Jaime Fernández se 'quita el luto'

Jaime Fernández encara a Harris durante el amistoso contra Estados Unidos jugado en Agosto./FEB
Jaime Fernández encara a Harris durante el amistoso contra Estados Unidos jugado en Agosto. / FEB

El escolta del Unicaja ha vivido días complejos por su ausencia en el Mundial en el que España se ha proclamado campeona

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Jaime Fernández ha hecho bueno eso de que la procesión va por dentro. El escolta del Unicaja ha vivido unos días complejos con la celebración del campeonato del mundo de China. El madrileño se veía en la lista definitiva de España que competiría en el Mundial, pero se cayó en el último instante. Fue, junto a Diop, el último descarte cuando se daba por segura se presencia entre los doce elegidos. La estrella del Unicaja se recupera del impacto anímico que supuso, pues no ha sido fácil para él asistir al éxito de una selección de la que formó parte hasta hace dos semanas.

Aunque se incorporó a los entrenamientos después de que Sergio Scariolo anunciase su corte, la realidad es que mentalmente ha estado en China. El madrileño estuvo un mes concentrado con España. Realizó un gran esfuerzo para llegar a punto a la fase de preparación porque acabó la temporada lesionado. Sufrió un esguince de grado dos, casi rozando el quirófano, y se ejercitó por su cuenta en Madrid pensando en la selección. Llegó un poco justo de forma a la cita con el resto de internacionales, pero fue a más a medida que avanzaba la preparación y se disputaban los amistosos.

El escolta del Unicaja fue junto a Quino Colom un hombre clave en los partidos de las ventanas de clasificación. La idea de Scariolo era premiarlo a él y al andorrano por su gran ayuda, pero las cosas fueron cambiando a mitad del verano. El cuerpo técnico de la selección consideró que el equipo definitivo para China precisaba de un plus físico, más músculo, para enfrentarse a determinados rivales. Ya fue llamativo que en el amistoso ante Estados Unidos jugase muy poco. Al final, Scariolo se decantó por Rabaseda y Beirán, que participaron poco en las ventanas. El descarte de Jaime Fernández fue un tanto sorprendente, tanto que incluso su imagen aparecía en alguna imagen promocional del Mundial realizada por la Federación, aunque luego fue eliminada según cuentan.

Aunque el escolta ha celebrado públicamente el éxito de España, y debe hacerlo porque ha ayudado a conseguirlo, la realidad es que seguramente no dejaba de pensar que podía estar en China con sus compañeros. Ha experimentado una situación de alegría, pero también de cierta tristeza... Su actuación en los amistosos con el Unicaja ha sido fiel reflejo de su estado anímico: errático y dubitativo. Es absolutamente entendible su situación. Sin embargo, poco a poco lo ha ido superando. La Federación ha decidido compartir la medalla de oro con todos los jugadores que ayudaron en las ventanas de clasificación, como su compañero Alberto Díaz y él. Su trozo de oro debe ser grande, porque fue clave en varios de esos encuentros...

El madrileño, además de un gran jugador, es muy buena gente, necesita sentirse arropado, y sus compañeros y los técnicos se están volcando con él estos días. Le costará asimilarlo, pero el tiempo ayuda a olvidar. El Mundial es historia y Jaime Fernández se ha quitado el luto. Ahora tiene por delante una temporada muy ilusionante después de haber mejorado y ampliado su contrato con el club malagueño. La campaña pasada fue el mejor jugador nacional de la Liga Endesa hasta que llegó esa lesión en la Copa. Ahora afronta una temporada repleta de desafíos: volver a liderar al Unicaja, la Copa del Rey en Málaga y tratar de lograr la clasificación para la Euroliga. ¡Fuera lutos!