Diario Sur

Fernández Montes alega que se limitaba «a firmar los estados de cuentas»

En las alegaciones presentadas a la auditoría, Pedro Fernández Montes asegura que, durante sus 20 años de gobierno en Torremolinos, su responsabilidad respecto a la situación financiera del Ayuntamiento «se ha limitado a firmar los estados de cuentas elaborados por la Intervención y la Tesorería, sin cuestionar los mismos por carecer de los suficientes conocimientos». El exalcalde recuerda que la Cámara de Cuentas de Andalucía «ha venido fiscalizando» la gestión económica del Consistorio «y solo ha señalado reparos administrativos o contables carentes de alcance».

Fernández Montes asegura que la auditoría está siendo utilizada «como arma política» por el PSOE, que gobierna en minoría, y sostiene que firmaba «una media diaria de 200» pagos o documentos relacionados con el Área de Economía «que en todos los casos cumplían con los preceptivos requisitos». Las alegaciones presentadas por el exalcalde constan de dos partes, un escrito propio y otro de sus abogados, que inciden en el argumento de desligar a Fernández Montes de la gestión económica y responsabilizar a la tesorera y el interventor.

Una de las claves para comprender el desajuste entre las cuentas presentadas por el Ayuntamiento y su verdadera situación económica reside precisamente en el carácter accidental del interventor y el secretario, figuras fundamentales en la fiscalización de la gestión pública local. Hasta el primer semestre de este año, ninguno de estos puestos estaban ocupados por habilitados nacionales, como dicta la ley, que contempla la accidentalidad para casos puntuales y no de forma permanente, como durante años ha ocurrido en Torremolinos. El nuevo Gobierno local publicitó a comienzos de legislatura ambas plazas, que finalmente fueron cubiertas por habilitados nacionales en abril y mayo.