Condenado a dos años de cárcel por tirar de un coche en marcha a su exnovia en Torremolinos

Condenado a dos años de cárcel por tirar de un coche en marcha a su exnovia en Torremolinos

La víctima, que había sido su pareja durante tres meses, sufrió una fractura en el tobillo de la que ha tenido que ser operada dos veces a causa de la caída

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Un joven ha sido condenado a dos años de cárcel por tirar a su exnovia del coche en marcha. La chica sufrió una fractura en una pierna de la que ha tenido que ser operada en dos ocasiones, según la sentencia, a la que ha tenido acceso SUR.

Los hechos que declara probados la resolución judicial sucedieron la noche del 5 de abril de 2013. El condenado y la víctima habían mantenido una relación sentimental, sin llegar a convivir, durante tres meses. Aunque habían dejado de salir unas semanas antes, quedaron para ir de marcha junto a varias personas más.

La noche de autos, estuvieron en un local de copas del paseo marítimo de Playamar, en Torremolinos. Sobre las cuatro de la mañana, el joven manifestó a su exnovia que quería marcharse y ella le dijo que se quedaba con sus amigas, por lo que salieron juntos del establecimiento y ella recogió su chaqueta del coche de ahora condenado, quien le insistió en que se fuese con él, según el fallo, que aún no es firme.

La jueza ha dictado una orden de alejamiento de 500 metros durante cinco años

Ante la negativa de la chica, le envió un mensaje de WhatsApp diciéndole que se marchaba. Sin embargo, una hora después, cuando la joven salió del local con sus amigas, él estaba esperando en la puerta y se ofreció nuevamente a llevarla a su casa. Al final, ella accedió y decidió irse con su ex, ya que no tenía coche y a sus amigas no les pillaba de camino.

Según la sentencia, cuando ya se habían subido en el vehículo y habían empezado a circular, el joven le dijo que no iba a llevarla a su casa. La víctima declaró en el juicio que su exnovio empezó a ponerse cada vez más agresivo, recriminándole que no se hubiese ido con él; entonces, ella cogió su teléfono móvil para enviarle un mensaje a sus amigas, pero él se lo arrebató de las manos y «lo tiró por la ventanilla».

En ese momento, y «ante la actitud del acusado», la chica abrió la puerta con la intención de abandonar el vehículo, «momento en que el acusado sin detener la marcha, la empujó, cayendo la misma al suelo de forma violenta, y resultando lesionada», dice literalmente la sentencia. Los hechos sucedieron cuando ya habían abandonado los aparcamientos y se encontraban en la zona de los chiringuitos de Los Álamos, justo antes de coger la autovía.

Auxiliada por viandantes

La víctima fue auxiliada por unos viandantes, que avisaron a la policía. Los agentes la trasladaron a un centro de salud, ya que se había lastimado la pierna derecha, si bien en un primer momento no se apreció el alcance de las lesiones. Fue al día siguiente cuando, al advertir que el dolor en el tobillo derecho iba en aumento, acudió a urgencias del hospital, donde le diagnosticaron fractura de maléolo interno de la tibia. Fue operada días después, lo que le obligó a permanecer una semana ingresada. Tres años después ha requerido una nueva intervención quirúrgica, puesto que persistían las molestias. No en vano, le han quedado secuelas en el tobillo tanto estéticas como funcionales por limitación en el movimiento.

La titular del Juzgado de lo Penal número 13 de Málaga subraya en la sentencia que el testimonio de la joven «resulta coherente y plenamente coincidente» con la versión mantenida desde el inicio de las actuaciones. «La perjudicada expresa en un relato sin fisuras y de forma detallada como ocurrieron los hechos», dice la magistrada, quien destaca al mismo tiempo que «no se atisba especial animosidad frente al acusado distinta de la pretensión de ejercer las acciones que le asisten». Es más, la jueza considera que la versión de la víctima queda corroborada por las declaraciones de sus dos amigas –una de ellas es además su prima– que la acompañaban esa noche.

El ahora condenado, en cambio, negó haber mantenido una relación de pareja con la denunciante durante tres meses, sino que fue «de amistad», ya que se estaban conociendo, aunque mantenían cierta intimidad. Tampoco admitió haber agredido a la chica, asegurando que se marchó de la discoteca y la dejó allí con sus amigas, y recordó su «sorpresa» cuando al día siguiente ella le envió un mensaje diciéndole que lo iba a denunciar.

Delito de lesiones

La magistrada considera probados los hechos y por ello condena al joven a dos años de prisión por un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género, como solicitaban tanto la Fiscalía como la acusación particular, ejercida por el abogado Francisco Damián Vázquez, que representa a la víctima.

Además, le ha impuesto una medida de alejamiento de 500 metros respecto al domicilio o el lugar donde se encuentre, así como contactar con ella por cualquier medio durante un periodo de cinco años. También está obligado a indemnizar a la víctima con la suma de 9.468 euros por las secuelas físicas y los días impeditivos provocados por las lesiones.

Por el contrario, la jueza lo absuelve de la falta de daños de la que estaba acusado en relación al móvil de la chica, que según la sentencia tiró por la ventana, ya que a su juicio queda acreditado que la joven pudo recuperarlo en el lugar de los hechos y posteriormente pudo hacer uso del mismo, como demuestran los mensajes que intercambiaron.

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