La Axarquía ensaya nuevos cultivos para abrir futuros mercados

Eloy Cuadra lleva tiempo apostando y ensayando con el cultivo de plátanos en invernadero.
Eloy Cuadra lleva tiempo apostando y ensayando con el cultivo de plátanos en invernadero. / Agustín Peláez
  • Agricultores y La Mayora realizan pruebas con variedades de lichi, longan, moringa, stevia, pitaya y carambola

Conseguir que la agricultura sea una actividad lo más rentable posible. Con esta finalidad, la Estación Experimental La Mayora de Algarrobo y agricultores de la comarca a título individual llevan tiempo ensayando y experimentando con diferentes cultivos en un intento de encontrar variedades capaces de adaptarse a la zona y que permitan la apertura de nuevos mercados. Gracias a esa inquietud y a esa labor de investigación, La Mayora consiguió hace ya casi medio siglo introducir cultivos que hoy abanderan, por su importancia económica, la producción agraria de la provincia. Este es el caso del sector tropical, que sólo en 2013 facturó en torno a los 80 millones de euros.

Impulsora de la introducción también en Andalucía de cultivos tan destacados como la fresa, La Mayora lleva tiempo experimentando con variedades y cultivos que, a priori, presentan un alto interés comercial. Y lo hace con el doble objetivo de facilitar al agricultor no depender únicamente de un cultivo monovarietal y disponer de alternativas que permitan la diversificación.

Según el profesor de investigación de la estación experimental, Iñaki Homaza, La Mayora lleva años realizando ensayos con lichi y el longan, dos especies muy cercanas a nivel genético que se cultivan sobre todo en el Sur de China y Norte de Vietnam y que son muy demandados por la población asiática en Europa. En ambos casos presentan una gran producción de fruta. De los dos, el longan es el más novedoso en la comarca. Son mucho más productivos que el lichi y la fruta puede aguantar en el árbol sin recolectar y sin que vea mermada su calidad, según Hormaza.

También se están realizando estudios con otras especies tropicales como la pitaya y la carambola, siendo el cultivo de este último el más avanzado. La carambola es un arbusto de hoja perenne nativo del Sudeste de Asia que puede alcanzar unos cinco metros de altura. Su fruto se utiliza en ensalada y su pulpa es jugosa, un poco fibrosa y ácida. Contiene vitamina A y C, fósforo y potasio. «La fruta que llega a Europa procede de terceros países. Sabemos cómo producir, pero los agricultores todavía no se han fijado en ella», lamenta Hormaza.

Sobre la pitaya el investigador destaca que la poca que hay en Europa proviene de la importación. Según señala, la planta es originaria de América y pertenece a la familia de los cactus. Produce flores grandes que se abren durante una noche. En su hábitat natural son polinizadas por murciélagos. Fuera de su área se polinizan manualmente para asegurar la producción. «Al ser un cactus liana no exige mucha agua y sus costes de producción no son altos», apunta Hormaza.

Pero además en la comarca de la Axarquía hay también agricultores que no cesan de buscar nuevas variedades de interés comercial para el sector. Este es el caso del presidente de la Asociación para el Desarrollo de Iniciativas Generadoras de Empleo para la Axarquía, Leovigildo Martín, uno de los impulsores de la introducción en la comarca de la stevia, un arbusto herbáceo, cuya hoja es hasta 300 veces más dulce que el azúcar, no engorda y es apta para diabéticos, y más rentable que el tomate o el pimiento. Hoy hay una decena de agricultores que la están cultivando.

Su último ensayo es la moringa, una especie económicamente valiosa que procede de Asia meridional. Se trata de una planta que incluso la FAO afirma que tiene múltiples usos, desde el momento en que sus hojas, raíces y vainas no maduras se consumen como hortaliza. Además, todas las partes del árbol (corteza, vainas, hojas, nueces, semillas, tubérculos, raíces y flores) son comestibles. Según Martín, su cultivo es incluso más rentable que el de la stevia. La Estación Experimental La Mayora ha presentado un proyecto para su estudio, dado el interés que tienen algunos países africanos.

Otro agricultor inquieto es Eloy Cuadra, de Algarrobo, que lleva tiempo apostando por el cultivo del plátano en invernadero, actividad que asegura es incluso más rentable que el mango. «Ahora estoy intentando plantar algunos árboles de guanábana, que dicen es 100 veces más potente en matar el cáncer que la quimioterapia», aclara. Conocido también como graviola, este árbol de hoja perenne es nativo de las regiones tropicales y produce una larga y espinosa fruta verde cuya pulpa es comestible.

Cuadra ha realizado ensayos, aunque infructuosos, incluso con el árbol del pan o frutipan.