Sin ascensor y sin aliento

Vecinos suben con dificultad las escaleras de su bloque.
Vecinos suben con dificultad las escaleras de su bloque. / J. M. A.
  • Se multiplican las quejas vecinales al no poder utilizar los elevadores en edificios que deben contratar más potencia eléctrica por el trastorno que ocasiona, sobre todo a las personas mayores

José Cerón, de 88 años, no tuvo más remedio ayer que salir del piso en el que vive con su mujer, enferma de alzheimer, para comprar alimentos después de permanecer seis días encerrado al estar su bloque sin ascensor desde el jueves de la semana pasada. Y como él muchos de los residentes en el número 24 de la calle Mendoza, en Huelin, en su mayoría personas mayores que ayer cumplieron una semana sin poder utilizar el elevador al estar pendiente la comunidad de contratar más potencia eléctrica. «Esto es una vergüenza. Si hay que pagar más se paga, pero a lo que no hay derecho es a que nos dejen sin ascensor tantos días», dice indignado en la puerta de su bloque Juan Quesada. «Yo tengo diez operaciones en la columna y tengo que ir al médico a pincharme cada dos por tres». María Martín, otra vecina del mismo bloque que tiene dos prótesis en las rodillas y tres hernias discales, asiente a su lado.

María Martín, Juan Quesada y Cerón, delante de su edificio.

María Martín, Juan Quesada y Cerón, delante de su edificio. / J. M. A.

No es el único caso. Miguel Díaz ha sufrido la misma experiencia negativa en su edificio de la barriada de La Paz. Según dice, el problema surge con la instalación de los llamados contadores inteligentes de la compañía eléctrica, que llevan un dispositivo (ICP) –Interruptor de Control de Potencia– que corta el fluido eléctrico si la demanda de potencia es superior a la contratada. «Mi edificio, como todos los de la barriada de La Paz, tiene más de cuarenta y cinco años, y en su momento se contrató con Sevillana el suministro de electricidad declarándose las potencias que se estimaron en su día, y que iban reflejadas en los boletines de enganche tal como establece la normativa». «Bastantes años después se cambió el ascensor y esto ha seguido funcionando sin incidencias», añade. «El problema surge con estos contadores, que sin previo aviso cortan el fluido», lo que provoca que el ascensor se pare y se sucedan los casos de vecinos atrapados en su interior, lo que origina situaciones angustiosas. Mientras se resuelve el problema de la contratación de más potencia, las comunidades de vecinos permanecen sin ascensor, con los problemas que ello ocasiona. «Gran parte de mis vecinos son gente mayor con enfermedades crónicas y con dificultades para subir escaleras y alguno con silla de ruedas», dice. «Lo que no es de recibo es que Endesa no avise de este problema, entiendo debería haber enviado un escrito a la Comunidad avisando de lo que podría suceder y dando un plazo para regularizarlo. Las comunidades de vecinos las forman muchos propietarios y no se puede dejar sin corriente sin más».

Y es que según argumenta, «los vecinos desconocemos cual es la potencia de los motores de los ascensores, pues no somos técnicos en la materia y no sabemos si supera a la contratada. Nuestra comunidad ha ido abonado religiosamente todas las facturas de suministro eléctrico hasta la fecha, y el trato recibido no puede ser más deficitario».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate