están empezando a proporcionar una cartilla, similar a la de embarazo, en la que se detallan los aspectos que las gestantes pueden solicitar. La Consejería de Salud la tiene "colgada" en su web y, en su defecto, con una simple búsqueda en Internet se pueden encontrar fácilmente plantillas o documentos que pueden servir de referencia para su confección.

El plan de partos permite a las mujeres embarazadas decidir con antelación desde la posición que quieren adoptar para dar a luz (acostada, de pie o en cuclillas), hasta la participación de la pareja, el tratamiento del dolor (uso o no de epidural u otro tipo de analgesia) y, una vez que se haya producido el parto, la higiene del bebé y la alimentación. Se recomienda que el plan de partos se elabore y envíe al centro hospitalario elegido entre la semana 28 y 32 de gestación.

También se pueden perfilar pequeños detalles como la preferencia por usar ropa propia tanto para la madre como para el bebé; especificar la persona que cortará el cordón umbilical o si se optará por la lactancia materna o no.

El Programa de Humanización de la Atención Perinatal incide especialmente en evitar, dentro de lo posible, ciertas prácticas. Así, la episiotomía (incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino) se realizará sólo en los casos estrictamente necesarios y las embarazadas pueden decidir sobre el uso de enemas, oxitocina o la realización de rasurado.

Otras cuestiones resultan más novedosas, tales como la posibilidad de solicitar un traductor -en el caso de pacientes extranjeros- o llevar a uno propio; utilizar materiales de apoyo para la dilatación y el parto como pelotas, cojines o cuerdas, así como la posibilidad de sumergirse en agua para facilitar la dilatación sin dolor. Los hospitales ya cuentan con algunos de estos utensilios.

2010, fecha límite

A lo largo de este año, se prevé que el Programa de Humanización de la Atención Perinatal esté activo en todas las maternidades andaluzas, concretamente en 34 centros hospitalarios, según adelantó la consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero.

En la provincia, el Hospital Costa del Sol de Marbella es el que se encuentra más avanzado en el desarrollo del programa, junto con Materno Infantil y Clínico . Según el matrón y responsable de la Unidad de Partos del Costa del Sol, Juan Carlos Higuero, reciben planes desde 2007, "sobre todo por parte de la población británica". Desde entonces, el número de documentos de este tipo que han llegado al hospital y a los que han dado contestación han pasado de cinco a 70 en 2009, sin contar los que se entregan en urgencias en el momento en el que las mujeres ingresan para dar a luz.

El Hospital Costa del Sol de Marbella dispone de seis habitaciones de dilatación y puerperio equipadas con camas articuladas para dar a luz en diferentes posiciones, sillas de parto, pelotas para balanceo pélvico, colchonetas y duchas independientes. Una de ellas además cuenta con una bañera, ya que está demostrado que el agua resta dolor durante el proceso de dilatación.

Pero, aparte de la adecuación de las instalaciones, el responsable de la unidad de partos del centro tiene claro que "el éxito del programa de humanización parte del compromiso de todo la plantilla del hospital, desde la gerencia, hasta el personal médico, enfermería e incluso las limpiadoras". "Hay que cambiar la mentalidad de que la mujer embarazada es una mujer enferma y dotar a los nacimientos de la naturalidad que conllevan", añade.

El grado de satisfacción de las mujeres que optaron por el Hospital Costa del Sol es alto. "Se han creado dos grupos focales para sondear la satisfacción de las usuarias y usuarios, que gestionan la unidad de calidad del hospital y una psicóloga, y nos han dado un 8,5 de nota media. Nada mal", comenta Juan Carlos Higuero.

Marta Ariza, de 31 años y vecina de Málaga capital, dio a luz en el Costa del Sol en 2008. A punto de tener a su segundo hijo, asegura que ha elegido de nuevo el centro hospitalario marbellí porque "en mi caso, la experiencia fue muy buena". "Opté por el taburete (silla de parto) y lo recomiendo. Además, no me separaron ni un minuto de mi niño".

En el Hospital Materno Infantil, el trato a las embarazadas se fundamenta en tres criterios básicos: "comodidad, intimidad y seguridad". Así lo afirma con rotundidad el director de la Unidad de Gestión Clínica de Ginecología y Obstetricia del centro, Alberto Reche. "La mujer quiere seguridad y una absoluta confianza en el equipo médico", incide. De ahí que el contacto directo con las gestantes sea una de las premisas para los responsables de este centro.

Ernesto González Mesa, coordinador de Obstetricia y Ginecología, es el encargado de entrevistarse con cada una de las mujeres que envían sus planes de parto al Materno Infantil. "Se trata de intercambiar impresiones, de orientarlas, en último extremo, de establecer una línea de contacto para que la mujer se exprese y disipe algunos de sus miedos", comenta.

Esta vía de comunicación también evita conflictos, tal y como apunta González Mesa: "las peticiones que realizan son muy sensatas y principalmente giran en torno a la preservación de la intimidad, la posición en la que les gustaría dar a luz, el tipo de monitorización y quiénes desean que la acompañen". "En definitiva -añade-, el objetivo del plan de partos es que la mujer tenga un alumbramiento lo más aproximado a su deseo, aunque respetando las normativas básicas y buscando un punto de encuentro entre lo que la persona pide y lo que la estructura sanitaria le puede aportar".

Actualmente, el Hospital Materno Infantil cuenta con tres sillas de parto, pelotas para balanceo pélvico y camas articuladas en sus 13 paritorios, y antes de final de año facilitará pelotas de masajes para contribuir a la relajación de las embarazadas, estimuladores eléctricos que, colocados en la espalda, alivian el dolor durante la fase de contracciones. Dispone también de un sistema centralizado de monitorización que controla el ritmo cardíaco del feto y las contracciones de la mujer a través de pantallas, lo que evita el tener que entrar en las habitaciones. Además, este control puede realizarse de manera intermitente para facilitar la movilidad de las pacientes.

El Materno Infantil registró en 2009 setenta planes de parto, y hasta junio de 2010, ha recibido 35. Unas cifras que el coordinador de Obstetricia y Ginecología, Ernesto González Mesa, considera aún meramente simbólicas si se tiene en cuenta que este centro hospitalario asistió el año pasado 6.638 nacimientos de un total de 6.400 partos, según los datos recabados en la web del Hospital Carlos Haya. En este sentido, considera que irán en aumento una vez que se distribuyan las cartillas de partos (similares a las del embarazo) en los centros de atención primaria, "donde las matronas ya están realizando una labor informativa muy importante", resalta.

Así fue como se enteró de la existencia de este tipo de planes Tamara Galacho Gontán, de 27 años y residente en Alhaurín de la Torre, que en febrero de este año dio a luz a un niño en el Materno Infantil. "El matrón de mi centro de salud me informó del plan de partos y me proporcionó una copia del documento".

Dos semanas antes de la fecha probable del nacimiento de su bebé llevó los papeles al hospital y en apenas dos días contactaron con ella para concertar una cita con el coordinador de Obstetricia y Ginecología, Ernesto González Mesa. "Me dijo que la mayor parte de las cosas que solicitaba ya se llevaban a cabo de manera habitual en el Materno, como no realizar episiotomía o rotura de la bolsa si no es estrictamente necesario. Sólo rechazó el punto en el que pedía que mi marido estuviera presente en el caso de que fuera cesárea", señala.

Por su parte, el Hospital Clínico Universitario, que el año pasado registró 1.678 partos, lleva dos trabajando en el Programa de Humanización de la Atención Perinatal. En estos momentos, se encuentra inmerso en la reforma de la Unidad de Obstetricia, que se espera culmine antes de final de año. Estará situada en la tercera planta de la Torre A del centro hospitalario y reunirá en un mismo espacio la observación y monitorización de las embarazadas, cinco paritorios, el nido, un quirófano y las habitaciones (cinco de ellas individuales y 35 dobles).

Detrás de estas mejoras está la premisa de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía de que los partos sean lo más naturales posibles y menos agresivos. Entre las últimas adquisiciones para lograr este objetivo, se encuentran cinco camas articuladas que se convierten en mesas de partos, lo que evita molestos desplazamientos de las embarazadas en el periodo expulsivo.

Además, desde el pasado año, el hospital cuenta con equipos de telemetría inalámbricos que le permiten a la gestante moverse con autonomía durante el periodo de dilatación sin que se interrumpa la monitorización del trazado cardíaco del bebé.