Diario Sur

Una técnica quirúrgica reduce síntomas de pacientes con párkinson avanzado

Victoria Fernández, la tercera por la izquierda, con especialistas de neurofisiología del Hospital Regional Carlos Haya. :: Sur
Victoria Fernández, la tercera por la izquierda, con especialistas de neurofisiología del Hospital Regional Carlos Haya. :: Sur
  • Ese tratamiento se abordará en un encuentro internacional con la asistencia de más de 250 especialistas en neurofisiología clínica

Entre el 30 y el 40 por ciento de los pacientes con párkinson avanzado son candidatos a mejorar su estado gracias a la estimulación cerebral profunda. Esta técnica quirúrgica, que se aplica en un quirófano con el enfermo despierto, no cura la dolencia, pero permite reducir los temblores y la rigidez que provoca el párkinson y mejora los problemas de movilidad. Este será uno de los temas que se abordarán en la 54.º reunión de la Sociedad Española de Neurofisiología Clínica, evento que se desarrollará desde hoy y hasta viernes en el hotel NH, con la asistencia de más de 250 especialistas. Esta reunión se celebrará de forma conjunta con la Sociedad Británica de Neurofisiología Clínica. La neurofisiología es la parte de la fisiología que estudia las funciones del sistema nervioso.

La estimulación cerebral profunda está más desarrollada en el párkinson, pero también puede aplicarse en enfermos con epilepsia y en otros con un trastorno obsesivo compulsivo, según dijo a este periódico la coordinadora del servicio de neurofisiología del Hospital Regional Carlos Haya y presidenta del comité organizador del encuentro, Victoria Fernández.

La estimulación cerebral profunda utiliza un dispositivo llamado neuroestimulador para transmitir señales eléctricas a las áreas del cerebro que controlan el movimiento, el dolor, el peso y el estado de alerta. El sistema consiste en situar un electrodo en algunos centros nerviosos del cerebro para dar estimulación, lo que en el caso del párkinson reduce los síntomas de la enfermedad y en el de la epilepsia modula las crisis que tienen los pacientes. La técnica se aplica en un quirófano mediante la utilización de un navegador. La operación la lleva a cabo un neurocirujano. En esa intervención es muy importante la labor del neurofisiólogo, que se encarga de hacer un microrregistro para comprobar la actividad de las neuronas y determinar que el electrodo está situado en el lugar adecuado del cerebro.

Redes neuronales

En el caso del párkinson, la intervención se realiza con el enfermo despierto, indicó Victoria Fernández. El proceso consiste en modular la actividad de las redes neuronales y modificar con estímulos y con unas nueves reglas de juego los problemas de movilidad que provoca el párkinson.

La doctora Fernández afirmó: «El congreso abarca temas relacionados con técnicas neurofisiológicas emergentes en situaciones clínicas que plantean retos diagnósticos». Habrá un intercambio de opiniones y experiencias en las distintas situaciones clínicas. Actualmente, el ámbito de aplicación de la neurofisiología en la clínica es enorme. Así, en la última década ha experimentado un notable desarrollo, sobre todo en el campo de la monitorización intraoperatoria que permite al cirujano tener información, en tiempo real, de la situación exacta y funcionamiento de las estructuras nerviosas en riesgo según el procedimiento quirúrgico que se esté llevando a cabo, precisó Victoria Fernández.