Santiago Ponce: «Estamos viendo una auténtica epidemia de cáncer de pulmón en mujeres»

El médico Santiago Ponce, ayer, en HC Marbella./Josele-Lanza -
El médico Santiago Ponce, ayer, en HC Marbella. / Josele-Lanza -

El jefe de la Unidad de Cáncer de Pulmón del Hospital 12 de Octubre advierte de que las féminas tienen mayor susceptibilidad de desarrollar la enfermedad fumando lo mismo que un hombre

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

El tabaco es el principal factor de riesgo para el desarrollo de un cáncer de pulmón. Este es el mensaje que Santiago Ponce, jefe de la Unidad de Cáncer de Pulmón del Hospital 12 de Octubre de Madrid, quiere recalcar en su visita a Málaga. El especialista, ponente en la reunión científica organizada por HC Marbella sobre avances para el tratamiento de la enfermedad, subraya el nulo efecto de la ley antitabaco para disminuir la incidencia y advierte sobre la escalada de casos en mujeres y jóvenes.

-¿Cuál es la incidencia hoy del cáncer de pulmón?

-Al año se registran entre 22.000 y 24.000 casos nuevos en España, lo cual representa un problema sanitario de primera magnitud. Por sexos, gana el cáncer de mama en mujeres y probablemente el de colon en varones. Sin embargo, en su conjunto el de pulmón es de los más frecuentes que hay. La peculiaridad que tiene es que no tenemos estrategias válidas para la detección precoz como puede existir, por ejemplo, en mama o como en algunas comunidades autónomas también existe para el cáncer de colon. Por tanto, desafortunadamente esos más de 20.000 nuevos pacientes al año, en muchas ocasiones, son diagnosticados en estadios avanzados, cuando la enfermedad ya se ha extendido fuera de los pulmones, con enfermedad metastásica, y el enfoque que podemos dar no es ya curativo como puede ocurrir con el cáncer de mama.

-¿Cuál ha sido en los últimos años la evolución por sexo y edad?

-Siempre hemos pensado que el cáncer de pulmón es una enfermedad de varones mayores fumadores. Sin embargo, está cambiando el tipo de paciente que vemos. Estamos viendo más pacientes jóvenes de los que veíamos antes, está bajando la edad media de diagnóstico del cáncer de pulmón. Ya no es infrecuente ver a pacientes con 40 o 50 años. Y sobre todo, estamos viendo que ya está dejando de ser una enfermedad de varones. Ahora mismo hay una auténtica epidemia de cáncer de pulmón en mujeres por varios factores. El primero por un hábito que erróneamente las mujeres han emulado respecto a los hombres, que es el de fumar; la mujer entró a fumar posiblemente más tarde que el hombre por razones sociales y ahora estamos viendo el pico de mujeres que han estado fumando años atrás. Y luego también porque, por alguna razón de metabolización de los tóxicos del tabaco, está demostrado que las mujeres tienen mayor susceptibilidad de hacer cáncer de pulmón fumando lo mismo que un hombre. Se estima que pueden tener hasta el doble de riesgo. Es decir, que las mujeres que fuman se exponen mucho más a tener cáncer de pulmón que los varones que fuman.

-Esto supone un cambio total en los patrones de incidencia.

-Es un cambio que a mi juicio no está mereciendo la justa atención por parte ni del mundo sanitario ni de la administración. Yo echo de menos una nueva campaña contra el hábito de fumar especialmente focalizada en nuestras mujeres jóvenes.

-¿La ley antitabaco ha tenido algún tipo de efecto positivo en las estadísticas?

-No. La incidencia de cáncer de pulmón ha subido. Posiblemente es pronto aún para ver un impacto. De todas formas en España hemos hecho una trampa: si usted se pasea por cualquier ciudad verá que estamos construyendo en las aceras bares cerrados con plásticos, con lo cual el que no quiere fumar está expuesto al humo del tabaco del mismo modo. Yo creo en la libertad individual, pero pienso que hay que informar bien a la gente del riesgo que supone fumar no sólo por el cáncer, sino por las enfermedades cardiovasculares y por otras muchas que produce el tabaco. Es la primera causa de disminución de años de vida en el mundo occidental.

-¿Está a favor de prohibir fumar en coches si hay menores?

-Esta prohibición sería un brindis al sol. La observancia por parte de la autoridad sería complicada. Yo creo más en la educación y en la responsabilidad de la gente. Si esos padres supieran realmente el daño que les hacen a sus hijos y se les informara de los perjuicios tanto de salud que pueden tener como de simulación que ese niño va a tener en el futuro, creo que no sería necesario prohibir.

-¿Qué papel tiene el tabaquismo pasivo en la muerte de menores?

-Esto no está medido. No lo sabemos pero ni en menores ni en adultos. Medir la exposición secundaria al tabaco es muy difícil porque nadie recuerda el tiempo que ha estado expuesto al humo del tabaco de alguien. Yo tuve un paciente con cáncer de pulmón, muy fumador, al que traté durante un tiempo y desafortunadamente falleció. A los dos meses su mujer, con la que llevaba casado 50 años, se convirtió en paciente mía. Había desarrollado exactamente el mismo cáncer de pulmón que su marido sin haberse puesto jamás un pitillo en la boca. O sea, obviamente es una cuestión de exposición. Uno necesita más exposición cuando es fumador pasivo para desarrollar un cáncer de pulmón porque no inhala directamente ese tabaco; el riesgo es menor, pero ahí está.

-Además del tabaco, ¿qué otros factores de riesgo existen para el desarrollo de la enfermedad?

-La exposición al radón es un factor de riesgo muy claro. Produce además cánceres de pulmón distintos a los que produce el tabaco. Es difícil de medir porque nadie tiene un medidor de radón en casa y las viviendas en España no se venden con un informe de cuál es la exposición que se tiene en esa zona. Y el otro factor de riesgo, que también es dificilísimo de medir pero que sin duda tiene un impacto importante en las tasas de cáncer de pulmón, es la polución ambiental por la exposición a los dióxidos de nitrógeno y de carbono.

-A mismo número de cigarrillos fumados, ¿qué predispone al desarrollo de cáncer de pulmón en unas personas y no en otras?

-El único factor que está claramente diferenciado es que las mujeres, a mismo número de cigarrillos, tienen más riesgo de cáncer de pulmón. Sabemos que los pacientes que fuman y han bebido alcohol de manera importante también ven aumentado el potencial carcinógeno. Más allá de esto no hay ningún dato claro de que otros factores, como por ejemplo la dieta o el sedentarismo, estén impactando en la génesis del cáncer de pulmón.

-¿Qué síntomas pueden alertar del desarrollo de un tumor de este tipo?

-Los síntomas son muy vagos y generales. Cansancio o tos persistente. Habitualmente como los fumadores suelen ser tosedores crónicos, salvo cambios en la estructura de la tos, un fumador no le va a prestar atención a esto. Obviamente puede haber expectoración con sangre, poco frecuente, o presentar dolor en alguna parte del cuerpo porque ya se tiene una metástasis... son síntomas tardíos y anodinos. Ante toses persistentes o cansancios persistentes, que habitualmente se achacan a las complicaciones de la vida, uno tiene que ponerse en manos de su médico de cabecera para que se pongan en marcha las exploraciones que se crean pertinentes para cada caso particular.

-¿El cáncer de pulmón es siempre una enfermedad mortal?

-No. El cáncer de pulmón no es siempre una enfermedad mortal. Hoy tenemos pacientes con cáncer de pulmón localmente avanzado, es decir, aquellos cánceres que están en el pulmón que no son operables porque la extensión que tiene dentro del tórax es amplia, a los que podemos tratar con radioterapia más quimioterapia. Y sabemos que si les tratamos durante un año, a posteriori, con una inmunoterapia estos pacientes están viviendo más tiempo que los que no la reciben. Si estamos curando más pacientes o no con esta estrategia aún es pronto para decirlo, pero supone una alternativa terapéutica nueva.

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